De Ucrania a Irán: ¿qué está en juego en la Cumbre de la OTAN en Türkiye?
TÜRKİYE
12 min de lectura
De Ucrania a Irán: ¿qué está en juego en la Cumbre de la OTAN en Türkiye?Los líderes de la OTAN se reúnen en Ankara en un momento decisivo para la alianza, con el desafío de reforzar su capacidad de disuasión, acelerar la producción de defensa y mantener la unidad frente a crecientes desafíos geopolíticos.
La cumbre de la OTAN en Ankara, los días 7 y 8 de julio, será la 36.ª cumbre de la alianza y la segunda vez que Türkiye ejerce como anfitriona, tras l

Desde las trincheras de Ucrania hasta la amenaza de los misiles balísticos iraníes, la OTAN enfrenta un entorno de seguridad cada vez más complejo y volátil. Cuando los líderes de la alianza se reúnan en Ankara los días 7 y 8 de julio, lo harán con una agenda marcada por guerras superpuestas y fracturas geopolíticas que están redefiniendo las prioridades estratégicas del bloque a un ritmo que parece superar su capacidad de adaptación.

La cumbre se celebrará mientras la guerra de Rusia en Ucrania entra en su cuarto año y el reciente conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán agrava la inestabilidad en Oriente Medio. Al mismo tiempo, los aliados afrontan crecientes presiones para aumentar el gasto en defensa, pese a presiones económicas internas.

Durante la Cumbre Parlamentaria de la OTAN organizada por Türkiye en Estambul el pasado lunes, realizada como antesala al encuentro principal en Ankara, los líderes de los de los países miembros pidieron una mayor inversión en defensa, una coordinación más profunda, apoyo continuo a Ucrania y una mayor unidad de la alianza.

A diferencia de cumbres anteriores centradas en la ampliación de la alianza o la redefinición de la visión estratégica de la OTAN, se espera que el encuentro próximo se centre en la implementación: convertir los compromisos políticos en capacidades militares concretas.

En la antesala de la cumbre, el presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que Ankara ofrecerá la "plataforma más sólida" para que los aliados intercambien posiciones y coordinen respuestas frente a los desafíos actuales. Además, reclamó una arquitectura de seguridad "incondicional" capaz de hacer frente a amenazas globales cada vez más complejas.

Esto implica ampliar la capacidad industrial de defensa, reforzar la disuasión de la alianza, garantizar el apoyo militar de largo plazo a Ucrania y responder a un entorno de seguridad cada vez más complejo, que abarca desde Europa del Este hasta Oriente Medio.

En la antesala de la cumbre, el presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que Ankara ofrecerá la “plataforma más sólida” para que los aliados intercambien posiciones, al tiempo que pidió una arquitectura de seguridad “incondicional” capaz de responder a amenazas globales cada vez más complejas. 

Durante una llamada telefónica con el canciller alemán Friedrich Merz el pasado lunes, Erdogan también subrayó la necesidad de que los aliados mantengan un firme compromiso con el fortalecimiento de la defensa europea y preservar el “vínculo transatlántico” en momentos en que la OTAN entra en lo que muchos describen como una nueva fase estratégica.

RelacionadoTRT Español - No midas a los aliados de la OTAN por lo que gastan, sino por lo que construyen

En la misma línea, la jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, quien visitó Türkiye antes de la cumbre, calificó el encuentro de Ankara como un momento "histórico" para la alianza. Sostuvo que la OTAN debe proyectar unidad en un momento en que las relaciones transatlánticas atraviesan tensiones. Y señaló que la agenda estará centrada en aumentar la producción de defensa, fortalecer la capacidad de disuasión, reforzar el apoyo a Ucrania e incrementar la inversión en capacidades militares conjuntas.

De la estrategia a la implementación

Para Mehmet Ozkan, profesor de Relaciones Internacionales en el Instituto Conjunto de Guerra de la Universidad de Defensa Nacional de Türkiye, la cumbre representa un punto de inflexión en la evolución de la OTAN.

