Cómo la oposición del papa León XIV está alterando la dinámica global de la guerra contra Irán
GUERRA CONTRA IRÁN
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Cómo la oposición del papa León XIV está alterando la dinámica global de la guerra contra IránLa postura enfática del papa Léon XVI sobre la necesidad de una desescalada creó un nuevo obstáculo diplomático para Washington, influyendo en la postura de las naciones de mayoría católica y los aliados tradicionales de Estados Unidos.
Una imagen compuesta muestra al papa León XIV y al presidente de EE. UU., Donald Trump / Reuters

El papa León XIV no es un hombre común: es el líder de la Iglesia más antigua y poderosa del mundo, una institución que ha sobrevivido a innumerables pruebas a lo largo de la historia, desde las persecuciones del Imperio romano pagano hasta la Reforma protestante y el auge del secularismo occidental. 

A pesar del inmenso peso histórico y la autoridad moral de León XIV, que los líderes occidentales han respetado durante los últimos 1.000 años, el esfuerzo actual del Gobierno de EE.UU. en su campaña militar contra Irán ha puesto a Washington en el camino de un choque directo con la Santa Sede. 

Los analistas advierten que la abierta oposición del papa a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán no es simplemente un desacuerdo religioso, sino un giro significativo en términos de geopolítica. Con autoridad sobre 1.400 millones de católicos en América Latina, África y Europa, la postura de León XIV está complicando activamente los esfuerzos de Washington por mantener la legitimidad internacional del conflicto.

“Desde una perspectiva geopolítica, enfrentarse al Vaticano es estratégicamente costoso, ya que socava el poder blando de Estados Unidos en amplios sectores del Sur Global, donde la autoridad moral de la Santa Sede conserva un considerable peso simbólico y político”, declara Alfonso Insuasty Rodríguez, director del grupo de investigación GIDPAD de la Universidad de San Buenaventura en Colombia. 

“Aunque el Vaticano carece de poder coercitivo material, su intervención moldea de manera significativa el campo de la legitimidad internacional en torno al conflicto. Introduce una narrativa moral alternativa que complica los esfuerzos por construir un consenso normativo a favor de la guerra, particularmente en América Latina, África y otras regiones del Sur Global donde la autoridad simbólica papal sigue siendo influyente”, añade Rodríguez en conversación con TRT Español.

Señalando que no le tiene "ningún miedo" a la administración de EE.UU., en cabeza del presidente Donald Trump, el pontífice también ha tomado una postura directa contra la retórica bélica de Washington. 

“Ay de quienes manipulan la religión y el mismo nombre de Dios para sus propios fines militares, económicos y políticos, arrastrando lo sagrado hacia la oscuridad y la inmundicia”, escribió en X la semana pasada. Desde esa publicación, el papa ha continuado emitiendo fuertes mensajes contra la postura de la Casa Blanca, instando específicamente a una resolución pacífica con Irán. 

Esto ocurre en un período de "tregua incómoda" entre Washington y Teherán, y en un momento en que no hay señales claras de que las conversaciones de paz en Islamabad vayan a reanudarse.

“El papa León XIV representa en general los valores católicos, y la Santa Sede tiene una larga tradición de estudiar y comprender la historia. El liderazgo pacífico del Vaticano y del papa se opone a los conflictos armados en general, y no específicamente al de Irán”, declara a TRT World Ecaterina Matoi, analista política y académica radicada en Bucarest.

Impacto en la política global

Los expertos sostienen que la creciente brecha entre el Vaticano y Washington está socavando activamente la estrategia militar estadounidense hacia Irán. 

Al posicionar a la Santa Sede como una alternativa moral a la guerra, el papa León XIV ha catalizado un cambio en la dinámica global, llevando a varias naciones con profundas raíces católicas a distanciarse públicamente de las políticas escalatorias de Washington. 

