La Flotilla Global Sumud parte de España hacia Gaza: las claves de la nueva misión humanitaria

Una flotilla de activistas zarpó de Barcelona rumbo a Gaza para desafiar el bloqueo israelí y llevar ayuda humanitaria. La misión reúne barcos y participantes de decenas de países que buscan visibilizar la crisis en el enclave.

By
Flotilla Sumud parte de España hacia Gaza, entre retrasos y expectativas / Reuters

Al grito de “Palestina libre” y entre banderas palestinas ondeando en el puerto de Barcelona, decenas de activistas internacionales zarparon el miércoles rumbo a Gaza con la intención de desafiar el bloqueo israelí y denunciar la crisis humanitaria que vive el enclave palestino.

La salida se produjo poco después de las 11:30 (09:30 GMT), cuando los barcos, en su mayoría veleros, comenzaron a abandonar el muelle entre consignas, aplausos y la expectación de activistas y voluntarios que llevaban días ultimando los preparativos de la travesía.

La expedición forma parte de la Flotilla Global Sumud, una iniciativa marítima internacional que busca llevar ayuda a la población de Gaza y volver a atraer la atención mundial sobre la situación en el territorio.

Inicialmente, la flotilla tenía previsto partir el domingo, pero las condiciones meteorológicas adversas obligaron a retrasar la salida hasta mediados de semana.

Desde Barcelona zarparon 39 embarcaciones que se dirigen hacia Sicilia, donde se reunirán con delegaciones procedentes de Francia e Italia. En total, la iniciativa prevé congregar unos 70 barcos y más de 1.000 participantes procedentes de 70 países.

Mientras tanto, otras embarcaciones continúan sumándose al convoy desde distintos puntos del Mediterráneo. Una veintena zarpó el 4 de abril desde el puerto francés de Marsella, mientras que otras tienen previsto salir el 24 de abril desde Siracusa, en Sicilia.

Antes de dirigirse hacia el Mediterráneo oriental, la expedición realizará una escala de aproximadamente una semana en el sur de Italia para participar en una formación en no violencia.

La actual travesía es además la segunda misión de este tipo que parte desde Barcelona, después de que una expedición similar organizada en 2025 no lograra alcanzar la costa de Gaza. En esta ocasión se han sumado también el barco de la ONG Proactiva Open Arms, liderada por Òscar Camps, y el Arctic Sunrise de Greenpeace, que prestan apoyo logístico y simbólico a la iniciativa.

“Hay que denunciar el genocidio”

Entre quienes se preparan para la travesía se encuentra Jonathan Arnold, un patrón de vela estadounidense de origen judío que ha decidido unirse a la misión para denunciar lo que describe como el “genocidio” y la “masacre” que, según afirma, se está produciendo en Gaza.

En declaraciones recogidas por la agencia de noticias EFE, Arnold explicó que las imágenes que llegan diariamente desde el enclave palestino lo empujaron a actuar. “Somos muchos judíos los que pensamos que esto es una injusticia absoluta”, afirmó mientras participaba en los preparativos de la salida en el puerto de Barcelona.

Para Arnold, permanecer como espectador ante la situación en Gaza resulta inconcebible. “¿Cómo puede ser no hacer nada cuando ves toda la masacre y todo el genocidio que se está cometiendo en Gaza? ¿Cómo puedes seguir sentado viendo la televisión?”, se preguntó.

Su compromiso político, asegura, viene de lejos. Durante el franquismo participó en el movimiento estudiantil y llegó a pasar algunas noches detenido. Ahora, ya jubilado, considera que participar en la expedición es casi una obligación.

Durante la travesía hacia Gaza, que podría prolongarse entre dos y tres semanas, Arnold navegará en su velero Al-bassa, llamado así en referencia a una ciudad palestina. En la embarcación viajarán cuatro tripulantes que se turnarán durante las horas de navegación y descanso.

Su motivación, insiste, es ante todo humanitaria. “Se trata de ayudar a un pueblo que está siendo víctima de un genocidio y que sufre un bloqueo económico por mar y tierra ilegal que les asfixia”, sostuvo.

La historia personal de Arnold también está marcada por el exilio y los desplazamientos. Su abuela emigró desde Polonia a Estados Unidos en 1917 y, tras la muerte de su marido, tuvo que dejar a sus tres hijos en un orfanato judío. Ese pasado familiar, reconoce, influye en su sensibilidad ante las crisis humanitarias y las injusticias que observa hoy en Gaza.

El precedente de 2025

El nombre de la iniciativa alude a la palabra árabe sumud, que significa “resiliencia”, un concepto muy presente en el discurso político palestino y asociado a la idea de resistencia cotidiana frente al bloqueo y la ocupación.

En ese espíritu se inscribe esta nueva travesía, que no es el primer intento del movimiento por alcanzar Gaza por mar. A finales de 2025, una primera expedición de la Flotilla Global Sumud navegó por el Mediterráneo rumbo al enclave en una misión que atrajo una notable atención internacional.

Sin embargo, el convoy, compuesto por cerca de 50 embarcaciones, fue interceptado por Israel en octubre frente a las costas de Egipto y Gaza. La operación fue calificada de ilegal por los organizadores y por Amnistía Internacional, lo que provocó críticas y condenas internacionales. Los activistas que participaban en la misión fueron detenidos y posteriormente expulsados por las autoridades israelíes.

El intento se produjo en un contexto marcado por el bloqueo israelí impuesto sobre Gaza desde 2007, que restringe la entrada de bienes y el movimiento de personas por mar, aire y tierra. Actualmente, el territorio se encuentra además bajo un frágil alto el fuego alcanzado el pasado octubre, tras dos años de una devastadora ofensiva militar.

Con ese precedente reciente, los organizadores esperan que la nueva travesía no solo logre acercarse a la costa del enclave, sino también mantener viva la atención internacional sobre la grave situación humanitaria que enfrenta su población.