“Los argentinos somos capaces de cualquier cosa para llegar a un Mundial”, asegura Miguel Silio. Este escribano de 55 años que siempre llevó la pasión por el fútbol en su ADN se lanzó a recorrer América en bicicleta para llegar a Estados Unidos, donde la selección argentina disputará los primeros partidos de la Copa del Mundo 2026. “Me da ternura ver el esfuerzo de miles de compatriotas para estar allí”, expresa a TRT Español.
Silio partió rumbo al Mundial el 16 de agosto de 2025 junto a dos amigos desde Gualeguaychú, una ciudad ubicada a 230 kilómetros de la capital de Argentina, Buenos Aires. Desde entonces atravesó 16 países y condujo un promedio de 100 kilómetros por día, durmió en carpas, iglesias, parques y viviendas de conocidos. “Financiamos el viaje con ahorros, es una experiencia muy austera”, afirma.
Este será su tercer mundial, luego de Rusia 2018 y Qatar 2022, a los que llegó en bicicleta desde Madrid. Aunque aún no tiene tickets para ningún partido, mantiene la esperanza de obtenerlas en las próximas semanas. “Hay mucha demanda y una gran cantidad de argentinos que quieren conseguir entradas”, dice desde la Ciudad de México, mientras encara el tramo final hacia Kansas, en Estados Unidos, donde hará base el equipo de Lionel Messi.
Los argentinos con la ilusión encendida
En un país donde el fanatismo por el fútbol atraviesa a todas las generaciones y latitudes, la llama de la ilusión se mantiene encendida tras haber conquistado la victoria en el Mundial de Qatar 2022.
Entonces, unos 35 mil argentinos viajaron a alentar a la selección, según estimaciones oficiales, a pesar de los costos y las largas distancias.
Ahora, es posible que la afluencia sea mayor debido a la cercanía y el vínculo con el país. Un año atrás, el público argentino invadió las ciudades estadounidenses donde se disputó el Mundial de Clubes.
Sin embargo, en esta edición los hinchas argentinos que anhelan un lugar en las tribunas deberán volver a hacer grandes sacrificios, si se tiene en cuenta el precio de los pasajes, el hospedaje, la comida y las entradas.
El equipo de Messi integra el Grupo J y debutará el 16 de junio ante Argelia en el estadio Arrowhead, en Kansas. Luego se enfrentará a Austria el 22 de junio y a Jordania el 27, ambos partidos en Dallas.
Un aluvión de argentinos
Para este Mundial, la FIFA dispuso la venta a “precio dinámico”. Los boletos oscilan entre 60 y 620 dólares para la primera fase. Además se habilitó la reventa oficial, debido a que la demanda superó la oferta inicial y se agotaron los tickets.
Así, los boletos con mejor ubicación para el debut de Argentina pueden costar de 1.000 a 5.000 dólares e incluso se ofertan asientos por 16.000 dólares en el sitio de reventa.
A pesar de que los argentinos hoy tienen más facilidades para acceder a dólares por el tipo de cambio estable y la distensión de las restricciones a la compra de divisa extranjera, los salarios registrados de la población cayeron 2,1% en 2025, de acuerdo con datos oficiales.
Un trabajo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, entre 2018 y 2024 indica que los salarios perdieron un 18,8%, mientras que desde 2021 hay un descenso sostenido de los ingresos familiares, según datos del think thank Fundar.
Aún así, para Lavih Abraham, economista de la Universidad Nacional de Rosario y miembro del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía, en el Mundial 2026 “habrá un aluvión de argentinos”. “El 10 o 20% de la población, entre cinco y 10 millones de habitantes, tienen ingresos que les permiten viajar”, asegura a TRT Español.
El economista explica que, con el tipo de cambio “en un piso histórico”, para los argentinos es “barato viajar al exterior”. “Hay crisis y afecta, pero el turismo emisivo tiene cifras récord”, señala. “Es difícil que un argentino promedio pueda viajar, pero quienes tienen ingresos más altos sí podrán”, remarca.
“Lo único que podría detener un aluvión es que sean muy caras las entradas”, explica Abraham. “Estados Unidos no está tan lejos como Qatar. Habrá argentinos que puedan ir y volver para ver distintos partidos”, indica.
La ansiedad por viajar al Mundial
Candela Aramayo guarda la ilusión de poder estar presente en la cita mundialista. En cada pausa de su trabajo, esta médica de 37 años que reside en Ushuaia, la ciudad más austral del país, rastrea precios de pasajes accesibles. Sin embargo, se ha frustrado al no poder obtener entradas.
“Es muy difícil, no hay disponibilidad y las que aparecen tienen precios de 1.500 dólares, muy altos para mí”, se lamenta en diálogo con TRT Español.
Aramayo es fanática del fútbol desde pequeña, cuando iba con sus padres al estadio de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, un club del norte argentino que compite en la segunda categoría. “En mi familia se respiraba mucho fútbol”, explica. En 2022 estuvo a punto de viajar al Mundial de Qatar, pero debió quedarse en Argentina por compromisos familiares.
Cuatro años más tarde, revisa redes sociales y sitios oficiales para acceder a los tickets que le garanticen un lugar para ver a la selección argentina. “Tengo mucha ansiedad por viajar, miro todo el tiempo precios de pasajes y escalas, disponibilidad de entradas en la reventa y alojamientos accesibles”, afirma.
Precios elevados, obstáculo para argentinos
El traslado es el componente de mayor peso en el precio final, ya que Argentina disputará sus partidos de la fase de grupos en dos ciudades diferentes y lejanas entre sí.
Los sitios especializados ofrecen vuelos desde Buenos Aires a Kansas por aproximadamente 2.000 dólares.
Además, agencias de turismo ofrecen paquetes específicos con pasajes, hotel y entradas a los tres partidos de la fase de grupo a 9.700 dólares por persona.
Es una cifra elevada para millones de argentinos. El salario mínimo mensual es de 357.800 pesos (258 dólares); mientras que el ingreso promedio según datos oficiales asciende a 1.011.863 pesos (730 dólares).
Pese a todo, Abraham remarca que el buen presente de la selección argentina impulsará a muchos hinchas a viajar. “El mundial es un momento de reencuentro con lo nacional; la idiosincrasia e identidad se juegan en el Mundial, la gente hace el esfuerzo porque yendo a alentar está defendiendo a la Nación”, analiza.
“Messi es un imán”
Silio vive el viaje en bicicleta con una gran ilusión. Comenzó a planificar el recorrido al regresar de Qatar a finales de 2022 y con el tiempo afinó la logística para ordenar las tareas de su oficina y trabajar a distancia. “Lo importante es el camino, disfrutar y llegar a tiempo”, afirma el hincha, que hoy no imagina otra forma de viajar a un Mundial que no sea en bicicleta.
Él mantiene la esperanza de que al llegar a Estados Unidos conseguirán los boletos. “Messi es un imán que atrae argentinos y personas de todas las nacionalidades”, reflexiona. “Es un fenómeno cultural único, llegamos luego de haber ganado el campeonato del mundo y eso desató mucha más pasión”, agrega.
Para Aramayo, el fútbol es una esencia fundamental de los argentinos. “Mueve multitudes”, dice. “Es una pasión que en Argentina mueve multitudes. Pero las posibilidades económicas de viajar no son para todos”.