“Si miramos más de cerca a Europa, la mayoría de los países católicos como España, Italia, Portugal, Bélgica y Eslovenia están en contra de la guerra, y este conflicto con el papa incluso llevó a políticos como (la primera ministra italiana Giorgia) Meloni a un punto en que no apoyará a Trump en este aspecto”, afirma Raoul Motika, profesor de Humanidades en la Universidad de Hamburgo.

Meloni era considerada anteriormente una de las líderes europeas más cercanas a la administración Trump. Sin embargo, el enfrentamiento de Washington con el papa —cuya sede en el Vaticano está inextricablemente ligada a la historia italiana— ha alienado a la derechista primera ministra. 

“El papa es el jefe de la Iglesia católica, y es correcto y normal que llame a la paz y condene toda forma de guerra”, declaró Meloni en un comunicado tras el choque de Estados Unidos con León XIV.

Matteo Salvini, socio de coalición de Meloni y líder del populista partido Liga, también afirmó: “Atacar al papa... no parece algo útil ni inteligente”.

Motika además llama la atención sobre la reciente y aplastante derrota electoral de Viktor Orbán como primer ministro populista de Hungría, quien mantiene estrechos vínculos con el Gobierno de Trump. Algunos observadores sugieren que este resultado estuvo influenciado por la participación activa del vicepresidente JD Vance en la campaña de reelección de Orbán. 

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“Incluso en Hungría, Trump, Vance y su postura sobre la guerra de Irán son muy impopulares”, afirma el profesor alemán, añadiendo que la “marca” de “Make America Great Again” (MAGA) puede haberse convertido en una carga política en una nación tradicionalmente católica como Hungría.

En general, el enfrentamiento público de la Casa Blanca con el pontífice ha “debilitado la posición de Estados Unidos en la guerra de Irán” en el escenario global, según Motika. Mientras el prestigio diplomático de Washington ha sufrido un golpe, el enfrentamiento ha impulsado simultáneamente la imagen del líder católico como una autoridad moral global en favor de la paz. 

Muchos observadores creen que León XIV está siguiendo el camino de su predecesor, el papa Francisco, el pontífice argentino que se alineó estrechamente con un mensaje de paz y rechazó el uso de la religión con fines políticos.

“La Iglesia contemporánea rechaza explícitamente la subordinación de lo sagrado a la lógica militar”, afirma Rodríguez. “Su postura no es meramente diplomática: es una crítica moral a la desconexión entre la toma de decisiones estratégicas y el sufrimiento humano”, completa. 

Este sentimiento es compartido incluso dentro de Estados Unidos. La Conferencia de Obispos Católicos de EEUU, que representa al grupo religioso más numeroso del país, ha condenado la guerra y pedido la paz, criticando la política iraní de Washington.

“Toda la retórica de Trump, en especial su sugerencia de la extinción de la civilización iraní, fue muy contraproducente. Si realmente quería obtener más apoyo para su guerra contra el régimen iraní, esta retórica es una formulación inaceptable, no sólo para los países católicos, sino para todos los Estados del mundo”, observa Motika, experto en Estudios Euroasiáticos. 

A diferencia de la base evangélica de Trump, que aboga por una forma de nacionalismo cristiano estadounidense y mantiene un fuerte apoyo a las políticas israelíes, el papa —un monje franciscano— lidera una Iglesia universal.

Motika señala que la Iglesia está ganando actualmente más conversos en las políticamente convulsas regiones de África, América Latina y Asia que en América del Norte o Europa. Este giro global, añade, exige que León XIV enfatice un mensaje de paz universal por encima de los intereses nacionalistas. 

Si bien el papa, como líder religioso, se opone fundamentalmente a cualquier guerra, su resistencia en este caso también está impulsada por una falta de confianza en la estrategia de Washington. Según el profesor, León XIV no está convencido del "profesionalismo" de la actual campaña militar y política contra Irán. 

Se ha reportado que el pontífice considera que Washington carece de un plan racional o un desenlace claro para poner fin al conflicto, viendo la operación como una peligrosa escalada sin un camino definido hacia una paz estable.

