Un expolicía y su esposa alimentan a cientos de niños en Argentina
AMÉRICA LATINA
6 min de lectura
Un expolicía y su esposa alimentan a cientos de niños en ArgentinaUn comedor comunitario en Córdoba, Argentina, ha sido testigo de cómo los ajustes del Gobierno de Javier Milei han tenido un costo social muy alto: ya no solo atienden niños sino también ancianos.
00:00
Cristian Abratte, Gabriela Barroso y sus hijos en el comedor de la Fundación Panza Caliente. Foto: Ignacio Conese. / Otros
24 de diciembre de 2024

Villa Carlos Paz, Argentina - A un año de asumir el cargo, el presidente de Argentina, Javier Milei, continúa su batalla por estabilizar la economía con algunos indicadores positivos como la reducción de la inflación. Sin embargo, en la provincia de Córdoba, Cristian Abratte, director de un comedor comunitario que alimenta centenares de niños, ha sido testigo de cómo el ajuste tuvo un costo social muy significativo para los argentinos.

El impacto del hambre disparó la demanda en los comedores y los recortes presupuestarios pusieron en vilo su supervivencia. A un año de la presidencia de Milei, la historia de Abratte es un reflejo de la Argentina vulnerable.

La misión de su vida tras retirarse

Abratte es policía retirado. Tiempo atrás, por motivos de salud, pidió la baja. Durante sus años como policía trabajó de cerca con la justicia provincial, particularmente con los juzgados de familia. Esa cercanía llevaron a que él y su familia conformaran un hogar de acogida para niños judicializados y a que adoptaran a una de sus cuatro hijas.

Aun prestando este valioso servicio, Abratte y su esposa, Gabriela Barroso, 53 años, sentían que había más por hacer. Sin saber cómo afrontar los costos, hace siete años decidieron abrir un comedor en uno de los barrios más humildes de la turística ciudad de Villa Carlos Paz, en la provincia de Córdoba. Allí asisten regularmente 200 niños y sus familias, a quienes les brindan 22.000 viandas al año y 400 litros de leche por mes.

“Intuimos que había una necesidad muy grande, pero no teníamos la dimensión de lo que nos íbamos a encontrar”, relata Cristian, quien todavía se emociona cuando rememora la apertura del comedor. De hecho, le mostró a TRT Español el primer cartel donde invitaba a comer gratis a los niños del barrio.

En ese tiempo, tanto Cristian como Gabriela tuvieron que acarrear sus propios desafíos: él sobrevivió a un accidente cerebrovascular, ella a un cáncer que incluyó una intervención en el quirófano y quimioterapia. Aún así, decidieron que la fundación y su trabajo debían continuar.

“El Estado con nosotros no colabora, pero cuando aparecen personas en el municipio pidiendo comer los mandan a nuestro comedor. Saben que nunca vamos a negar un plato de comida”, dice Abratte, 52 años y director de la Fundación “Panza Caliente”. Se agotó de hacer trámites a todos los niveles para recibir ayuda para la Fundación. Lo dejaron solo.

“Fondos tienen, pero en lugar de comprar leche para los niños, la gastan en camionetas nuevas para los municipales”, ironiza Abratte.

Asistencia directa y adiós a los comedores

Sin financiamiento del Estado, y con algunos dirigentes sociales con causas pendientes en la justicia, los comedores en la Argentina han perdido influencia. Hoy en día, la asistencia del Estado es directa a través de tres programas: Asistencia Universal por Hijo (AUH), la Tarjeta Alimentar y lo que fue el Plan Potenciar, hoy dividido en dos: Volver al Trabajo y Acompañamiento Social.

No es cierto, como señalan los críticos, que la gestión libertaria de Milei cortó “todos” los planes sociales. El Estado sigue llegando a un universo de más de 10 millones de personas.

Lo que sí recortó el ajuste fue la entrega de alimentos a comedores populares, y el financiamiento a cooperativas, que tuvieron un auge durante la gestión de Mauricio Macri y continuaron durante el gobierno anterior de Alberto Fernández.

Comedor de puertas abiertas

“Recibimos niños, pero también jubilados, gente sola y desesperada, adictos y marginales. Acá nadie los juzga, todos son bienvenidos”, relata el expolicía, quien también es pastor evangélico y oficia servicios religiosos en el mismo espacio del comedor.

Según Abratte, en los últimos años, la necesidad de ayuda aumentó primero de manera progresiva y, desde hace algunos meses, alcanzó un pico de demanda. Para cubrir la creciente necesidad de comida, debieron alquilar un galpón a metros de la casita donde cocinaban y daban alimentos hasta hace poco.

