Israel vuelve a incumplir tregua en Gaza y ONU advierte que la situación humanitaria está al límite

Mientras Israel sigue violando el alto el fuego con más ataques, las lluvias y el frío agravan la crisis en Gaza, al punto que Amnistía Internacional califica la situación de “catástrofe evitable” si Tel Aviv hubiera permitido más ayuda humanitaria.

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Las tormentas que han azotado Gaza profundizan aún más la catástrofe humanitaria y se han cobrado 13 vidas, incluidos bebés. / AA

Casi dos millones de personas en Gaza, desplazadas y obligadas a sobrevivir entre ruinas o en tiendas precarias, enfrentan condiciones climáticas extremas y constantes ataques israelíes que se mantienen pese al alto el fuego. La tregua que prometía alivio se erosiona con las violaciones reiteradas de Tel Aviv. Una de ellas, este miércoles, hirió al menos a 10 palestinos cuando el ejército israelí disparó un proyectil de mortero. 

Israel reconoció el ataque y sostuvo que se produjo durante una operación cerca de la denominada “línea amarilla”, una división temporal y poco clara que separa la parte de Gaza que sigue ocupada por el ejército de Tel Aviv –y equivale a más de la mitad del enclave– del resto del territorio. Sin embargo, no aclaró si sus tropas cruzaron esa línea ni cuál era el objetivo del disparo, que impactó en una zona residencial.

Ahora bien, este ataque no es un hecho aislado: se suma a una larga serie de incumplimientos por parte de Israel. Desde que la tregua entró en vigor, el pasado 10 de octubre, el Ministerio de Salud de Gaza ha reportado más de 390 asesinatos en el enclave y al menos 1.074 personas heridas.

En varios casos, Israel ha argumentado que sus tropas abrieron fuego en respuesta a violaciones del grupo de resistencia palestino Hamás. No obstante, un funcionario militar israelí, citado por la agencia de noticias AP, señaló este miércoles bajo condición de anonimato que el ejército es consciente de varios casos en los que murieron civiles, incluidos niños pequeños y una familia que viajaba en una furgoneta.

Una tragedia “totalmente evitable”

Mientras tanto, las intensas lluvias y tormentas que han azotado Gaza en los últimos días profundizan aún más la catástrofe humanitaria. Desde la semana pasada, miles de tiendas que albergan a sobrevivientes de la ofensiva israelí se han transformado en charcos de agua, empapando colchones, ropa y alimentos, y dejando a cientos de familias expuestas al frío sin abrigo ni refugio.

Desde la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) indicaron que las lluvias han agravado el hacinamiento y las precarias condiciones de vida de más de 79.000 palestinos que han buscado refugio tanto en escuelas convertidas en albergues como en campamentos de desplazados.

Por su parte, la organización Amnistía Internacional afirmó que las inundaciones y derrumbes constituyen una “tragedia totalmente evitable”, y que no pueden atribuirse únicamente a factores climáticos. 

“Son las consecuencias previsibles del genocidio en curso por parte de Israel y de su política deliberada de bloquear la entrada de materiales para refugio y reparación destinados a los desplazados”, afirmó Erika Guevara Rosas, directora de investigación, incidencia, políticas y campañas de Amnistía Internacional.

En un comunicado difundido este miércoles, la organización señaló que, tras desplazamientos forzados, la destrucción o el daño de al menos el 81% de las estructuras, y la declaración de casi el 58% del territorio de Gaza como zonas prohibidas para los palestinos, la mayoría de la población vive actualmente en tiendas o refugios deteriorados.

La declaración destacó que Israel solo ha permitido el ingreso de suministros extremadamente limitados, lo que constituye una prueba adicional de que las autoridades israelíes continúan “infligiendo deliberadamente a los palestinos en Gaza condiciones de vida calculadas para provocar su destrucción física, un acto prohibido por la Convención para la Prevención del Genocidio”.

“La devastación y las muertes causadas por la tormenta en Gaza representan otro llamado de atención para la comunidad internacional, pagado con la vida de personas que habían logrado sobrevivir a dos años del genocidio en curso por parte de Israel”, subrayó Rosas.

El comunicado citó el testimonio de Mohammed Nassar, padre de Lina, de 18 años, y Ghazi, de 15, quienes murieron cuando su vivienda gravemente dañada colapsó en Sheikh Radwan el 12 de diciembre tras las tormentas. "Todavía no puedo digerir la idea de que sobrevivimos a los bombardeos, solo para que mis hijos fueran aplastados por la tormenta", señaló.

