“Entre esperanza y violencia”: ONU afirma que hay avances humanitarios en Gaza, pero son limitados

UNICEF informa un leve alivio en la crisis humanitaria en Gaza, pero advierte que 100.000 niños aún sufren desnutrición y requieren atención médica. Mientras, Hamás entregó los restos del último rehén israelí y crecen las expectativas por la tregua.

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“Por primera vez, hay señales de un alto el fuego. Es imperfecto, frágil, pero es vital.", señaló Ted Chaiban. / AA

Gaza atraviesa una nueva etapa, situada entre la esperanza y los gestos políticos que buscan sostener un alto el fuego que avanza, pero muy lentamente. La agencia de la ONU para la infancia, UNICEF, advirtió que la tregua comenzó a aliviar la catástrofe humanitaria, aunque de forma limitada, y que sus efectos todavía se sienten en el enclave, donde más de un millón de niños siguen afectados. El escenario coincide con un repunte de expectativas tras la devolución de los restos del último rehén israelí y la reafirmación de Hamás de su compromiso con el acuerdo.

El director ejecutivo adjunto de UNICEF, Ted Chaiban, tras visitar Gaza y Cisjordania ocupada, señaló este lunes: “Me dirijo a ustedes con esperanza y preocupación tras esta visita”. “Por primera vez en muchos meses, hay señales de un alto el fuego… Es imperfecto, frágil, pero es vital y está marcando una diferencia en la vida de más de un millón de niños”, añadió.

En esa línea, explicó que están ingresando a Gaza más camiones con ayuda vital, aunque “todavía no en la cantidad suficiente para satisfacer la magnitud de las necesidades”, y que “la situación de seguridad alimentaria ha mejorado y la hambruna se ha revertido”.

No obstante, advirtió: “Los niños de Gaza y de Palestina no necesitan simpatía, sino decisiones urgentes que les garanticen abrigo, seguridad, alimentos, educación y un futuro”, e instó a la comunidad internacional a aprovechar la ventana de oportunidad para cambiar el rumbo de la crisis.

Según detalló, UNICEF y sus socios han llegado a más de 1,6 millones de personas con agua potable y a 700.000 personas con mantas y ropa de invierno. También se establecieron los servicios de cuidados intensivos pediátricos en el hospital Al-Shifa, en la Ciudad de Gaza. “Estos avances importan. Demuestran lo que es posible cuando cesan los combates, se mantiene el compromiso político y se abre el acceso humanitario”.

Pero, pese a este pequeño rayo de esperanza, la situación está lejos de ser realmente un alivio. Chaiban advirtió que más de 100 niños han muerto en Gaza desde el alto el fuego a principios de octubre, y añadió: “Pese al progreso en seguridad alimentaria, 100.000 niños siguen sufriendo desnutrición aguda y requieren atención a largo plazo”.

Luego, reveló otro dato alarmante: cerca de 1,3 millones de personas necesitan con urgencia un alojamiento adecuado, ya que, de momento, las familias viven en tiendas de campaña y edificios bombardeados en medio de tormentas invernales y bajas temperaturas. “Trágicamente, hemos recibido informes de al menos 10 niños que han muerto por hipotermia desde el inicio del invierno”, afirmó.

En paralelo, expresó su preocupación por la cancelación del registro de ONG internacionales por parte de Israel desde principios de enero, al advertir que esta medida “amenaza con socavar las operaciones humanitarias y limitar drásticamente la entrega y ampliación de asistencia vital en Gaza y Cisjordania”.

Por ello, insistió en que la continuidad del alto el fuego es clave no solo desde el punto de vista político, sino también humanitario. “La fase 2 no es solo un hito político, sino una necesidad humanitaria”, sostuvo.

Chaiban reclamó la apertura de más pasos fronterizos, el movimiento seguro de civiles y la reapertura del corredor de Rafah, ubicado entre Gaza y Egipto, para el tránsito en ambos sentidos. “Todos los cruces disponibles deben operar simultáneamente, con corredores seguros a través de Jordania y Egipto”, señaló.

En cuanto a la gobernanza y la reconstrucción del enclave, afirmó que el Comité Nacional para la Administración de Gaza representa una oportunidad para mejorar el acceso humanitario y avanzar hacia la recuperación temprana y la reconstrucción, siempre que cuente con apoyo y funcione plenamente. Añadió que las operaciones humanitarias requieren previsibilidad y que deben autorizarse los artículos esenciales para agua, saneamiento y educación.

