Trump amenaza con “destruir” las centrales eléctricas de Irán si no reabre Ormuz en 48 horas

El ultimátum de Donald Trump eleva la presión sobre Teherán y abre la puerta a ataques contra infraestructuras clave, con posibles consecuencias prolongadas para la población civil y el equilibrio energético global.

By
Donald Trump publicó la amenaza a las 19:44 ET (23:44 GMT), fijando plazo hasta el lunes por la noche / AP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con “destruir” las centrales eléctricas de Irán si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, en una nueva escalada de tensión en el conflicto regional.

En un mensaje publicado en su red social Truth Social el sábado por la noche, Trump advirtió que, si Irán no permite el tránsito “completo y sin amenazas” por esta vía estratégica, Washington atacará “varias de sus plantas eléctricas, empezando por la más grande”. El mandatario no precisó qué instalación sería el objetivo principal. El ultimátum, emitido a las 19:44 hora del este de Estados Unidos, vence a última hora del lunes.

La amenaza supone un endurecimiento significativo del discurso del presidente estadounidense, que anteriormente había señalado en una entrevista con PBS que evitó atacar infraestructuras eléctricas en Teherán por el impacto prolongado que tendría sobre la población civil.

El conflicto se intensifica desde que Estados Unidos e Israel lanzaron operaciones militares contra Irán el 28 de febrero, tras lo cual Teherán cerró de facto el estrecho de Ormuz en represalia.

El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo en tiempos de paz, se ha convertido en el epicentro de la crisis. Su cierre ha obligado a numerosos países a buscar rutas alternativas y recurrir a reservas estratégicas, mientras los precios del combustible se disparan a nivel global, aumentando el riesgo de inflación.

El ejército estadounidense informó el sábado de que había dañado un búnker iraní que albergaba armamento con el que, según Washington, se amenazaban los envíos energéticos en la zona. La declaración parecía dirigida a tranquilizar a los mercados y a aliados internacionales, más de 20 de los cuales han respaldado los esfuerzos para reabrir esta ruta marítima clave.

Irán lanza nuevas advertencias

Sin embargo, Teherán respondió con nuevas advertencias. El mando de operaciones militares Khatam Al-Anbiya aseguró en un comunicado difundido por la televisión estatal que, si Estados Unidos ataca las centrales eléctricas iraníes, el estrecho será “cerrado por completo” y no se reabrirá hasta que se reconstruyan las instalaciones destruidas.

En paralelo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió que toda la infraestructura energética y petrolera de la región pasará a ser un “objetivo legítimo” en caso de un ataque contra Irán.

“Estas instalaciones serán destruidas de forma irreversible”, señaló, anticipando además que los precios del petróleo “se mantendrán elevados durante mucho tiempo”.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó el viernes que Irán mostrará “cero contención” si su infraestructura es atacada.