Desde el 7 de octubre de 2023, el genocidio de Israel en Gaza ha asesinado a cerca de 75.000 palestinos y dejado muchos más heridos y afectados, desplazando de sus hogares a cientos de miles de personas en todo el enclave asediado. A su vez, más allá de Gaza, los cristianos palestinos aseguran que han enfrentado un fuerte aumento de la violencia en Cisjordania y Jerusalén Este ocupadas.
Líderes religiosos y analistas señalan un incremento de los ataques de colonos contra comunidades cristianas. Entre ellos, incendios en pueblos de población cristiana que han obligado a sus habitantes a huir.
También denuncian un creciente acoso contra miembros del clero, desde extremistas judíos que escupen a sacerdotes y monjas en Jerusalén Este ocupada hasta agresiones físicas, actos de vandalismo e intimidaciones.
"El aumento de los ataques de colonos contra cristianos, tanto en Jerusalén (Al-Quds) como en Cisjordania, es una expresión del etnonacionalismo israelí y de una ideología de supremacía judía. Su concepto de nacionalismo excluye a todos aquellos que no encajan en su definición de quién pertenece a un Estado que imaginan únicamente como suyo", explica Robert O. Smith, profesor asociado de Diversidad Auténtica, Justicia e Iglesia Pública en la Escuela Luterana de Teología, en diálogo con TRT World.
"Los colonos están cada vez más empoderados. Desde hace mucho tiempo emplean la violencia para alcanzar sus objetivos. Estos ataques —tanto los ataques individuales con escupitajos y las agresiones como los ataques terroristas contra pueblos— son extensiones de patrones que existen desde hace mucho tiempo", afirma Smith.
Según Smith, la dependencia del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de sus socios de coalición de extrema derecha ha hecho que no esté dispuesto a enfrentarse a los grupos de colonos acusados de atacar a cristianos palestinos.

El tema también ha comenzado a recibir mayor atención en Estados Unidos. En los últimos meses, medios como The Wall Street Journal y CNN han informado sobre el acoso y la violencia contra comunidades cristianas en Jerusalén Este y Cisjordania ocupadas.
Sin embargo, mucho antes de esos informes, imágenes difundidas en redes sociales ya habían generado indignación. Videos de extremistas judíos agrediendo a miembros del clero cristiano en Jerusalén Este ocupada, junto con imágenes de un soldado israelí vandalizando una estatua de Jesucristo en la cruz en la localidad fronteriza de Debel, en el sur del Líbano, provocaron condenas de destacados comentaristas y políticos estadounidenses, especialmente en círculos cristianos.
Por ejemplo, el comentarista Tucker Carlson y la excongresista republicana Marjorie Taylor Greene han cuestionado el apoyo continuo de Washington al Gobierno de Netanyahu y han señalado que los cristianos palestinos, al igual que los musulmanes, también han sido blanco de ataques.
Sin embargo, todavía está por verse si estas críticas reflejan un cambio más amplio dentro del movimiento evangélico, tradicionalmente favorable a Israel.
Motti Inbari, profesor de Estudios Judíos de la Universidad de Carolina del Norte en Pembroke, considera que la creciente visibilidad de los ataques contra cristianos podría comenzar a influir en sectores de la población cristiana estadounidense que durante mucho tiempo han apoyado a Israel.
"Todo se está acumulando. No creo que una sola cosa genere un cambio, pero se está acumulando, y puede provocar algún cambio en la opinión pública con el tiempo, y ha comenzado a notarse que algunos israelíes están tratando a los cristianos de una manera que es inaceptable", explica Inbari, quien ha estudiado el sionismo cristiano, a TRT World.
"Puede causarle mucho daño a Israel, absolutamente", añade.
Inbari sostiene que el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, tiene un incentivo político para alimentar las tensiones en Cisjordania ocupada, con la esperanza de que una respuesta palestina a los ataques de los colonos fortalezca el respaldo a su agenda de línea dura. "Esa es la estrategia de Ben-Gvir", afirma. "Él vive de la violencia".
Pero debido a que Ben-Gvir forma parte de la coalición de Gobierno de Netanyahu, Inbari considera que la responsabilidad final por no frenar la violencia de los colonos recae sobre el propio primer ministro israelí.
"Netanyahu ve la violencia en las calles. Netanyahu ve la violencia en todas partes, y no lo despide y no hace nada al respecto", afirma Inbari. "Está dejando que ocurra, porque Netanyahu también se beneficia de ello".
Según Inbari, la dependencia de Netanyahu de sus socios de extrema derecha amenaza con dañar la imagen de Israel entre los cristianos estadounidenses, a medida que los ataques contra cristianos palestinos reciben una mayor atención internacional.
Los jóvenes evangélicos se alejan de Israel
Encuestas recientes también indican que el apoyo a Israel entre los evangélicos estadounidenses ha disminuido, especialmente entre las generaciones más jóvenes. Esto cuestiona la idea mantenida durante mucho tiempo de que los sionistas cristianos apoyan de manera uniforme a Israel.