“La cumbre de Ankara debe entenderse principalmente como una cumbre de implementación y no como un foro para una gran recalibración estratégica”, dijo a TRT World.

"El tema central ya no es definir una nueva amenaza o revisar el concepto estratégico de la OTAN. Se trata de poner en marcha los compromisos en materia de gasto en defensa, producción industrial y desarrollo de capacidades militares”, explicó.

Según Ozkan, la alianza está entrando en lo que él describe como su segunda transformación posterior a la Guerra Fría, dejando atrás un modelo centrado en responder a amenazas externas para construir una base industrial de defensa sostenible que garantice la disuasión a largo plazo

Marian Duris, experto en política exterior del Parlamento Europeo en Bruselas, quien considera que, aunque la implementación dominará las discusiones, la OTAN no podrá eludir los grandes debates estratégicos.

“La importancia de este evento no radica en declaraciones grandilocuentes, sino en el reconocimiento de la situación actual, el posible futuro y la capacidad de implementar las respectivas posturas”, señaló a TRT World. 

La agenda central de la cumbre, sostiene el experto, incluye la planificación de la disuasión, el reparto de cargas entre los aliados, el financiamiento de la defensa y la definición del rumbo que seguirá la OTAN en los próximos años.

“Se necesitaría más pragmatismo, menos pánico, y sin duda una gran recalibración estratégica”, agregó Duris, argumentando que algunos responsables de política siguen atrapados en supuestos geopolíticos propios de finales del siglo XX, mientras continúan surgiendo nuevos desafíos de seguridad.

RelacionadoTRT Español - Jefe de la OTAN destaca que cumbre en Türkiye deberá marcar “ejecución y aplicación” para la alianza

Gasto en defensa y capacidad industrial

Se espera que uno de los principales objetivos de la cumbre sea implementar el nuevo y ambicioso marco de inversión en defensa de la OTAN, según el cual los aliados han acordado trabajar hacia una inversión del 5% del Producto Interno Bruto para 2035, combinando el gasto tradicional en defensa con inversión en infraestructura, resiliencia y movilidad militar.

Sin embargo, ambos expertos sostienen que la eficacia futura de la alianza dependerá menos de los compromisos financieros y más de si esas inversiones se traducen en capacidad militar tangible.

“La sostenibilidad del apoyo a Ucrania dependerá cada vez más de la capacidad industrial y no solo de las declaraciones políticas”, afirmó Ozkan.

Ozkan señaló que los gobiernos europeos afrontan crecientes presiones fiscales, restricciones políticas y un desgaste del apoyo público tras años de asistencia a Kiev. En ese contexto, sostuvo que la respuesta de la OTAN ha sido institucionalizar la producción de defensa y ampliar su base industrial para garantizar que el respaldo militar a Ucrania sea sostenible a largo plazo.

Duris, en cambio, advirtió que la seguridad de la alianza no puede medirse únicamente por el aumento del gasto militar. "La seguridad no puede reducirse solo al ámbito del gasto en defensa", afirmó. "También debe tener en cuenta la geografía, la capacidad industrial y la identificación de las amenazas reales".

Ucrania, el desafío mayor de la OTAN

A pesar de la creciente inestabilidad en Oriente Medio, Ucrania seguirá siendo la prioridad estratégica central de la alianza.

A más de cuatro años del inicio de la guerra de Rusia en Ucrania, se espera que los líderes de la OTAN debatan cómo sostener el apoyo militar a largo plazo a Kiev mientras abordan las crecientes presiones políticas y económicas en toda Europa.

Sin embargo, mantener el apoyo a Ucrania se vuelve políticamente más complejo. El desgaste público, las limitaciones económicas y los cambios en la política interna en toda Europa han generado dudas sobre si los gobiernos pueden sostener indefinidamente la asistencia militar.

