Fidan advierte que Israel utiliza la seguridad como excusa para adquirir más territorio
El ministro turco Hakan Fidan acusa a Israel de usar la seguridad como pretexto para expandirse y advierte del riesgo regional, mientras llama a reforzar la diplomacia y consolidar una paz duradera ante las crisis globales actuales.
El ministro de Relaciones Exteriores de Türkiye, Hakan Fidan, acusó a Israel de utilizar la seguridad como justificación para expandirse territorialmente, en un contexto de creciente tensión regional.
“Israel no busca su propia seguridad, sino más tierra. El Gobierno de Netanyahu está usando la seguridad como excusa para ocupar más territorio”, afirmó este sábado durante el Foro Diplomático de Antalya.
Según el jefe de la diplomacia turca, esta narrativa ha servido para proyectar una imagen internacional engañosa. “Israel ha construido una ilusión al presentarse como un actor centrado en su seguridad. Sin embargo, ha quedado muy claro, especialmente en los últimos años, que va mucho más allá de eso”, añadió.
Fidan situó esta dinámica dentro de un patrón más amplio de expansión. Desde Gaza, Cisjordania ocupada y Jerusalén Este ocupada, explicó, el alcance de las operaciones israelíes se ha extendido hacia Líbano y Siria, configurando lo que describió como “una ocupación y un expansionismo continuos en la región”.
“Por tanto, esto tiene que detenerse”, subrayó, antes de insistir en que la estabilidad solo será posible si se respeta la seguridad y la integridad territorial de todos los países. “Israel debe entender que la única forma de convivir pacíficamente en la región es permitir que otros países disfruten de su propia seguridad, integridad territorial y libertad, y no recurrir al uso de la fuerza contra ellos”.
Estas declaraciones se produjeron en el marco del Foro Diplomático de Antalya, un encuentro internacional celebrado bajo los auspicios del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que reúne a líderes y altos funcionarios para abordar los desafíos globales en un contexto marcado por la incertidumbre.
“Apagar el fuego” y reconstruir la diplomacia
En ese mismo foro, Fidan amplió su diagnóstico sobre la situación internacional y alertó de que el mundo atraviesa una etapa definida por crisis interconectadas. “La incertidumbre y la crisis se han convertido en rasgos definitorios de nuestra época”, afirmó.
En este contexto, hizo un llamamiento a “apagar el fuego” en la región y expresó su esperanza de que el reciente alto el fuego entre Estados Unidos e Irán pueda consolidarse. “Esperamos sinceramente que el alto el fuego alcanzado se implemente plenamente y que el proceso se transforme en una paz duradera”, señaló.
Para el ministro turco, la actual escalada ha puesto de relieve los límites del sistema internacional. “El profundo daño al sistema internacional y la escalada continua han dejado a nuestra región ante una de las pruebas más graves de su historia reciente. En este proceso, la humanidad ha vuelto a aprender, a un alto coste, que la guerra no tiene ganadores”, afirmó.
Aunque valoró los esfuerzos diplomáticos que permitieron la tregua, en particular los impulsados por el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, advirtió de que no se deben ignorar las causas estructurales del conflicto. En ese sentido, volvió a señalar el expansionismo israelí como una “amenaza directa” y urgió a la comunidad internacional a actuar.
“Debemos aprovechar esta valiosa oportunidad en favor del diálogo y la diplomacia. De hecho, este enfoque está en el corazón del Foro Diplomático de Antalya: hacer que la diplomacia vuelva a funcionar”, sostuvo.
Fidan defendió que la diplomacia debe recuperar su papel central como herramienta para prevenir conflictos y reconstruir equilibrios. “En nuestra concepción, la diplomacia es la voluntad de apagar el fuego antes de que se propague. Es la capacidad de reparar pacientemente los lazos rotos. Es el valor de evitar que las hostilidades se vuelvan irreversibles. Es el arte de preservar y ampliar el mínimo común denominador para un futuro compartido. En otras palabras, la diplomacia consiste en dar forma al mañana”.
A partir de ahí, planteó dos ejes para avanzar hacia la estabilidad. Por un lado, una reforma del sistema internacional que lo haga más inclusivo, transparente y legítimo. Por otro, una estrategia regional basada en el respeto a la soberanía, la cooperación en seguridad y el reconocimiento de la diversidad.
Asimismo, advirtió de que la prosperidad global debe distribuirse de manera más equitativa y de que tecnologías como la inteligencia artificial no deben convertirse en herramientas de dominación. “Los avances tecnológicos deben beneficiar a toda la humanidad, sin dejar atrás a ningún país o región”, afirmó.
Finalmente, insistió en que un orden regional sostenible pasa también por avanzar hacia una solución de dos Estados en Palestina y por evitar la instrumentalización de actores no estatales, subrayando que las decisiones valientes en momentos de crisis son clave para construir una paz duradera.
/