Estados Unidos sanciona a funcionarios iraníes y redes bancarias en medio de protestas en el país

Las sanciones incluyen a 18 personas y entidades vinculadas a las redes de “banca en la sombra” de Irán, acusadas de participar en el lavado de ingresos procedentes del petróleo y los productos petroquímicos.

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Entre los sancionados figura Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán. Foto de archivo. / AP

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones contra altos funcionarios de seguridad iraníes y redes financieras, en un contexto de protestas que se extienden por todo Irán.

Las sanciones, impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro, apuntan a lo que funcionarios estadounidenses describieron como los responsables de la “violenta” represión contra los manifestantes.

“Hoy, OFAC también está tomando medidas contra las redes de banca en la sombra que permiten a la élite iraní robar y lavar los ingresos generados por los recursos naturales del país”, señaló el organismo en un comunicado.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Estados Unidos se mantiene “firmemente” del lado del pueblo iraní en su demanda de “libertad y justicia”.

“Por orden del presidente Trump, el Departamento del Tesoro está sancionando a líderes iraníes clave involucrados en la brutal represión contra el pueblo iraní. El Tesoro utilizará todas las herramientas a su alcance para atacar a quienes están detrás de la opresión tiránica de los derechos humanos por parte del régimen”, dijo.

Entre los sancionados figura Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán. Según el comunicado, Larijani fue uno de los primeros altos dirigentes en llamar públicamente a la “violencia” como respuesta a las protestas.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha prometido reiteradamente apoyar a los manifestantes en Irán, donde la represión de las autoridades habría provocado miles de víctimas.

Funcionarios iraníes han acusado a Estados Unidos e Israel de respaldar los “disturbios” y el “terrorismo” durante las protestas.

Aunque las autoridades iraníes no han publicado cifras oficiales sobre fallecidos o detenidos, la agencia Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, estima que más de 2.600 personas han muerto, entre manifestantes y miembros de las fuerzas de seguridad.

En un comunicado separado, el Departamento de Estado indicó que las medidas buscan respaldar a los iraníes que han salido a las calles para exigir libertades fundamentales.

“Mientras el valiente pueblo de Irán continúa luchando por sus derechos básicos, el régimen iraní ha respondido con violencia y una represión cruel contra su propia población (…) En respuesta, Estados Unidos está designando a la notoria prisión de Fardis, una institución donde las mujeres han sufrido tratos crueles, inhumanos y degradantes”, señaló el portavoz adjunto Tommy Pigott.

Agregó que el Tesoro también sancionó a 18 personas y entidades vinculadas a las redes de “banca en la sombra” de Irán, acusándolas de participar en el lavado de los ingresos del petróleo y los productos petroquímicos del país.

“Seguiremos negándole al régimen el acceso a las redes financieras y al sistema bancario global mientras continúe oprimiendo al pueblo iraní”, concluyó Pigott.