Irán anuncia “nueva fase” para el estrecho de Ormuz, entre reclamos de Trump que tensionan tregua

En medio del alto el fuego, el líder Supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, afirmó que la gestión del estrecho de Ormuz “entrará en una nueva fase”, mientras el presidente de EE.UU., Donald Trump, acusó a Teherán de hacer un “mal trabajo”.

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Un buque atraviesa el estrecho de Ormuz, tras el alto el fuego temporal de dos semanas alcanzado entre Estados Unidos e Irán, el 8 de abril de 2026. / AA

A medida que se gestionan los primeros contactos entre Estados Unidos e Irán tras el alto el fuego, el estrecho de Ormuz sigue emergiendo como uno de los principales puntos de tensión. El líder Supremo iraní, Mojtaba Jamenei, afirmó este jueves que las condiciones de esta vía clave “entrarán en una nueva fase”, 48 horas después del acuerdo que contemplaba la reapertura del paso durante dos semanas, tras un cierre parcial desde que Washington y Tel Aviv lanzaron sus ataques conjuntos el pasado 28 de febrero. 

Jamenei aseguró además que Teherán exigirá compensaciones por los daños sufridos y avanzará hacia una nueva etapa estratégica, en la que buscará responsabilidades legales y materiales.

“Exigiremos compensaciones por todos los daños, así como por la sangre de los mártires y los heridos”, afirmó. Sus declaraciones se producen mientras Irán se prepara para negociar con Estados Unidos en Pakistán, en negociaciones que se espera comiencen el sábado bajo mediación de Islamabad.

El mensaje del jueves –difundido por su oficina en el 40º día desde el asesinato de su padre, el entonces líder Supremo Alí Jamenei– describió su muerte como un “golpe histórico y pesado” para la nación iraní, y como uno de los momentos más dolorosos de su historia reciente. El texto presentó la etapa actual como una continuación de su camino y legado. Jamenei también advirtió que Teherán sigue listo para responder a cualquier nueva agresión.

El estrecho de Ormuz, que con sus 167 kilómetros conecta el Golfo Pérsico al océano Índico, y está rodeado por Irán y Omán, es un punto clave para el comercio energético global. Se esperaba que, tras el acuerdo, su reapertura aliviara la interrupción en el flujo de petróleo y gas que había disparado los precios a nivel mundial.

Trump dice que Irán hace “muy mal trabajo” en Ormuz

Por su parte, el presidente de EE.UU., Donald Trump, acusó a Irán de hacer un “muy mal trabajo” al permitir el paso de petróleo por el estrecho y de incumplir el acuerdo.

En una serie de publicaciones en redes sociales el jueves, que reavivaron temores sobre la frágil tregua, Trump lanzó advertencias a Teherán: “Irán está haciendo un muy mal trabajo, algunos dirían deshonroso, al permitir que el petróleo pase por el estrecho de Ormuz. ¡Ese no es el acuerdo que tenemos!”. 

También se refirió a informes de medios indican que Irán podría evaluar cobrar un peaje a los buques, con cifras que algunos sitúan en torno a dos millones de dólares.

“Hay informes de que Irán está cobrando tarifas a los petroleros que pasan por el estrecho de Ormuz. Más les vale no hacerlo y, si lo están haciendo, deben suspenderlo ahora mismo”, añadió.

En otro mensaje, Trump afirmó: “Muy pronto verán cómo el petróleo comienza a fluir, con o sin la ayuda de Irán”.

¿Cierre parcial? Qué pasó desde el alto el fuego con el estrecho de Ormuz

Ahora bien, aunque el alto el fuego de dos semanas entre Irán y Estados Unidos no logró restablecer el tránsito normal de petroleros por el estrecho de Ormuz, su cierre no fue claro ni total, como indican algunos reportes. Según datos de seguimiento marítimo, 10 buques han atravesado este paso clave desde la entrada en vigor de la tregua.

En principio, Irán prometió garantizar un paso seguro durante dos semanas y, el miércoles, los primeros buques comenzaron a cruzar. Se esperaba así aliviar la situación de cientos de embarcaciones que permanecían varadas. En ese contexto, el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, aseguró que el estrecho estaba abierto.

Pero el escenario cambió esa misma tarde. Tras una ola de ataques brutales de Israel contra Líbano, que mataron al menos a 300 personas y dejaron más de 1.000 heridos, Irán bloqueó el paso en represalia y exigió que el país fuera incluido en el alto el fuego, tal como, según afirma, había acordado con Washington. “Debido a los ataques israelíes en Líbano, no se permitirá el paso de petroleros por el estrecho de Ormuz”, indicó la agencia Fars.

Aun así, no se trató de un cierre total claro: Irán amenazó con “destruir” cualquier buque que intentara cruzar sin autorización de Teherán, lo que sugería que el tránsito podría permitirse con permiso previo.

La falta de claridad generó incertidumbre en el sector marítimo. Empresas navieras señalaron que necesitaban certezas antes de retomar sus rutas, mientras Irán insistía en que la vía seguía cerrada para embarcaciones sin autorización.

Ese mismo día, Estados Unidos afirmó que Irán debía abrir el estrecho “de inmediato, rápidamente y de forma segura”. Cualquier bloqueo “es completamente inaceptable”, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

El jueves, el tránsito seguía muy limitado, pero no cerrado. La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió a los buques que debían circular por rutas que atraviesan sus aguas territoriales, mientras el flujo se mantenía por debajo del 10% de los niveles normales.

Asimismo, según indicó la agencia semioficial Tasnim, las embarcaciones deben navegar alrededor de la isla de Larak para reducir riesgos de minas navales y coordinar su paso con fuerzas iraníes.