¿Cómo afectan al voto latino y afroestadounidense los cambios en distritos electorales de EE.UU.?
EE.UU. Y CANADÁ
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¿Cómo afectan al voto latino y afroestadounidense los cambios en distritos electorales de EE.UU.?Una sentencia de la Corte Suprema de EE.UU. abrió la puerta a que los estados rediseñen los mapas electorales, en lo que los expertos señalan puede representar un ataque directo a las minorías y tener un impacto en las elecciones del 3 de noviembre.
Persona vota anticipadamente en Atlanta, Georgia, para las elecciones intermedias de EE.UU., el 13 de octubre de 2026.

Para muchas organizaciones locales en Estados Unidos, las semanas previas a cualquier votación son siempre frenéticas. Pero esta vez, de cara a las elecciones al Congreso de este 3 de noviembre, para Organize Tennessee, una asociación sin fines de lucro que promueve el derecho al voto, sus labores habituales de información y supervisión se han extendido. Ahora también están atendiendo a votantes que dicen estar enfadados porque no saben dónde tienen que depositar su papeleta físicamente. Justamente, uno de los efectos de los últimos cambios en sus mapas electorales que, según explican, afectan sobre todo a afroestadounidenses y latinos.

“La gente está confundida sobre a dónde tiene que ir a votar”, explica Kristal Knight, fundadora de la organización con sede en la ciudad de Nashville, a TRT Español. “Y no saben a dónde tienen que ir a votar porque el sitio en el que siempre han votado quizás ha cambiado porque ya no pertenecen a ese distrito. Hay mucha confusión, la gente está muy frustrada. Saben que esto es un ataque a sus derechos”, relata.

En abril pasado, una sentencia de la Corte Suprema de EE.UU. abrió la puerta a que los estados rediseñen los mapas electorales dividiendo a comunidades de color, limitando la influencia de su voto y desmantelandando protecciones históricas para los votantes de minorías, de acuerdo con expertos y organizaciones sociales. Entre esas protecciones estaba la obligación de crear distritos de mayoría minoritaria para equilibrar la balanza con la mayoría.

“Gerrymandering”

Para entender esta situación, conviene recordar que en Estados Unidos, los distritos eligen de forma directa a su representante en el Congreso, y es habitual que los gobiernos estatales redibujen los mapas de esos distritos para intentar que su partido consiga el mejor resultado posible. Es lo que se conoce como “gerrymandering” o, en español, manipulación de distritos electorales, una práctica común y permitida. 

Esa manipulación es sencilla de llevar a cabo porque los políticos que están en el poder conocen calle a calle el resultado de las elecciones anteriores, con lo que pueden “agrupar” a la mayoría de sus votantes y a un número determinado de opositores en cada uno de esos distritos. Al evitar que los opositores estén agrupados, consiguen diluir su poder de voto y mejoran sus opciones de obtener un resultado favorable en las siguientes elecciones, siempre y cuando estos voten de forma parecida a como lo hicieron en comicios anteriores.

Y uno de los estados más afectados ha sido Tennessee, que poco después de la sentencia de la Corte Suprema aprobó nuevos mapas que afectan directamente a la representación electoral de Memphis, una ciudad con una importante población negra.

Unos cambios con repercusión directa en las elecciones

Desde abril, en total seis estados han cambiado mapas electorales para las elecciones de este 3 noviembre y han diluido, con esos cambios, el voto de comunidades negras, tal y como denuncian organizaciones por los derechos civiles de las comunidades latina y afroestadounidense como el Fondo Mexicano-Estadounidense de Defensa Legal y Educativa (Maldef). Son Texas, Florida, Luisiana, Alabama, Tennessee, y Carolina del Norte. Ahora bien, a ellos se suman otros tres estados, para un total de nueve, que usarán mapas diferentes en las elecciones intermedias, las cuales decidirán el control del Congreso de EE.UU.

Para los expertos como Nicol Turner Lee, investigadora principal en Estudios de Gobernanza en el centro de estudios Brookings, estos cambios reducirán la representación de las minorías en todos los niveles de Gobierno en EE.UU., pero al mismo tiempo podrían suponer un elemento movilizador del voto durante estas elecciones. “Los esfuerzos del Partido Republicano por crear distritos electorales antes de las elecciones privará aún más del derecho al voto a los votantes negros, particularmente a raíz del fallo de la Corte Suprema”, explica Turner Lee.