Ya son 13 las personas que murieron tras ser ingresadas en hospitales debido a la reciente ola de frío y a las condiciones climáticas extremas en distintos puntos de Gaza. Este jueves, el Ministerio de Salud del enclave informó que otro bebé palestino, Saeed Asaad Abideen, de apenas un mes de vida, murió tras quedar expuesto a temperaturas extremadamente bajas.

Operaciones humanitarias, en riesgo

Mientras continúan los ataques, agencias humanitarias advirtieron que la respuesta en Gaza está cerca del colapso debido a nuevas restricciones impuestas por Israel, las cuales bloquean el acceso y obligan a que organizaciones internacionales interrumpan sus trabajos ya insuficientes. La ONU y grupos de ayuda alertaron este miércoles que las operaciones humanitarias en Gaza podrían paralizarse si Tel Aviv no levanta de inmediato los obstáculos que incluyen un proceso de registro descrito como “vago, arbitrario y altamente politizado”.

En un comunicado emitido el martes, funcionarios de la ONU y 200 organizaciones instaron a la comunidad internacional a presionar a las autoridades israelíes para que reviertan medidas que están asfixiando el trabajo humanitario, en especial en Gaza. El principal foco de preocupación es un nuevo sistema de registro para organizaciones no gubernamentales internacionales, implementado este año.

“La cancelación del registro de las ONG internacionales en Gaza tendrá un impacto catastrófico en el acceso a servicios esenciales y básicos”, advirtió la declaración. “Las ONG internacionales gestionan o apoyan la mayoría de los hospitales de campaña, centros de atención primaria, refugios de emergencia, servicios de agua y saneamiento, centros de nutrición para niños con desnutrición aguda y actividades críticas de eliminación de minas”, detalló. 

“El acceso humanitario no es opcional, condicional ni político. La ayuda vital debe llegar a los palestinos sin más demoras”, subrayó el texto.

Esfuerzos por avanzar a segunda fase del alto el fuego

En paralelo, siguen los esfuerzos diplomáticos para avanzar hacia la segunda fase del acuerdo de alto el fuego, aunque las violaciones constantes de Tel Aviv ponen en duda su viabilidad. La primera fase incluía el cese de hostilidades, una retirada parcial del ejército israelí, intercambios de rehenes y la entrada limitada de ayuda humanitaria.

La segunda fase, según el plan de 20 puntos planteado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implicaría el despliegue de una fuerza internacional de estabilización, el desarme de Hamás, una retirada total de Israel y la formación de una autoridad palestina tecnocrática.

En este contexto, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, se reunió el miércoles en Washington con el primer ministro y ministro de Relaciones Exteriores de Qatar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani. 

Tras los encuentros con Rubio y con miembros del Congreso de EE.UU., Al Thani declaró al canal qatarí Al Jazeera que Doha expresó su preocupación por las reiteradas violaciones del alto el fuego en Gaza y advirtió que estos incumplimientos dejan a los mediadores en una “posición complicada”. “No queremos una fuerza de estabilización en Gaza que sirva para proteger a una parte en detrimento de otra”, afirmó.

En este sentido, el primer ministro qatarí señaló que acordó con Rubio “redoblar los esfuerzos” para avanzar a la segunda fase del acuerdo, y explicó que se están preparando nuevas reuniones entre los mediadores para establecer un marco claro de transición.

También subrayó que la crisis humanitaria en el enclave palestino ocupó un lugar central en las conversaciones y reiteró el llamado de Doha a permitir el ingreso “incondicional” de ayuda humanitaria al enclave. “La situación actual en Gaza pone el acuerdo en riesgo todos los días”, advirtió. “La continuidad de las violaciones puede hacer colapsar por completo el alto el fuego”.

Desde que lanzó su ofensiva genocida en el enclave en octubre de 2023, Tel Aviv ha asesinado a casi 70.700 palestinos, en su mayoría mujeres y niños, y herido a más de 171.100. No obstante, se estima que la cifra real de muertos es mucho mayor, ya que miles de personas continúan atrapadas bajo los escombros. 

De hecho, apenas esta semana las autoridades de Defensa Civil pudieron iniciar operaciones de búsqueda y recuperación de cuerpos en la Ciudad de Gaza, y lo hacen con herramientas básicas, debido a que los ataques israelíes destruyeron la mayor parte del equipamiento pesado y no se ha permitido el ingreso de la cantidad de excavadoras y maquinaria necesarias. Los equipos lograron recuperar al menos 30 cuerpos, todos pertenecientes a una misma familia. Un anticipo trágico del impacto profundo y duradero que el genocidio está dejando en la sociedad palestina.