Consecuencias internas

Mientras los índices de aprobación de Trump han ido a la baja de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, la popularidad del papa se ha disparado. Según una encuesta de NBC News de abril, la valoración favorable del León XIV ha superado significativamente la del presidente de Estados Unidos, el vicepresidente JD Vance y la exvicepresidenta Kamala Harris.

Este cambio es especialmente crítico dado que los católicos estadounidenses siguen siendo uno de los bloques electorales “indecisos” más influyentes del país. Las tensiones se han visto agravadas por el vicepresidente Vance, un converso reciente al catolicismo. 

El funcionario ha recibido duras críticas tras aconsejar al pontífice —quien, como vicario de Cristo, es la máxima autoridad católica del mundo— que fuera “cuidadoso” al hablar de teología. 

Los críticos señalaron rápidamente la ironía de la advertencia de Vance, recordando que León XIV había pasado décadas destacando en esa misma disciplina mucho antes de convertirse en líder de la Iglesia global. Muchos analistas han descrito el intento de Vance de “dar lecciones” al papa sobre doctrina religiosa como no únicamente arrogante, sino estratégicamente absurdo, alejando aún más a una comunidad religiosa vital para el futuro político de la administración.

"Bueno, sí. Pero vaya. ¿'Sea cuidadoso'? ¿'Opina' sobre teología? ¿Hablarle con condescendencia al líder de una gran iglesia desde su posición de siete años como miembro? ¿Quién murió y lo nombró papa?", escribió Peggy Noonan, columnista católica estadounidense del diario The Wall Street Journal, en referencia a los comentarios de Vance sobre León XIV. 

"JD Vance debe seguir las enseñanzas del papa, no darle lecciones, si afirma ser un católico fiel", declara a TRT World Barnett Rubin, politólogo estadounidense. “Nadie (en su sano juicio) toma a Trump o Vance en serio como autoridades religiosas. Vance no le dice al papa que se calle sobre el aborto. La oposición al aborto y a la guerra se derivan ambas de la doctrina de la Iglesia sobre el respeto a la vida humana, al igual que el apoyo de la Iglesia a los migrantes”.

Los expertos creen que, si continúan las referencias irreverentes de la administración de Trump hacia el papa León XIV, probablemente impactarán gravemente los votos republicanos. 

Un porcentaje significativo de esta base es tanto católica como conservadora, y para estos votantes, el choque representa un doloroso conflicto de intereses entre su lealtad política y su devoción religiosa. 

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Al continuar atacando al Vaticano, la administración se arriesga a fracturar sus propios cimientos electorales justo cuando se acercan las elecciones de mitad de mandato. “Institucionalmente, los cardenales y obispos católicos, especialmente aquí en Estados Unidos, se sentirán alienados y enfadados”, afirma Richard Falk, académico estadounidense.

Falk, ve un paralelismo histórico entre los actuales ataques a la Iglesia católica y el macartismo de la década de 1950. Durante esa época, el senador Joseph McCarthy encabezó ataques no solo contra grupos izquierdistas, sino contra los derechos humanos fundamentales. 

Falk señala que la caída de McCarthy llegó finalmente cuando atacó al Ejército de Estados Unidos, una piedra angular de la vida institucional del país, calificándolo de refugio para simpatizantes soviéticos. 

“Aunque el contexto es diferente, la lección puede ser similar: atacar instituciones estadounidenses veneradas como el ejército o la Iglesia católica puede provocar la caída de una figura política controvertida que anteriormente actuó sin freno, atacando a personalidades de alto perfil en Hollywood, la academia y los medios de comunicación”, declara Falk a TRT World.

Más allá de los paralelismos históricos, otros expertos señalan la aritmética electoral inmediata del ciclo de las elecciones de mitad de mandato. El voto hispano, abrumadoramente católico, sigue siendo un factor decisivo en estados y distritos clave en disputa.

“Muchos de ellos lo pensarían dos veces a la hora de votar por los republicanos en este momento, debido a las actividades de la actual administración o a sus ataques al papa”, declara Motika a TRT World.

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FUENTE:TRT World