La experta estadounidense califica estas medidas como una “manipulación electoral racial” que quita poder político a las comunidades negra y latina. Tal como recogen diversos estudios de Brookings, esto se suma a otras medidas del Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, como los requisitos de identificación más estrictos para los votantes, provocando en conjunto que la participación de las minorías se vea aún más perjudicado. Los distritos de mayoría negra y latina votaron mayoritariamente por el Partido Demócrata en las últimas elecciones.

En protesta por estos cambios, cientos de personas marcharon en Washington el 28 de agosto de 2026 bajo el lema ‘Defender el voto’. Bajo el liderazgo de Martin Luther King III, hijo del conocido activista por los derechos civiles, y el reverendo Al Sharpton, organizaciones por los derechos civiles y la justicia racial se reunieron en los escalones del Memorial de Lincoln de la capital estadounidense, recordando así a la famosa marcha de 1963 en la que Luther King pronunció su mundialmente conocido discurso ‘Tengo un sueño’.

Tal como informó la agencia EFE, los asistentes temían las consecuencias señaladas por el Caucus Negro del Congreso: la pérdida de hasta 19 representantes en las elecciones de noviembre. Por ello, los organizadores de la marcha exigieron blindar el derecho al voto de todos los ciudadanos.

Para muchos manifestantes, el acto representó una muestra de convicción y “solidaridad” histórica. Clarissa y Lua, de 40 y 20 años, viajaron desde Georgia para "defender y luchar por nuestros derechos". Por su parte, Beryl, de 60 años, llegó desde Ohio impulsada por un objetivo claro: "Marchar por la democracia. Hay que defender el voto; no queremos volver a los tiempos de las leyes Jim Crow, que impusieron la segregación racial desde finales del siglo XIX hasta la década de 1960". La estadounidense concluyó: "No quiero regresar a la época en que los afroamericanos no podíamos votar. Si no tienes voto, no tienes voz".

En la misma línea se expresó Tom, un vecino de Virginia, quien manifestó su preocupación por los riesgos que amenazan la igualdad electoral: "Hay que luchar por mantener unas elecciones libres y espero de verdad que actos como este puedan proteger nuestra democracia".

Ahora, a días de las elecciones, son las organizaciones locales como Organize Tennessee quienes están tratando de revertir los efectos de estos cambios en los distritos, informando a los electores y tratando de movilizar a un votante que, según las mismas entidades, está más rabioso que nunca.

Una sentencia muy controvertida

La sentencia de la Corte Suprema fue controvertida desde el primer día. Según institutos de investigación como el Brennan Center -que la califica de "una grave amenaza a nuestro sistema de gobierno", la decisión tiene profundas implicaciones. Entre ellas, destaca que supone "abandonar el solemne compromiso que asumió Estados Unidos de garantizar la igualdad de representación sin discriminación racial". Como antecedente, la entidad recuerda que entre 1900 y 1903 el número de votantes negros cayó de 180.000 a menos de 3.000 debido a una traba discriminatoria: exigir que un elector blanco los avalara, "requisito del que los hombres blancos estaban exentos".

De hecho, la Ley de Derecho al Voto protegía contra el “gerrymandering discriminatorio”, porque si se demostraba que un mapa electoral diluía el poder de voto de las minorías raciales, entonces la ley obligaba a rediseñar para asegurar que comunidades color tuvieran oportunidad justa de elegir a sus candidatos. 

Ahora, con la sentencia de la Corte Suprema cae esta protección con gran significado sobre todo para los afroestadounidenses en EE.UU., porque la Ley de Derecho al Voto (o VRA, por sus siglas en inglés) fue promulgada semanas después de la marcha de Selma a Montgomery, Alabama, para exigir el derecho al voto que terminó en el puente Edmun Pettus en lo que se conoció como el Domingo Sangriento.