Ozkan argumenta que las limitaciones fiscales, las presiones políticas internas y el creciente cansancio público en toda Europa hacen cada vez más importante que la OTAN institucionalice la producción de defensa en lugar de depender de paquetes de ayuda improvisados.

Para Duris, sin embargo, la política interna podría restringir cada vez más a los gobiernos europeos. “El cansancio de esta guerra prolongada se percibe en todas partes”, dijo, señalando que, si bien muchas instituciones europeas siguen comprometidas con el apoyo a Ucrania, los gobiernos electos enfrentan una creciente resistencia interna a medida que aumentan las presiones económicas.

La pregunta que enfrentan los líderes en Ankara, por lo tanto, no es si la OTAN seguirá apoyando a Ucrania, sino si la alianza puede construir la capacidad industrial y política necesaria para sostener ese apoyo a largo plazo.

Irán reactiva las preocupaciones de la OTAN en su flanco sur

Si la guerra en Ucrania sigue siendo el principal desafío militar para la OTAN, la reciente campaña militar de Estados Unidos e Israel contra Irán ha ampliado la agenda estratégica de la alianza. Mientras la guerra entre Rusia y Ucrania continúa concentrando la atención en el flanco oriental, la creciente inestabilidad en Oriente Medio ha reforzado la percepción de que los riesgos en el flanco sur ya no pueden considerarse secundarios.

Aunque Irán se encuentra fuera del área formal de operaciones de la OTAN, la escalada del conflicto ha alimentado la preocupación de que la inestabilidad en Oriente Medio afecte directamente la seguridad de la alianza a través de los mercados energéticos, las rutas marítimas, la migración, las amenazas cibernéticas y el riesgo de una expansión del conflicto en la región.

Para Türkiye, cercana a una de las zonas más inestables del mundo y con capacidad de interlocución tanto con sus aliados occidentales como con actores regionales, este escenario refuerza su importancia estratégica dentro de la OTAN.

“Es probable que el flanco sur reciba una atención considerable”, dijo Ozkan. “La inestabilidad en Oriente Medio se cruza cada vez más con las preocupaciones de seguridad europeas. La seguridad energética, las presiones migratorias, los conflictos regionales y las tensiones relacionadas con Irán afectan directamente a los miembros de la OTAN”, añade.

No obstante, el académico considera que estos desafíos complementan, más que sustituyen, las prioridades tradicionales de la alianza. "El eje central de la cumbre seguirá siendo la industrialización de la defensa y la disuasión. El flanco sur no se abordará como un problema regional aislado, sino como uno de los factores que refuerzan la necesidad de que la OTAN aumente su resiliencia, su capacidad de respuesta y su producción de defensa", sostuvo.

Duris coincide en que la confrontación con Irán ha reconfigurado de manera significativa los cálculos geopolíticos de la OTAN. “La situación general en Oriente Medio está llevando a algunos países a prestar mayor atención al flanco sur, porque la inestabilidad allí tiene consecuencias directas a través de los mercados energéticos, las rutas marítimas, los riesgos de escalada, las presiones migratorias, las amenazas cibernéticas y una mayor incertidumbre estratégica”, afirmó.

En ese contexto, equilibrar esas nuevas preocupaciones con el foco permanente en Rusia y Ucrania será, probablemente, uno de los principales desafíos políticos que afrontarán los líderes aliados durante la cumbre de Ankara.

Türkiye gana peso como potencia industrial de defensa

Ser sede de la cumbre también refleja la creciente importancia de Türkiye dentro del ecosistema industrial de defensa en evolución de la OTAN.

El presidente Erdogan ha aprovechado los preparativos previos a la cumbre para subrayar que la solidaridad de la alianza debe incluir la eliminación de restricciones al comercio de defensa entre los aliados y una integración más plena de Türkiye en las iniciativas europeas.

También ha sostenido que la agenda de la OTAN no debe limitarse a Ucrania, sino incluir la inestabilidad en Oriente Medio, Gaza, Irán y otros desafíos vinculados al flanco sur de la alianza.

