Disrupciones en Ormuz marcan el peor shock de suministro desde el COVID-19 y guerra en Ucrania: PMA

Actualmente, 70.000 toneladas de ayuda alimentaria se ven afectadas por las tensiones en Oriente Medio y los envíos están retrasados o varados en puertos, según la directora de la cadena de suministro del organismo.

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Ayuda distribuida por el PMA, el ACNUR y otras organizaciones llega a Qlayaa, mientras continúa la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. / Reuters

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) afirmó el martes que el conflicto en Oriente Medio ha provocado “la disrupción más significativa de las cadenas de suministro” desde la pandemia de COVID-19 y el inicio de la guerra en Ucrania.

“Para nosotros, es la disrupción más significativa de las cadenas de suministro que hemos visto desde el COVID y el comienzo de la guerra en Ucrania”, declaró Corinne Fleischer, directora de la cadena de suministro, a periodistas en Ginebra.

Señaló que el organismo tiene actualmente “70.000 toneladas métricas de alimentos afectadas por la guerra en Oriente Medio”, con envíos retrasados o bloqueados en puertos debido a las disrupciones más amplias vinculadas al estrecho de Ormuz.

“Esto tiene un efecto en cadena: buques atrapados en puertos, sin atracar, sin salir, y contenedores que no se descargan”, explicó, describiendo “una disrupción total de la cadena de suministro global”.

Fleischer advirtió que el impacto se extiende más allá de Oriente Medio, ya que el desvío de rutas alrededor de África añade “entre 25 y 30 días de navegación” y eleva los costos “entre un 15% y un 25%”.

Indicó que el PMA está buscando acceso prioritario para su carga y ha negociado exenciones de recargos, logrando evitar costos por unos 1,5 millones de dólares hasta ahora.

Aun así, alertó sobre el aumento de las necesidades humanitarias.

“Nuestras proyecciones indican que para junio habrá 45 millones de personas más en situación de hambre aguda”, afirmó, advirtiendo de “más necesidades, mayores costos y la imposibilidad de llegar a las personas” con los actuales bajos niveles de financiación de las operaciones humanitarias.

Concluyó señalando que el aumento de costos y los desvíos necesarios se traducen en precios de los alimentos más altos en todo el mundo, lo que calificó como “una gran preocupación”.

Los impactos del conflicto en el sector aéreo

El impacto de la guerra también está impactando significativamente al sector aéreo, tanto en transporte de pasajeros como en la carga, como advirtió la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

El director general del organismo, Willie Walsh, señaló que las tarifas aéreas ya están aumentando debido al alza de los costos, las limitaciones de capacidad y la presión sobre los márgenes. “Sin conocer la duración y la intensidad de la guerra en Oriente Medio, es imposible cuantificar el impacto total en las perspectivas de las aerolíneas”, afirmó. No obstante, subrayó que el encarecimiento del combustible y la capacidad ajustada ya están empujando los precios al alza.

En febrero, la demanda total de transporte aéreo creció un 6,1% interanual, impulsada por un aumento del 5,9% en rutas internacionales y del 6,3% en vuelos nacionales. Sin embargo, la IATA advirtió que la asignación de capacidad se está ajustando, especialmente en rutas hacia, desde o a través de Oriente Medio, así como en regiones afectadas por problemas de suministro de combustible. En este contexto, el crecimiento de la capacidad previsto para marzo se ha moderado al 3,3%, por debajo de estimaciones anteriores que superaban el 5%.

En paralelo, el transporte de carga aérea también enfrenta importantes desafíos. La IATA destacó que el fuerte incremento de los costos del combustible, la escasez en algunas regiones y las disrupciones en los principales centros logísticos del Golfo están alterando de forma significativa el sector. Aunque la demanda de carga creció un 11,2% interanual en febrero, Walsh advirtió que el conflicto dificulta prever la evolución del mercado en lo que resta del año.

Asimismo, los precios del combustible para aviones aumentaron un 1,2% interanual en febrero, mientras que la ampliación del diferencial entre el crudo Brent y el combustible aeronáutico refleja la persistente volatilidad en los márgenes de refinación.

Pese a este escenario, Walsh subrayó la resiliencia del sector, aunque insistió en que una pronta resolución del conflicto y la estabilización de los suministros energéticos serían clave para aliviar la presión sobre la industria aérea global.