La movilización del voto como elemento de cambio

“Uno de los datos más divertidos de Luisiana es que uno de cada tres adultos son negros. Y durante décadas, solo han tenido un congresista negro... porque estaban dibujando estos mapas locos”, opina en un vídeo publicado en sus redes sociales la congresista Lauren Underwood, mostrándose visiblemente enfadada. “Así que su estado redibujó un mapa, creando un segundo mapa de mayoría negra. Y la Corte Suprema ha dicho, en resumen, que el racismo e intentar dibujar mapas para excluir a los representantes negros está bien, porque la persona que ha salido perjudicada es el votante blanco, y ese es el más importante. Yo creo que es inaceptable. Somos una democracia multiracial y nuestra Corte Suprema debe respetar eso”.

Ese enfado es el que organizaciones por los derechos de las minorías creen que deben intentar canalizar para que la voz de sus miembros se oiga más fuerte que nunca. Los activistas creen que solución es que negros, latinos y otros votantes de color voten en masa y pidan al Congreso que restaure sus derechos. De lo contrario, creen que la sentencia probablemente tendrá consecuencias a largo plazo que podrían afectar drásticamente los resultados políticos en el futuro, explica Knight.

“Lo que vimos en las primarias es que la gente acudió en masa”, apunta. “La gente se mostró muy inspirada por este ataque contra su bloque de votantes, así que vimos un gran repunte de personas votando, y ojalá que veamos lo mismo en las elecciones generales. La gente quiere tener el derecho a la mejor representación que puedan tener, y saben que la única manera de conseguirlo es saliendo a votar”.

El 30% de los congresistas negros y el 11% de los hispanos, en riesgo

Según algunas organizaciones, la sentencia pone en riesgo hasta el 30% de los escaños del Caucus Negro en el Congreso y el 11% del Caucus Hispano, además de multitud de escaños en elecciones locales y estatales. Por eso, Voto Latino, una organización que busca animar a los jóvenes hispanos y latinos a registrarse para votar y participar en política, ha anunciado acciones para defender a estas comunidades tras años impugnando los mapas electorales que considera discriminatorios. 

La institución no partidista presume de haber llevado al Gobierno de Trump a los tribunales y haber ganado. “Ahora más que nunca, estamos preparados para hacerlo otra vez”, aseguran en referencia al bloqueo de proyectos de ley en Texas y Carolina del Norte y a su última victoria legal en Arizona. Su presidenta, María Teresa Kulmar, ha sido clara: “No nos quedaremos de brazos cruzados mientras nuestras comunidades son excluidas del poder político”.

Los republicanos han usado el “gerrymandering” en varios distritos en Texas y Florida asumiendo que los latinos seguirán votando a su partido, pero varias encuestas recientes apuntan a que podrían llevarse un revés, incluso en distritos en los que Trump arrasó en 2024. Por eso, todo apunta a que los hispanos tendrán un enorme papel protagonista en estas elecciones.

El daño causado y cómo combatirlo

“Según nuestra Constitución, cuando un partido aliena tan completamente a una minoría racial, ese partido debería redoblar sus esfuerzos para obtener el apoyo de ese grupo, no se les debe dar carta blanca para discriminar a ese grupo racial en nombre del ascenso del partido”, opina Thomas A. Saenz, presidente y asesor jurídico general del Fondo Mexicano-Estadounidense de Defensa Legal y Educativa (Maldef) en un comunicado publicado en su sitio web.

Maldef ha sido otra de las organizaciones más activas contra el fallo, cuyos expertos se muestran optimistas pese a la sentencia. “A pesar del daño causado a la Ley de Derechos Electorales por la actual mayoría de la Corte Suprema, aún existen herramientas poderosas para combatir la discriminación racial diseñada para mantener a quienes ya están en el poder”, apuntan desde la organización.

Aun así, para muchos la frustración es inevitable. “Mi pregunta es: ¿cuánto más poder quieren? ¿Qué más?”, se pregunta Knight. “¿Qué quieren hacer con todo este poder, por qué se empeñan en fragmentar el poder electoral de la población negra y de piel oscura, cuando ya ostentan una mayoría de poder en estos estados? ¿Qué más?”.

FUENTE:TRT Español