Apenas unas horas antes de que las fuerzas militares de EE.UU. y de Israel atacaran Irán, el ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, ofreció un análisis optimista sobre las conversaciones que sostenían Teherán y Washington para avanzar en acuerdos respecto al programa nuclear iraní.
Albusaidi, quien mediaba entre las delegaciones de EE.UU. e Irán, anunció que todos los asuntos podrían llegar a resolverse de forma "amistosa y exhaustiva" en un plazo de tres meses.
De hecho, el ministro calificó la última ronda de conversaciones en Ginebra del pasado jueves como un momento de "un avance muy importante, nunca antes logrado" entre ambas partes.

Sin embargo, varias horas después de sus declaraciones, las fuerzas estadounidenses e israelíes atacaron múltiples objetivos iraníes, prácticamente repitiendo lo que ocurrió en junio del año pasado, cuando Teherán y Washington también intentaban avanzar en un diálogo nuclear. En la llamada Guerra de los 12 días de 2025, EE.UU. e Israel lanzaron un ataque conjunto contra Irán.
“El ejército de EE.UU. está realizando una operación masiva y continua para evitar que esta dictadura tan perversa y radical amenace a Estados Unidos y nuestros intereses fundamentales de seguridad nacional”, declaró Trump en un mensaje de video el sábado, anunciando la ofensiva contra Irán.
“Vamos a destruir sus misiles y a arrasar con su industria”, añadió el mandatario, afirmando que Teherán intentaba reconstruir su programa nuclear a pesar del ataque de junio de 2025, que supuestamente habían afectado gravemente las instalaciones nucleares iraníes.

Ahora bien, este lenguaje de Trump sugiere que Washington pretende atacar las reservas de misiles de Irán, según expertos. “Se oyeron varias explosiones, aparentemente misiles lanzados desde el espacio aéreo de Iraq”, afirmó Ali Akbar Dareini, analista político iraní residente en Teherán.
“Eran misiles de crucero estadounidenses”, afirma Mohammed Eslami, politólogo del Instituto Universitario Europeo, y añade: “Tenemos que ver qué pasó”.
Aún no está claro cuál será la reacción iraní. Hasta el momento, Teherán ha anunciado que prepara una “fuerte respuesta” contra Israel, según publicó la televisión estatal en un breve mensaje de Telegram este sábado.
El año pasado, en represalia por los ataques estadounidenses e israelíes, Irán atacó una base militar estadounidense en Qatar. “Las represalias dependerán de la magnitud del ataque, pero es demasiado pronto para afirmarlo”, declara Eslami a TRT World, añadiendo que Teherán podría tomar medidas para “elegir un nuevo liderazgo si es necesario”.
“Irán se prepara para la venganza y una respuesta contundente al régimen sionista”, declaró Tasnim, una agencia de noticias semioficial vinculada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI), en referencia a Israel.
Según medios de comunicación iraníes afiliados al Estado, Washington atacó la residencia del líder Supremo, Alí Jamenei, en el distrito Pasteur de Teherán con al menos siete misiles.
“Podrían haber matado de nuevo a altos funcionarios del CGRI y del ejército regular”, afirma Eslami. “Irán comenzará a lanzar ráfagas de misiles en unas pocas horas o incluso minutos”, añade.
Al preguntársele si Teherán estaba preparado para el ataque durante las conversaciones de Ginebra, Eslami afirma que, si bien los diplomáticos podrían haber esperado un acuerdo negociado, "las fuerzas armadas estaban listas, supongo".
Una periodista iraní residente en Teherán, que prefiere permanecer en el anonimato, predice una larga guerra, pero también afirma que muchos iraníes están ansiosos.
La periodista describe la actividad de tráfico en Teherán mientras "algunas personas comenzaron a corear consignas antigubernamentales en las calles".
Pero añade que "la República Islámica sobrevivirá. En qué condiciones, no puedo decirlo, pero no cederán. Incluso si tienen que incendiar toda la región, lo harán".
Eslami describe a los manifestantes antigubernamentales como "una pequeña porción de la población iraní", que es "una minoría ruidosa", mientras que la mayoría silenciosa del país "mostrará la bandera".
"En este momento, sería muy irracional que la oposición se reuniera en las calles. El gobierno los reprimiría", afirma.













