El presidente de Bulgaria, Rumen Radev, dimite antes de las elecciones anticipadas

Tras meses de protestas anticorrupción y esfuerzos fallidos por formar un nuevo gobierno en Bulgaria, su presidente, Rumen Radev, anunció este martes su renuncia, que provocará elecciones anticipadas.

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El presidente búlgaro, Rumen Radev, se marcha tras pronunciar un discurso a la nación en la Presidencia, en Sofía, Bulgaria, el 19 de enero de 2026. / Reuters

Rumen Radev, presidente de Bulgaria, anunció que presentará su dimisión este martes, lo que abre el camino a elecciones anticipadas en los próximos meses y profundiza la crisis política que atraviesa este país miembro de la Unión Europea y de la OTAN.

El país balcánico, que introdujo el euro el 1 de enero, quedó sumido en una nueva etapa de inestabilidad política tras una serie de protestas masivas contra la corrupción que forzaron la salida de un Gobierno liderado por conservadores a mediados de diciembre.

Radev, un crítico abierto del Ejecutivo y que respaldó las protestas, anunció la semana pasada la convocatoria de unos comicios anticipados —los octavos en cinco años— después de que los partidos no lograran formar un nuevo Gobierno.

“Hoy me dirijo por última vez a ustedes como presidente de Bulgaria”, declaró Radev en un discurso televisado, en el que añadió que presentará su renuncia el martes. El mandatario, de 62 años, afirmó que quiere asumir la “batalla por el futuro” del país “junto a todos ustedes: los dignos, los inspirados y los inquebrantables”.

Radev señaló que un “modelo de gobernanza pernicioso” es responsable de la pobreza, las protestas y la desconfianza en las instituciones del país. En este contexto, se ha intensificado la especulación sobre su posible participación en las elecciones, después de que asegurara que quiere “unir a todos” en la lucha contra la corrupción.

Su dimisión marca la primera vez que un jefe de Estado búlgaro renuncia al cargo desde el fin del comunismo. Su vicepresidenta, Iliana Iotova, de 61 años, experiodista y exdiputada del Partido Socialista, asumirá previsiblemente la presidencia de forma interina.

Las elecciones están previstas para finales de marzo o abril, aunque aún no se ha fijado una fecha. Corresponde al presidente designar a un primer ministro interino de entre una lista de altos funcionarios del Estado y convocar oficialmente los comicios. El mandato de Radev debía expirar a comienzos del próximo año, con elecciones presidenciales programadas antes de esa fecha.

Expiloto de combate

Expiloto y comandante de la Fuerza Aérea búlgara, Radev, apoyado por la oposición socialista, de tendencia prorrusa, fue elegido presidente por primera vez en 2016. Durante las protestas masivas contra la corrupción en 2020, expresó un firme respaldo a los manifestantes.

En 2021, obtuvo un segundo mandato de cinco años al ganar casi el 67% de los votos en la segunda vuelta. Con frecuencia enfrentado al Gobierno, se ha opuesto al envío de ayuda militar a Ucrania.

En una entrevista con CNN el año pasado, expresó su decepción por la falta de apoyo de los aliados de la Unión Europea a los autodenominados “esfuerzos de paz” del entonces presidente estadounidense Donald Trump.

Desde las protestas anticorrupción de 2020 contra el Gobierno del tres veces primer ministro Boyko Borissov, del partido GERB, Bulgaria ha encadenado elecciones que han dado lugar a parlamentos fragmentados. El partido conservador GERB ganó los comicios más recientes el año pasado y formó un Gobierno de coalición, pero a finales de noviembre estallaron nuevas protestas contra su proyecto de presupuesto para 2026, que los manifestantes calificaron como un intento de encubrir la corrupción generalizada.

Radev decidió dimitir y podría presentarse a las próximas elecciones generales porque “existe un impulso vinculado a las protestas”, señaló Parvan Simeonov, de la agencia de sondeos Myara. Una encuesta reciente del instituto Market Links otorga a Radev un índice de aprobación del 44%.

“Su objetivo es acercarse a la mayoría para no tener que negociar demasiado”, explicó Simeonov, quien añadió que un buen resultado electoral de Radev podría ser “una salida a la crisis”.

Bulgaria figura entre los países de la Unión Europea peor clasificados en el Índice de Percepción de la Corrupción de la ONG Transparencia Internacional.