Cien años de la historia diplomática entre Türkiye y Chile: así se proyecta su relación a futuro

Türkiye y Chile celebran un aniversario muy especial este 2026: 100 años de relaciones diplomáticas. En este contexto, refuerzan el comercio, la tecnología, y la cooperación estratégica para enfrentar desafíos globales.

By Zeynep Kayacik
El presidente de Türkiye, Erdogan, y Michelle Bachelet asisten a la firma de acuerdos en La Moneda, Santiago de Chile, el 1 de febrero de 2016. / TRT Español

Ankara, Türkiye – Este 30 de enero se cumplen 100 años de las relaciones diplomáticas entre Chile y Türkiye, un hito que va más allá de una simple efeméride. A lo largo de todas estas décadas, los lazos entre Ankara y Santiago han estado marcados por cambios políticos y, al mismo tiempo, por una constante cooperación pragmática entre dos países geográficamente distantes, pero políticamente cercanos en su manera de interpretar las transformaciones del ámbito internacional. En este período se han fortalecido los vínculos bilaterales mediante la cooperación en sectores como el comercio, la defensa y la conectividad.

Esta relación tiene un profundo arraigo que se remonta a la época otomana. Y Chile se convirtió en el primer país de América Latina en establecer vínculos oficiales con la joven República de Türkiye en 1926, a través de la firma del Tratado de Amistad, un compromiso que se consolidó completamente años más tarde, cuando abrió una representación diplomática en Ankara en 1940. Desde entonces, la relación bilateral ha mantenido un dinamismo positivo, caracterizado por la estabilidad institucional y por su capacidad de adaptación a los distintos contextos internacionales que han marcado el siglo XX y las primeras décadas del siglo XXI.

Fortalecer relaciones

A partir de la década de 1990, las relaciones entre Chile y Türkiye cobraron impulso con las primeras visitas de alto nivel de los presidentes de ambos países. En 1995, el entonces mandatario de la República de Türkiye, Süleyman Demirel, realizó un viaje oficial a Chile, que selló la firma de varios convenios para fortalecer los vínculos bilaterales. Más tarde, en 2004, el entonces presidente chileno  Ricardo Lagos visitó Türkiye, actos clave que impulsaron las relaciones entre los dos países.

Poco después, en 2006 se revisó el plan de acción iniciado a finales de la década de 1990 para profundizar la apertura de Türkiye hacia la región de América Latina y el Caribe. Ese año se declaró como el “Año de América Latina y el Caribe”, un momento importante para reforzar la presencia de Ankara en la región.

Ante esta conmemoración, el embajador de Chile en Türkiye, Rodrigo Arcos, subraya lo que implican estas relaciones fructíferas y sus expectativas futuras: “En ese sentido, esperamos que el 2026, luego de 20 años, Türkiye renueve su compromiso con la región a través de un nuevo plan de acción, basado en intereses y valores comunes, como la defensa de la democracia y la promoción del bienestar de nuestros pueblos”, comenta en diálogo con TRT Español.

Conectividad

Estas reflexiones valiosas nos invitan a considerar que el centenario no debe entenderse únicamente como una conmemoración histórica, sino como una oportunidad para actualizar la agenda bilateral y regional sobre la base de principios compartidos y objetivos a largo plazo.

En los últimos años, especialmente tras el fin de la pandemia de COVID‑19, la relación bilateral entre Ankara y Santiago ha registrado avances positivos mediante la cooperación en áreas diversas, como la conectividad. En diciembre de 2024, se anunció el inicio de vuelos directos de Turkish Airlines de Türkiye a Chile. Dicha aerolínea comenzó a operar cuatro vuelos semanales hacia el país, un hito que refuerza no sólo los intercambios económicos y turísticos, sino también los vínculos humanos y diplomáticos entre ambas naciones.

Además, se han intensificado los contactos interinstitucionales y se han activado mecanismos de diálogo que permiten avanzar desde las declaraciones hacia la cooperación concreta. La reciente reunión de la Comisión Mixta de Cooperación Económica, Industrial, Científica y Tecnológica, celebrada en abril de 2025 en Ankara, puso de manifiesto que el diálogo político sigue siendo el principal motor de la relación.

Otro hito destacado en el ámbito tecnológico y de presencia empresarial turca en América Latina fue la inauguración de la primera oficina local de ASELSAN, la empresa turca de defensa, en Santiago de Chile durante 2024. Este paso se destaca como el segundo avance importante del primer cuarto del siglo XXI, reforzando la dimensión tecnológica e industrial de la cooperación entre las dos naciones. 

