Trump descarta elecciones a corto plazo en Venezuela y señala quiénes “dirigirán” el país
El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo que Venezuela no celebrará elecciones en los próximos 30 días, y que sus secretarios de Estado, Marco Rubio, y de Guerra, Pete Hegseth, estarán entre los funcionarios que “dirigirán” ese país.
“Primero tenemos que arreglar el país. No se puede celebrar una elección”. Así, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó este lunes la realización de comicios en Venezuela durante los próximos 30 días. Al mismo tiempo, reafirmó que Washington “dirigirá” la nación latinoamericana al definir quiénes serán los altos funcionarios encargados de esa tarea. La declaración llegó el mismo día en que Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada, en un contexto marcado por la incertidumbre y las constantes amenazas del mandatario.
“No se puede celebrar una elección. No hay manera de que la gente siquiera pueda votar”, subrayó Trump en una entrevista con NBC News. “Va a llevar un tiempo. Tenemos que devolverle la salud al país”, agregó. El sábado, ya había adelantado que Estados Unidos administraría Venezuela hasta que pudiera concretarse lo que describió como una “transición segura, apropiada y juiciosa”.
El presidente reiteró que la prioridad es “arreglar” el país, al que calificó nuevamente como “un desastre”. En ese marco, precisó quiénes estarán al frente de la tarea: el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el asesor presidencial en seguridad y migración, Stephen Miller.
Además, el mandatario aclaró que Washington no está en guerra con el país, aunque si fuera necesario evaluará el despliegue de tropas estadounidenses en Venezuela. “No, no lo estamos”, dijo Trump ante la pregunta de los periodistas. “Estamos en guerra con las personas que venden drogas”, sostuvo, sin dar más detalles.
Tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, el Tribunal Supremo de Venezuela ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumiera como presidenta encargada, lo que se oficializó este lunes cuando asumió el cargo. La Constitución de Venezuela establece que, durante las ausencias temporales o absolutas del presidente de la República, quien debe suplirlo es el vicepresidente.
El mandato temporal de Rodríguez será por 90 días, prorrogables, mientras que una eventual declaración de ausencia absoluta obligaría a convocar elecciones en un plazo de 30 días. Justamente, lo que Trump afirma que no ocurrirá.
No obstante, el mandatario de EE.UU. ha asegurado que Rodríguez iba a “cooperar” con Washington. Incluso dijo que Rubio ha mantenido contactos con ella. Pero advirtió sobre posibles consecuencias si no se alinea con los objetivos de la Casa Blanca.
Este domingo fue más allá y señaló que Rodríguez podría enfrentar un futuro “peor” que el de Maduro si no “hace lo correcto”. La dirigente, por su parte, dijo que busca la cooperación, aunque condenó con dureza los ataques y no ofreció detalles que confirmen un acercamiento real.
Los funcionarios al frente de la transición
Ahora bien, Trump detalló que Rubio, Hegseth y Miller estarán a cargo de coordinar Venezuela hasta la esperada transición, y también mencionó a su vicepresidente, JD Vance, como parte del equipo.
A la pregunta de quién será el principal responsable en ese grupo de tomar decisiones sobre Venezuela, dijo: "Es un grupo de todos. Todos son expertos en diferentes (campos)". No obstante, aclaró que será él mismo quien tenga la última palabra.
En declaraciones separadas, Rubio explicó que los responsables estadounidenses actuarán desde un plano de “políticas” y que la transición será “un esfuerzo de todo el aparato de seguridad nacional”.
Miller, en tanto, afirmó que las autoridades a cargo de Venezuela cumplirán con los términos y exigencias de Washington. En una entrevista con la cadena CNN, aseguró que Caracas “ha enviado mensajes” a Rubio para dejar en claro que cumplirán “los términos, las demandas y los requisitos de Estados Unidos”.
Foco en el petróleo
Por otra parte, Trump volvió a poner el foco en el petróleo, uno de los ejes centrales antes y después de la operación del sábado. En sus primeras declaraciones tras la acción militar había señalado: “Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura y comiencen a generar ganancias”, dejando clara su intención de tomar el control de la industria petrolera venezolana.
Sin embargo, el plan enfrenta todavía importantes desafíos, debido al deterioro de la infraestructura y al panorama político aún incierto, lo que ha llevado a las empresas a actuar con cautela.
Ahora bien, el presidente estadounidense afirmó que Washington podría ayudar a subvencionar a las compañías petroleras para reconstruir la infraestructura energética del país. Estimó que el proceso podría tardar menos de 18 meses, aunque reconoció que podría completarse en menos tiempo con una inversión mayor. “Creo que podemos hacerlo en menos tiempo, pero costará mucho dinero”, dijo. “Habrá que gastar una cantidad enorme de dinero”.
Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que “el presidente Trump ha dicho que espera con interés trabajar con las compañías petroleras estadounidenses en nuevas inversiones y oportunidades en Venezuela”.
Por separado, un alto funcionario de la Casa Blanca confirmó que ya han comenzado conversaciones entre el Gobierno de Trump y empresas petroleras estadounidenses sobre nuevas oportunidades en Venezuela. El funcionario, que habló bajo condición de anonimato, indicó que el secretario de Estado, Rubio, y el secretario de Energía, Chris Wright, liderarán las negociaciones.