Aunque los evangélicos han estado tradicionalmente entre los principales defensores de Israel —muchos creen que el pueblo judío tiene un derecho bíblico sobre Tierra Santa según su interpretación de las escrituras—, Inbari asegura que ese consenso ha comenzado a debilitarse, especialmente desde el 7 de octubre de 2023.
Una encuesta de la Universidad de Maryland publicada el año pasado reveló que la simpatía hacia Israel había caído al 51% entre los evangélicos de mayor edad, mientras que entre los más jóvenes se situaba en apenas el 24%, lo que muestra una creciente brecha generacional.
"Vemos los mismos resultados, y los hemos visto durante mucho tiempo, que la generación más joven de la comunidad evangélica apoya mucho menos a Israel que sus padres y especialmente que sus abuelos. Hay una gran brecha generacional", observa Inbari.
"Puedo decirles que esta brecha generacional se da entre todos los estadounidenses, no solo entre los evangélicos. Los estadounidenses mayores tienden a apoyar más a Israel que los estadounidenses más jóvenes. Es así en todos los ámbitos. Pero también es muy claro en la comunidad evangélica".
Inbari atribuye este cambio a las crecientes divisiones políticas y generacionales dentro de la comunidad evangélica de EE.UU., a la que describe como uno de los grupos religiosos más polarizados del país.
Según explica, los evangélicos jóvenes muestran una mayor simpatía hacia los palestinos que las generaciones anteriores, lo que refleja una división ideológica más amplia que va más allá de Israel.
"La comunidad evangélica está atravesando una disputa generacional", afirma. Según Inbari, los evangélicos jóvenes tienden a tener posiciones políticas más centristas, mientras que las generaciones mayores siguen siendo más conservadoras y mantienen un firme apoyo a Israel.

Los puritanos y el sionismo cristiano
Las raíces históricas de ese apoyo son profundas. Muchos académicos sitúan el origen del sionismo cristiano estadounidense en la influencia de los puritanos del siglo XVII, cuya lectura del Antiguo Testamento hacía énfasis en el pacto bíblico entre Dios y el pueblo judío.
Según expertos, esa tradición teológica, combinada con la influencia de grupos de presión favorables a Israel, ha contribuido a convertir a los evangélicos en uno de los sectores que más firmemente respaldan a Israel en Estados Unidos.
Pese a esos vínculos históricos, algunos analistas consideran que la creciente preocupación por la violencia contra los cristianos palestinos comienza a complicar esa relación.
Gokhan Batu, experto en la sociedad y la política israelíes, sostiene que los ataques contra cristianos palestinos han hecho que apoyar al Gobierno de Netanyahu sea una cuestión más difícil para algunos sionistas cristianos.
"Para muchos sionistas cristianos, el apoyo a Israel está arraigado en una visión teológica del mundo que suele expresarse mediante la creencia de que 'Dios bendice a quienes bendicen a Israel'. Por lo tanto, su fe está ligada a la propia existencia de Israel, lo que hace que esta relación sea mucho más difícil de romper que el apoyo político convencional", explica Batu a TRT World.
Asimismo, Batu señala que las críticas contra Netanyahu se han vuelto más pronunciadas incluso entre los evangélicos tradicionalmente favorables a Israel.
"El trato de Israel hacia los cristianos palestinos desafía directamente la imagen de Israel que ellos han defendido durante mucho tiempo. Por lo tanto, diría que ya está afectando al apoyo a Netanyahu personalmente", añade.
Sin embargo, es mucho menos seguro que esto se traduzca en un alejamiento más amplio de Israel.
"Que pueda debilitar su apoyo más amplio a Israel es una cuestión diferente y mucho más profunda que requiere un análisis teológico-político serio", afirma Batu. Según el experto, Israel reconoce la importancia estratégica de su base de apoyo evangélica en Estados Unidos y ha realizado "un esfuerzo coordinado para no perderla".
"Esto nos deja ante una pregunta difícil: si todo lo que ha ocurrido hasta ahora todavía no ha producido una ruptura decisiva, ¿qué lo haría?", pregunta.
Smith también establece una diferencia similar entre el apoyo a Netanyahu y el respaldo a Israel.
"El apoyo de los sionistas cristianos al estado de Israel se basa en intereses muy diferentes. En su mayoría, los sionistas cristianos no están tan preocupados por la vida cotidiana en esa tierra. La ven como un escenario apocalíptico. Así que no se darán cuenta de la mayoría de estos acontecimientos", afirma.
Smith sostiene que es poco probable que los ataques contra los cristianos palestinos, por sí solos, cambien de manera fundamental esas creencias.
"Los sionistas cristianos han ignorado durante mucho tiempo las perspectivas de las comunidades cristianas palestinas y de quienes simpatizan con ellas. Puede que al principio se sientan ofendidos por las imágenes de video, pero su preocupación nunca ha estado principalmente en las comunidades cristianas indígenas de esa tierra", concluye.





