Vínculos económicos y el Tratado de Libre Comercio (TLC)

En el ámbito económico, la relación bilateral cuenta con una base sólida: Chile es el único país de América Latina que mantiene un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Türkiye. Firmado en 2009 y vigente desde 2011, este acuerdo no solo ha facilitado el intercambio comercial, sino que también ha generado un marco de confianza para la promoción de inversiones y la exploración de nuevas áreas de colaboración. Desde 2016, ambas partes evalúan su modernización, con miras a adaptarlo a los desafíos de la economía global contemporánea.

Chile, con una de las redes de libre comercio más amplias del mundo, estabilidad macroeconómica y altos estándares logísticos, se presenta como un socio atractivo. Por su parte, Türkiye destaca por su capacidad productiva, desarrollo tecnológico y ubicación estratégica en la intersección entre Europa, Asia y Medio Oriente. Más que competir, ambos países muestran un alto grado de complementariedad, particularmente en sectores como la producción de alimentos, las cadenas de suministro y, de manera creciente, las nuevas tecnologías.

El incremento sostenido del comercio bilateral refleja no sólo una ampliación de los intercambios, sino también el potencial de Chile como puerta de entrada de Türkiye hacia América. La combinación de estabilidad económica, eficiencia logística y marco normativo predecible convierte al país sudamericano en un socio clave para la proyección comercial y de inversiones turcas en la región.

Diálogo frente los desafíos existenciales

La coyuntura geopolítica, marcada por tensiones transnacionales, disputas comerciales entre grandes potencias y focos de inestabilidad regional, plantea desafíos evidentes y resalta la importancia de alianzas basadas en el multilateralismo, el respeto al derecho internacional y la cooperación pacífica. Asimismo, la presencia activa de Türkiye en foros regionales latinoamericanos y el compromiso de Chile con una política exterior abierta y diversificada contribuyen a ampliar los espacios de entendimiento.

“La presencia de Türkiye en foros regionales multilaterales de coordinación política y económica en Latinoamérica, como la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), da cuenta de su compromiso con la región, lo que aumenta su influencia y sus capacidades diplomáticas”, señala el embajador de Chile en Türkiye, Arcos.

Ahora bien, los desafíos que enfrenta la relación bilateral entre Chile y Türkiye se refieren principalmente a factores externos. La llamada guerra comercial entre las grandes potencias obliga a ambos países a definir un rumbo estratégico en materia de comercio, lo que pone a prueba su capacidad de interacción dentro del marco de sus relaciones económicas. 

Asimismo, los acontecimientos mundiales –la crisis y la injerencia política en Venezuela, las tensiones de EE.UU. con Latinoamérica, los sucesos en Irán y la actual guerra en Ucrania– dibujan un escenario de inestabilidad regional que acompaña la evaluación de estas relaciones.

A pesar de ello, Ankara y Santiago mantienen iniciativas propias para fortalecer sus vínculos bilaterales. Entre ellas se destacan la posible apertura del Instituto Cultural Yunus Emre, el fomento de la paz y la cooperación internacional en el marco de los hechos ocurridos en Palestina, el impulso a un intercambio comercial justo y beneficioso para ambas partes, y el desarrollo continuo de la colaboración mutua.

Además, el centenario abre una valiosa oportunidad para profundizar la cooperación educativa a través de la academia entre ambos países, en la que el historiador chileno César Ross, Premio Nacional de Historia de Chile 2024, nos invita a reflexionar e impulsar este sector.

“En el ámbito académico y cultural, entendido de una manera muy amplia, es mucho lo que se puede hacer. Fortalecer la circulación de académicos y estudiantes, así como crear mecanismos conjuntos que impulsen la movilidad, la investigación y la innovación, permitiría dar un nuevo impulso a la relación bilateral”, comenta Ross, en conversación con TRT Español.

Con ello, el centenario de las relaciones diplomáticas entre Chile y Türkiye no debe entenderse únicamente como una mirada al pasado, sino como una oportunidad mutua y, sobre todo, una invitación a decidir cómo construiremos el próximo siglo de cooperación. La profundización de nuestros vínculos académicos y culturales, el fomento de la movilidad de estudiantes e investigadores y el desarrollo de proyectos conjuntos en áreas estratégicas como la innovación y la tecnología pueden marcar una nueva etapa prometedora en nuestra relación.