Sin ayuda estatal, los costos los asume Abratte de sus propios ingresos. Vende pizzas que cocinan colaboradores y recibe donaciones privadas, que llegan mayormente de trabajadores judiciales con los que trabajó en sus años de policía.

La cultura solidaria en extinción

“Hay grandes fortunas en esta ciudad. Empresarios hoteleros, gastronómicos, pero lamentablemente no tienen sentido de solidaridad. Nos ayuda la gente que me conoce de toda la vida. No hay una tradición filantrópica en nuestros ricos, como la hay en otros países. En cambio, tenemos mucho individualismo. Me salvo yo y no me importa nadie más”, dice Abratte, quien completa con una afirmación que muchas veces parece universal: “Los que menos tienen son los que más ayudan”.

El expolicía fue también un niño con hambre en la ciudad de Córdoba. “De grande me di cuenta por qué no me gusta la lechuga”, reflexiona. “Había épocas donde todo lo que había para comer en casa, era eso: lechuga”.

“A diferencia de otras épocas, ahora hay más desesperanza”, se suma Gabriela, su esposa. “Hay menos fe de que las cosas se solucionen pronto y en su lugar existe un miedo generalizado. Y eso es algo nuevo”.

En el comedor, sin embargo, todo es ruido y risas. Los vecinos comparten. Los niños juegan de aquí para allá en un país donde, según UNICEF, el 60% de los menores de edad viven en la pobreza y un millón se va a dormir sin cenar.

La infancia es especialmente vulnerable a los efectos del hambre y la malnutrición, con consecuencias graves y a menudo irreversibles en el desarrollo físico y cognitivo.

Adolescentes que crecieron recibiendo ayuda de Abratte y su familia, hoy guardan unas horas para colaborar en el comedor. Aunque la fe cristiana de los directores está presente no se le impone nada a nadie.

Mientras Abratte y Gabriela sirven la comida del día, a poco metros un grupo de mujeres elige ropa y calzado de donaciones, que se arreglan y alistan previamente antes de ser donados. Otra de las necesidades que la pareja ayuda a cubrir.

“Imagínate lo que es comprar unas zapatillas o ropa nueva para una familia que, con suerte, tiene trabajo y un sueldo mínimo”, dice Barroso. “Eso en este país es casi imposible”.


FUENTE:TRT Español
Explora
EE.UU. y Venezuela sellan alianza energética durante visita del secretario de Energía a Caracas
Reforma laboral de Milei se aprueba en el Senado de Argentina, entre protestas y críticas
"Escapando": Petro denuncia plan para atentar contra su helicóptero durante emergencia en Colombia
El Gobierno de Venezuela desmiente reporte sobre envío de petróleo a Israel: “Es una noticia falsa”
Norte de Colombia, bajo agua: lluvias récord desatan inundaciones mortales con miles de damnificados
Venezuela descarta elecciones a corto plazo, en medio de polémica por recaptura de opositor Guanipa
Acuerdo de minerales críticos de Argentina y EE.UU.: por qué Trump mira a Buenos Aires y qué implica
Cuba suspende combustible aéreo y México denuncia medidas “muy injustas” de EE.UU.
Cuba frena el suministro de combustible a aerolíneas, en medio del asedio petrolero de EE.UU.
¿Pueden Cuba y EE.UU. realmente reconciliarse mientras la crisis energética se agrava en la isla?
Trump elogia al nuevo presidente de Honduras tras conversaciones en Estados Unidos
Cuba reduce la semana laboral a cuatro días para hacer frente a la grave crisis energética
Asamblea de Venezuela aprueba la ley de amnistía en primer debate: "Por la paz y la reconciliación"
Cuba enfrenta apagón masivo y abre la puerta al diálogo con EE.UU., sin negociar su sistema político
¿Cómo fue la reunión entre Petro y Trump tras un año de tensiones?
Las calles en Caracas reclaman a "Maduro libre", mientras Rodríguez se reúne con enviada de EE.UU.
América Latina ha elegido a 5 presidentes de derecha en menos de un año, reflejando un giro político
Trump asegura que hay conversaciones con Cuba mientras La Habana niega un “diálogo”
Petro y Trump se verán cara a cara: ¿qué esperar de una reunión clave para Colombia y EE.UU.?
Sheinbaum envía ayuda a Cuba mientras crecen las movilizaciones de apoyo a la isla en México