Ataques de EE.UU. e Israel desplazan hasta 3,2 millones de personas dentro de Irán, advierte ACNUR
La agencia de la ONU para los refugiados advierte el conflicto en Irán ha desplazado a millones, mientras que la OMS advierte del colapso del sistema sanitario en varios países de la región.
Hasta 3,2 millones de personas podrían haberse desplazado temporalmente dentro de Irán a medida que el conflicto se intensifica, según la agencia de la ONU para los refugiados.
De acuerdo con evaluaciones preliminares de ACNUR, entre 600.000 y un millón de hogares iraníes se han visto obligados a abandonar sus viviendas ante las hostilidades en curso. En su mayoría, los desplazados huyen de Teherán y de otras grandes ciudades, dirigiéndose hacia provincias del norte y zonas rurales en busca de seguridad.
En este contexto, la cifra podría seguir aumentando si los enfrentamientos continúan. “Es probable que el número siga creciendo mientras persistan las hostilidades, lo que supone una escalada preocupante de las necesidades humanitarias”, advirtió Ayaki Ito, directora de Emergencias y Apoyo a Programas de ACNUR y coordinadora de respuesta a refugiados en Oriente Medio.
La crisis también afecta a los refugiados que ya residían en Irán, en particular afganos, la comunidad refugiada más numerosa del país. Estas familias “son especialmente vulnerables debido a su situación precaria y a sus limitadas redes de apoyo”, señaló Ito.
Ante este escenario, ACNUR indicó que está adaptando sus operaciones en el país y trabajando junto a autoridades nacionales y socios humanitarios para evaluar las necesidades sobre el terreno y prepararse ante posibles nuevos desplazamientos.
Asimismo, la agencia instó a todas las partes a proteger a la población civil y a garantizar el acceso humanitario. Al mismo tiempo, recordó a los países la importancia de mantener abiertas las fronteras para quienes buscan refugio, en línea con sus obligaciones internacionales.
Sistemas de salud de Oriente Medio en peligro
Mientras millones de personas se ven obligadas a abandonar sus hogares en medio de la escalada militar, los sistemas de salud en varias partes de Oriente Medio comienzan a resentir el impacto de la guerra. Más de 10 días después del inicio de la última ola de violencia, hospitales y centros médicos enfrentan una presión creciente, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La agencia sanitaria de la ONU señaló el miércoles que miles de personas han muerto o resultado heridas a medida que los enfrentamientos se han extendido por varios países de la región.
Según informes citados por la OMS, más de 1.300 personas han muerto en Irán y unas 9.000 han resultado heridas. En Líbano, al menos 600 personas han fallecido y más de 1.400 han sido heridas, mientras que Israel ha reportado 15 muertos y 2.142 heridos.
En paralelo, la organización alertó de un aumento de los ataques contra instalaciones sanitarias y personal médico, lo que agrava aún más la situación sobre el terreno.
“Estos ataques no solo se cobran vidas, sino que también privan a las comunidades de atención crítica cuando más la necesitan”, escribió en X el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Además, el conflicto también comienza a repercutir en el suministro mundial de material médico. Las restricciones del espacio aéreo han interrumpido varias rutas logísticas, provocando retrasos en la entrega de insumos sanitarios esenciales destinados a más de 1,5 millones de personas en 25 países.
Ante este escenario, la OMS pidió medidas urgentes a todas las partes implicadas en los combates para proteger las infraestructuras sanitarias, garantizar la atención médica y evitar que la crisis humanitaria siga profundizándose.