Una hambruna “contenida”

Chaiban viajó a los territorios palestinos ocupados junto al director ejecutivo adjunto del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Carl Skau, quien también compartió su análisis de la situación durante la conferencia de prensa.

Skau señaló que, cuando visitó en julio Gaza, el enclave seguía “al borde de la hambruna”, y la calificó como “una de las peores crisis” que ha visto. “Vimos un panorama algo diferente. El alto el fuego nos ha permitido ampliar y estabilizar los niveles más agudos de hambre y desnutrición. La hambruna se ha contenido”, explicó.

Como resultado de esta ampliación de la asistencia, Skau, indicó que el PMA llega ahora a más de un millón de personas cada mes con raciones completas, sirve 400.000 comidas calientes diarias y distribuye refrigerios escolares a 230.000 niños.

Pese a esto, advirtió que “todavía queda un camino muy largo por recorrer”, alertando de que los avances podrían revertirse y de que cientos de miles de personas siguen desplazadas en condiciones peligrosas. “Así que toda una población vive ahora al borde del abismo y, francamente, que una población entera viva en estas condiciones simplemente no es aceptable”, subrayó.

En este sentido, Skau reclamó condiciones operativas seguras, que los cruces permanezcan abiertos a gran escala y una acción urgente “para inundar realmente la Franja de refugios, a fin de brindar a las familias protección frente al frío intenso y las lluvias persistentes”.

Hamás anuncia devolución del último rehén

Por otra parte, el grupo de resistencia palestino Hamás vinculó estos avances en la situación humanitaria al alto el fuego que, pese a las violaciones de Israel, en gran parte se mantiene. Su portavoz, Hazem Qassem, afirmó que el retorno de los restos del último rehén israelí en Gaza, Ran Gvili, demuestra el compromiso del grupo con el acuerdo. 

“El hallazgo del cuerpo del último prisionero israelí en Gaza confirma el compromiso de Hamás con todos los requisitos del acuerdo de alto el fuego, incluido el proceso de intercambio de prisioneros y su cierre completo conforme a lo estipulado en el acuerdo”, señaló Qassem en un comunicado difundido este lunes.

El Ejército de Israel anunció este lunes que había identificado los restos de Gvili, un policía muerto en octubre de 2023, y que los había devuelto a Israel. “Con esto, todos los rehenes han sido devueltos desde Gaza”, indicó un comunicado militar israelí.

El anuncio se produjo poco después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmara el domingo que Israel reabrirá el paso fronterizo de Rafah entre Gaza y Egipto tras el retorno del cuerpo de Gvili. La reapertura será limitada a peatones y aún resta confirmar cuándo se hará efectiva.

Persisten violaciones del alto el fuego

Pese a los avances registrados, el Ejército israelí no ha cesado completamente sus operaciones en Gaza y continúa incurriendo en violaciones del acuerdo. Según fuentes médicas, tres palestinos murieron en ataques el martes, lo que se suma a otros dos fallecidos el día anterior.

Entre las víctimas de este martes hay un adolescente de 17 años, alcanzado por un bombardeo cerca del cruce Al-Sanafour, en el este de la Ciudad de Gaza, mientras que otras dos personas murieron tras un ataque con misiles en el barrio de Tuffah, al norte del enclave.

Las mismas fuentes detallaron que un hombre de 52 años perdió la vida en un bombardeo de artillería contra el campamento de refugiados de Bureij, en el centro de Gaza, y que otro palestino murió por disparos de fuerzas israelíes en la zona de Al-Zarqa, al noreste de la Ciudad de Gaza. Además, una niña resultó herida por fuego del Ejército israelí en el área de Al-Mawasi, al oeste de Jan Yunis, en el sur del enclave.

En este contexto, las autoridades palestinas han acusado reiteradamente a Israel de incumplir el acuerdo de alto el fuego, que puso fin a una ofensiva de dos años lanzada por Tel Aviv y que ha causado más de 71.000 muertos —en su mayoría mujeres y niños— y cerca de 171.400 heridos desde octubre de 2023.

De acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, al menos 484 personas han muerto y otras 1.321 han resultado heridas desde el inicio de la frágil tregua, lo que subraya la persistente inestabilidad sobre el terreno pese al cese formal de las hostilidades.