“¿Por qué es nuestra culpa?”: Israel cierra cruces y agrava crisis en Gaza tras los ataques a Irán
Tras atacar a Irán, Israel cerró los pasos a Gaza, bloqueando la ayuda humanitaria. Organizaciones advierten que el enclave empieza a quedarse sin combustible y los alimentos se agotan, mientras entre los palestinos vuelve el temor a la hambruna.
El temor y la desesperación ante la falta de alimentos regresaron a Gaza, luego de que Israel cerrara este sábado los cruces fronterizos por los que, en los últimos meses, ingresaba ayuda humanitaria. Tel Aviv alegó cuestiones de seguridad vinculadas a los ataques aéreos que llevó a cabo contra Irán, en conjunto con Estados Unidos. Aunque ahora anunció que reabrirá al menos uno de los pasos, la incertidumbre crece entre los palestinos.
Hamada Abu Laila, un palestino desplazado, afirmó que los cierres están avivando el miedo a la hambruna, que azotó partes del enclave el año pasado después de que Israel bloqueara la entrega de ayuda durante meses.
“¿Por qué es nuestra culpa, en Gaza, las guerras regionales entre Israel, Irán y Estados Unidos? No es nuestra culpa”, declaró Abu Laila.
Palestinos dijeron a la agencia de noticias AP que se apresuraban a los mercados, atormentados por los recuerdos de la grave escasez de alimentos del año pasado, tras meses de bloqueo. “Cuando se cierran los cruces, todo queda suspendido en el mercado”, manifestó Osamda Hanoda, de Jan Yunis. “Los precios suben y la gente vive en la miseria”.
“Tenemos miedo de no encontrar leche” y pañales para los niños, o comida y agua, comentó Hassan Zanoun, desplazado de Rafah.
Además, la agencia informó que muchos palestinos temen que la situación en Irán y el Golfo, desencadenada por ataques de Estados Unidos e Israel, pueda eclipsar la frágil situación en Gaza.
La ONU insta a Israel a reabrir cruces
Desde la ONU, instaron este lunes a Tel Aviv a reabrir todos los pasos. “Las autoridades israelíes han cerrado todos los cruces, incluido Rafah, y han suspendido los movimientos humanitarios en las zonas y sus alrededores donde las tropas israelíes permanecen desplegadas en Gaza. Además, han pospuesto la rotación prevista de nuestro personal humanitario”, declaró el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, en una conferencia de prensa este lunes.
“Como consecuencia, también se han suspendido las evacuaciones médicas y el regreso de las personas a Gaza”, añadió Dujarric, subrayando que la población de Gaza depende de la entrega constante de ayuda humanitaria. “Es imperativo que todos los cruces se reabran lo antes posible”, añadió.
Durante el último mes, la ayuda humanitaria había ingresado principalmente por Rafah, en la frontera con Egipto. Aunque Israel limitaba el ingreso de los suministros, esa asistencia resultó clave.
Este martes, Israel sostuvo que pronto abrirá el cruce de Karem Abu Salem, para permitir la "entrada gradual de ayuda humanitaria" al enclave. No obstante, no precisó cuándo ni ofreció detalles sobre el futuro del resto de los cruces.
Suministros para pocos días
En ese contexto, Gaza comienza a quedarse sin combustible y las reservas de alimentos básicos podrían agotarse, denuncian las autoridades gazatíes.
El enclave depende por completo del combustible que traen camiones desde Israel y Egipto, y la falta de nuevos suministros pone en riesgo las operaciones hospitalarias y amenaza los servicios de agua y saneamiento, de acuerdo con las autoridades locales.
COGAT, el organismo del Ministerio de Defensa israelí responsable de asuntos civiles, que controla el acceso a Gaza, afirmó que se habían entregado suficientes alimentos al territorio desde el inicio de la tregua de octubre para abastecer a la población. “Se espera que las reservas existentes sean suficientes para un período prolongado”, declaró COGAT sin dar más detalles. Se negó a comentar sobre la posible escasez de combustible.
No obstante, desde el alto el fuego del 10 de octubre, la ayuda humanitaria no ha ingresado como estaba previsto en el acuerdo firmado entre Tel Aviv y Hamás. De hecho, entró de forma muy limitada, por lo que no hay registro de que existan reservas. Por el contrario, organizaciones advirtieron que pronto podrían quedarse sin suministros.
“Espero que tengamos un par de días de margen”, declaró Karuna Herrmann, directora en Jerusalén de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), que gestiona la distribución de combustible en Gaza.
Amjad Al Shawa, que trabaja con la ONU, estimó que los suministros de combustible podrían durar tres o cuatro días, mientras que las reservas de verduras, harina y otros productos esenciales también podrían agotarse pronto si los cruces permanecen cerrados.
Para los palestinos, el impacto es inmediato: el cierre de los cruces vuelve a reducir su hogar a una tierra sitiada, con acceso mínimo a alimentos y una creciente incertidumbre, mientras las tensiones regionales amenazan con agravar la situación.