Reforma laboral de Milei se aprueba en el Senado de Argentina, entre protestas y críticas

El proyecto de ley que modifica las condiciones laborales en Argentina, impulsado por el presidente Javier Milei, obtuvo 42 votos a favor en el Senado y pasa a la Cámara de Diputados. En medio, Buenos Aires vivió una jornada de fuertes protestas.

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Protestas y choques con la Policía frente al Congreso en Buenos Aires / Reuters

Tras una sesión de más de 14 horas, que se extendió hasta la madrugada de este jueves, el Senado de Argentina aprobó la reforma laboral que impulsa el presidente Javier Milei y que ha desatado polémica en el país por las modificaciones que plantea. La votación se desarrolló en un pulso de alta tensión: mientras los senadores contaban los votos en el recinto, en las calles de Buenos Aires, la capital, las protestas se intensificaron y derivaron en choques entre la Policía y manifestantes, con al menos 15 arrestados. 

Con 42 votos a favor y 30 en contra, el proyecto de ley logró la luz verde inicial en el Senado. Luego, los legisladores realizaron la votación por separado de cada uno de los 26 artículos que conforman el proyecto, y que resultaron avalados por contar con la mayoría necesaria. Ahora, la reforma pasará a la Cámara de Diputados, donde también podría tener modificaciones. 

"Histórico, VLLC" (viva la libertad carajo), posteó Milei en la red social X inmediatamente después de la votación.  La secretaria general de Presidencia y hermana del mandatario argentino, Karina Milei, y el jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, ambos figuras de máxima confianza del presidente, asistieron a la votación desde un palco del Senado.

El Gobierno quiere que la ley haya superado todos los escollos legislativos antes del 1 de marzo, cuando comienza el periodo ordinario del Congreso y Milei ofrecerá un discurso a la nación. El debate y votaciones de este proyecto de ley se están llevando a cabo actualmente en sesiones extraordinarias.

¿Qué contempla la medida?

El malestar social que ha generado la reforma se debe a los drásticos cambios que plantea para el mercado laboral y su efecto en los trabajadores. El proyecto plantea “modernizar” las relaciones de trabajo y reducir el poder de los sindicatos y los costos laborales. Con el fin de asegurarse los 37 votos necesarios para su aprobación en el Senado, el partido de gobierno La Libertad Avanza –que cuenta con 20 senadores propios– accedió a modificar algunos artículos a pedido de la oposición.

La senadora Patricia Bullrich, una de las principales impulsoras del proyecto y exministra de Seguridad Nacional, defendió la reforma al afirmar que busca “simplificar” la vida laboral y permitir que las nuevas generaciones puedan “vivir con dignidad y con futuro”. A su juicio, “este sistema fracasó”, por lo que la meta es “generar una Argentina que crezca en lo privado, con empresas y con producción”.

Uno de los puntos principales de la reforma es que restringe el derecho de huelga, al exigir servicios mínimos de entre el 50% y 75% en sectores considerados esenciales. Además,  reduce el poder de los sindicatos al debilitar los convenios colectivos sectoriales y negociaciones individuales entre trabajadores y empresarios.

Adicionalmente, la medida redefine la base de cálculo de las indemnizaciones y facilita el despido. De hecho, contempla la creación de un Fondos de Asistencia Laboral (FAL) para financiar indemnizaciones por despido, que podrá nutrirse con aportes empresariales equivalentes al 3% de la masa salarial en reemplazo de aportes a la Seguridad Social.

Además permitirá el pago de salarios en moneda extranjera o en especie y da vía libre a extender la jornada laboral diaria hasta 12 horas, con bancos de horas para compensar extras y vacaciones fraccionadas durante todo el año. El proyecto de ley reduce el poder de los sindicatos al debilitar los convenios colectivos sectoriales y negociaciones individuales entre trabajadores y empresarios.

Desde la oposición política, las críticas coinciden en que la reforma no resolverá el problema del empleo en un contexto marcado por el estancamiento económico y la caída del consumo. En esa línea, al cierre del debate el senador opositor José Mayans afirmó que la iniciativa no generará empleo ni inversión “mientras se mantenga el plan económico”, y describió su espíritu como “regresivo”.

Por su parte, la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país, ha calificado las disposiciones de la reforma como "regresivas". “No es modernización, es ajuste sobre las y los trabajadores”, añadió, y convocó a movilizarse frente al Congreso.

Según la central sindical, el proyecto “transfiere recursos del Estado a los sectores privados más concentrados, ataca el sistema de jubilaciones y recorta ingresos que corresponden a las provincias” al reducir cargas sociales que pagan los empleadores por sus trabajadores.

La normativa laboral vigente en Argentina tiene su origen en 1974 y cada intento de reforma ha encontrado durante las últimas décadas una fuerte resistencia social.

Protestas en las calles

La tensión por el proyecto de ley también se desató en la calle. Grupos de personas se concentraron en la plaza frente al Congreso, en pleno centro de Buenos Aires. Representantes de organizaciones sociales, partidos políticos y sindicatos se movilizaron durante la tarde del miércoles con consignas como “frenemos la reforma laboral de Milei”. 

Con el paso de las horas, los ánimos fueron subiendo de tono. Algunos manifestantes lanzaron piedras contra los policías antidisturbios que custodiaban el Parlamento, y las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma. En los alrededores del Congreso se escucharon decenas de detonaciones, mientras la protesta comenzaba a dispersarse.

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que al menos tres efectivos de la Gendarmería Nacional y un policía federal resultaron heridos. En tanto, el alcalde de Buenos Aires indicó que al menos 15 personas fueron detenidas tras los enfrentamientos entre la policía y manifestantes frente al Congreso.