Israel siembra muerte en Líbano: casi 600 fallecidos y 1.400 heridos en enfrentamiento con Hezbollah

Los ataques israelíes sobre el sur y este de Líbano, así como en Beirut, dejan decenas de muertos y heridos, mientras miles de civiles huyen y la crisis humanitaria en Líbano se agrava.

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Ataque de Israel sobre suburbio del sur de Beirut. / AP

La crisis humanitaria en el Líbano se ha profundizado a manos de Israel, por cuenta de los recientes ataques que ha lanzado sobre el país, en medio de la guerra que libra con EE.UU. contra Irán en Oriente Medio. En apenas nueve días, los bombardeos han matado a casi 600 personas y herido a otras más de 1.400, según informó este martes la Unidad de Gestión de Riesgos en Desastres libanesa.

Casi hora a hora, la cifra de muertes continúa aumentando: los primeros ataques de este miércoles han dejado otros 34 muertos y 26 heridos, de acuerdo con fuentes oficiales de Líbano. 

Esta nueva ofensiva de Israel se produce luego de que Hezbollah respondiera con cohetes y drones hacia el norte de Israel por los ataques conjuntos de Tel Aviv y Washington contra Irán. Esta campaña, lanzada el 28 de febrero de 2026, mató al líder Supremo iraní, Alí Jamenei. En respuesta, Hezbollah juró vengar su muerte. Con esto, también se rompió un frágil alto al fuego de 15 meses, que Israel había violado innumerables veces.

En esta línea, el secretario general de Hezbollah, Naim Qassem, prometió en su momento enfrentarse a Israel "hasta el máximo", afirmando que su grupo se defenderá sin importar el costo. En un discurso televisado, Qassem describió los lanzamientos de misiles de Hezbollah contra Israel como "una respuesta a 15 meses de violaciones israelíes, incluido el asesinato de Jamenei". Y añadió: "nuestra elección es enfrentar al enemigo hasta el máximo y no nos rendiremos".

Últimos ataques

Por su parte, los ataques de Tel Aviv han impactado principalmente la población civil libanesa, incluyendo ataques indiscriminados y las amenazas de una nueva invasión terrestre del sur del país.

En Beirut, los aviones israelíes bombardearon un apartamento residencial en la zona de Aicha Bakkar en la mañana del miércoles. Aunque la cifra de víctimas de este ataque no estuvo disponible de inmediato, la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA) lo confirmó como uno de los objetivos recientes de la ofensiva.

Además, las fuerzas israelíes renovaron las órdenes de evacuación para los residentes de los suburbios del sur de la ciudad, específicamente en los barrios de Haret Hreik y Burj Al-Barajneh ante nuevos ataques aéreos. En la red social X, el portavoz Avichay Adraee instó a los habitantes a salir de inmediato y dirigirse hacia el este, y adjuntó un mapa señalando las áreas afectadas.

En el sur del Líbano, también el miércoles los bombardeos afectaron varias localidades. En Hanouiyeh, distrito de Tiro, un ataque mató a tres personas, incluido un paramédico. En Al-Housh, también en Tiro, hubo un muerto y ocho heridos. En Qana, sucesivos bombardeos causaron cinco muertes y cinco heridos. Además, en Chehabiyeh se registraron seis muertos y siete heridos, según Al-Manar TV. Por último, en Tebnine, distrito de Bint Jbeil, cuatro personas resultaron heridas según el ministerio de Salud.

En la zona este del país, la ofensiva también tuvo consecuencias graves. En Baalbek, un bombardeo aéreo sobre un edificio residencial dejó 10 muertos y 5 heridos, mientras que en Zellaya, en la región occidental de Bekaa, una persona murió y dos resultaron heridas.

Más de 759.300 desplazados

Además, la ofensiva israelí está obligando a miles de familias a huir de sus hogares. En total, 759.300 personas han sido desplazadas, aunque esta cifra sólo refleja los casos que se han registrado oficialmente. De ellas, al menos 122.600 permanecen en 580 centros educativos habilitados como albergues oficiales, mientras cientos de miles más sobreviven en condiciones de extrema vulnerabilidad.

Por otro lado, la campaña israelí no solo destruye vidas, sino que agrava la crisis económica y social del país, ya golpeado por la devaluación de su moneda, el desempleo y la pobreza extrema, según alerta el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en Líbano.