Israel intensifica su ofensiva en Líbano: casi 400 muertos y 454.000 desplazados
La crisis en Líbano se agrava: ataques aéreos y terrestres de Israel dejan al menos 394 muertos y obligan a miles de civiles a huir del sur del país y de Beirut.
Israel ha intensificado su ataques contra Líbano, en el marco de la guerra regional contra Irán, provocando una crisis humanitaria sin precedentes. Según el ministro de Salud libanés, los bombardeos israelíes han dejado 394 muertos, mientras que el ministerio de Asuntos Sociales registra 454.000 personas desplazadas.
Los ataques han alcanzado distintas zonas del país durante la madrugada del domingo, incluyendo el sur de Líbano, el este del territorio y la capital, Beirut, donde se han bombardeado edificios residenciales y otras infraestructuras. Uno de los bombardeos más mortíferos tuvo lugar en Seir El-Gharbiya, en el distrito de Nabatiye, donde un edificio residencial de tres plantas fue destruido, dejando 19 muertos, la mayoría mujeres y niños. Equipos de defensa civil y ambulancias continúan retirando escombros y buscando supervivientes.
En otra serie de ataques nocturnos, al menos 15 personas murieron en bombardeos israelíes en Beirut y el sur del país, incluyendo cinco muertos en la localidad de Tefahta. Además, un ataque en el hotel Ramada de Beirut causó cuatro muertos y 10 heridos, según el ministerio de Salud Pública. El ejército israelí había afirmado poco antes del bombardeo haber "lanzado un ataque de precisión contra comandantes clave del Cuerpo de Líbano de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica Iraní en Beirut".
Otros bombardeos en el sur del país dejaron al menos 12 muertos adicionales, y en el este de Líbano se registraron 55 muertos y 40 heridos, según las autoridades sanitarias.
La campaña aérea se produce en el marco de una guerra regional entre Israel e Irán, que se reactivó tras una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero de 2026, marcando una nueva etapa del conflicto en Oriente Medio que ha tenido repercusiones directas en el Líbano.
Durante esta ofensiva, fue asesinado el líder supremo iraní Ali Jamenei, un hecho que Hezbollah, grupo libanés aliado de Irán, ha prometido vengar. En respuesta, el movimiento lanzó cohetes y drones hacia el norte de Israel, mientras que Israel intensificó sus ataques sobre Líbano, incluyendo bombardeos en Beirut, el sur y el este del país, y además inició una invasión terrestre en el sur libanés.
Desplazamiento masivo de civiles
La ofensiva israelí ha provocado un éxodo masivo en Líbano. Según informó el ministerio de Asuntos Sociales, 454.000 personas se han registrado como desplazadas desde el inicio de los ataques. De ellas, 112.525 se encuentran en refugios gubernamentales, mientras que el resto ha buscado cobijo en casas de familiares o en espacios improvisados, en un intento de escapar de la violencia que arrasa sus comunidades.
La ministra Haneen Sayed instó a quienes aún no lo han hecho a registrarse ante las autoridades para recibir asistencia, subrayando la magnitud de la crisis humanitaria. Este éxodo se produjo después de que Israel emitiera alertas de evacuación para los residentes de los densamente poblados suburbios del sur de Beirut y de cientos de kilómetros cuadrados del sur del país, ante la inminencia de los ataques.
Por su parte, el Gobierno libanés denunció estas acciones como una violación de la soberanía nacional y advirtió del riesgo de que la escalada se transforme en una guerra regional de gran magnitud, con consecuencias devastadoras para la población civil y la estabilidad del país.