Estas prioridades reflejan la ambición de Ankara de posicionarse no solo como el ancla sureste de la OTAN, sino también como un productor de defensa y socio estratégico indispensable.

RelacionadoTRT Español - Erdogan recibe a la jefa de la diplomacia de la UE antes de la cumbre de la OTAN en Ankara

“A medida que la OTAN prioriza cada vez más la producción de defensa, las cadenas de suministro y la resiliencia industrial, la creciente capacidad industrial de defensa de Türkiye se convierte en un activo importante”, dijo Ozkan. “La alianza está integrando a productores de defensa capaces en su arquitectura industrial emergente”.

Duris también indica que la cumbre reconoce la mayor relevancia geopolítica de Ankara. “Türkiye ocupa una posición geográfica y política singularmente importante en la intersección de Europa, la región del Mar Negro, el Mediterráneo y Oriente Medio”, afirmó.

“No es una coincidencia. Es una estrategia consciente, a largo plazo y cuidadosamente diseñada por el actual liderazgo turco, que combina múltiples vectores estratégicos conforme a sus intereses nacionales. En el ámbito de la industria de defensa y la tecnología, esto ha generado un crecimiento tangible y vertiginoso”.

Kallas, de la Unión Europea, también subrayó la creciente importancia estratégica de Türkiye, describiéndola como el segundo ejército más grande de la OTAN, con una sólida industria de defensa y un papel "muy, muy prominente” en la seguridad europea y la estabilidad regional. Señaló que un acercamiento más estrecho con Ankara es esencial dada su influencia en Oriente Medio, el Cáucaso y la región del Mar Negro.

Sin crisis dentro de la OTAN

Más allá de las amenazas de seguridad externas, la Cumbre de Ankara también abordará las diferencias dentro de la propia OTAN.

El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y el renovado énfasis de su administración en el reparto de cargas han reavivado los debates sobre la autonomía estratégica europea. Al mismo tiempo, las distintas respuestas europeas ante la reciente guerra entre EE.UU. e Israel contra Irán han puesto de manifiesto percepciones de amenaza y prioridades nacionales divergentes dentro de la OTAN.

Según Ozkan, mantener el consenso podría ser ahora el mayor desafío de la OTAN. “Una de las principales lecciones de la experiencia de la OTAN en la etapa posterior a la Guerra Fría es que el mayor desafío de la alianza no siempre son las amenazas externas, sino la capacidad de mantener un consenso interno sobre cómo responder”.

Sostiene que el creciente énfasis de la OTAN en la cooperación industrial de defensa es en sí mismo un esfuerzo por crear una nueva base para la cohesión de la alianza, cimentada en intereses económicos e industriales compartidos y no únicamente en percepciones comunes de amenaza.

En lugar de alinearse con bandos enfrentados, Ozkan prevé que Türkiye actúe como un actor pragmático de equilibrio, capaz de mantener el diálogo con distintas regiones al tiempo que enfatiza la unidad de la alianza.

Duris, por su parte, rechaza la idea de que los desacuerdos actuales sean algo sin precedentes. “Las relaciones internas dentro de la OTAN nunca han sido del todo armoniosas”, señaló.

Aunque la retórica de Trump pueda parecer más transaccional que la de gobiernos anteriores, el experto sostiene que las diferencias actuales reflejan intereses nacionales en pugna, más que una crisis estructural de la alianza.

“El conflicto iraní es el tema del que hoy se derivan la mayoría de las tensiones dentro de la OTAN”, afirmó. “Varios líderes europeos no están entusiasmados con este conflicto. En última instancia, se trata de los intereses de actores específicos”.

El debate en Ankara, según los analistas, probablemente se extenderá más allá del gasto en defensa y las capacidades militares. También pondrá preservar su cohesión política mientras enfrenta crisis simultáneas en sus flancos oriental y sur, y acomoda intereses nacionales cada vez más diversos entre sus miembros.

FUENTE:TRT World