Exportaciones récord en tiempos difíciles: la estrategia de Türkiye ante la presión económica global

Frente a la tensión geopolítica y a una economía global cada vez más fragmentada, los exportadores de Türkiye apostaron por la resiliencia y la diversificación para reescribir las cifras y alcanzar exportaciones récord. Así lo lograron.

By Esra Karataş Alpay
Para los exportadores turcos, el mensaje es claro: aunque el mundo tienda a cerrarse, el impulso hacia los mercados externos continúa. / AA Archive

En la primera semana de enero, el presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, anunció un logro destacado para el país en 2025: las exportaciones superaron cifras récord y mostraron la resiliencia de la economía pese a los vientos en contra que llegan desde todo el mundo.

“Hemos alcanzado la cifra de exportación más alta en la historia de nuestra república”, dijo el presidente turco en un evento oficial en el Centro de Congresos de Estambul. “A pesar de la incertidumbre global, las guerras en nuestra región, el creciente proteccionismo y la pesada carga de los terremotos del 6 de febrero, superamos estas pruebas con honor”.

Los datos oficiales muestran que las exportaciones de Türkiye alcanzaron los 273,400 millones en 2025, un aumento del 4,5% interanual, marcando el quinto incremento anual consecutivo desde 2021.

Solo las exportaciones de diciembre aumentaron un 12,8% hasta un récord de 26.400 millones, con el sector automotriz liderando el auge exportador con 41.500 millones de dólares, seguido por los sectores químico y electrónico.

Para el presidente, estas cifras confirman que el modelo de crecimiento de Türkiye, basado en la inversión, la producción y las exportaciones, sigue dando resultados, incluso mientras la economía se enfría de forma deliberada bajo un programa de desinflación.

“Los intentos de construir ecuaciones que excluyan a Türkiye han fracasado”, dijo el presidente. “Ahora se entiende que ningún sistema duradero puede formarse sin Türkiye”.

No es un dato menor que estos récords se hayan alcanzado en un año en el que la economía mundial entró en una espiral descendente debido a una guerra comercial desencadenada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Desempeño bajo presión

Detrás de las cifras principales se esconde una historia más compleja: la de exportadores operando bajo intensa presión interna y global.

El economista senior y profesor Kerem Alkin atribuyó el auge exportador a múltiples factores. “Una de las principales razones por las que los exportadores turcos están batiendo récords es la pronunciada desaceleración en el mercado interno”, dice Alkin a TRT World.

“En casi todos los sectores, las empresas están luchando por vender en el país. El programa de desinflación está diseñado para desacelerar la demanda, y los exportadores están siendo empujados, por necesidad, a volcarse hacia afuera”, añade.

Alkin señala que esta dinámica recuerda al período de recuperación posterior a 2001, cuando los exportadores ayudaron a sacar a Türkiye de la crisis. Pero enfatiza que las condiciones actuales son mucho más adversas.

En aquel entonces, no había guerras comerciales, ni rivalidades por semiconductores, ni conflictos por tierras raras, ni guerras regionales en nuestras fronteras", dice. “Hoy, los exportadores están teniendo éxito en una economía global mucho más fragmentada y hostil”.

Mustafa Gultepe, presidente de la Asamblea de Exportadores de Türkiye (TIM), coincide con este análisis. “2025 fue un año muy difícil para los exportadores”, apunta a TRT World.

“Los sectores intensivos en mano de obra en particular están perdiendo competitividad. Los altos costos de producción significan que estamos luchando por mantener los precios”.

Gultepe añadió que, aunque Türkiye sigue siendo un proveedor preferido para los compradores europeos, existe un límite en la presión de costos que pueden absorber las empresas.

“Si somos entre un 10% y un 15% más caros, los clientes todavía pueden elegirnos”, explica. “Pero más allá de ese margen, corremos el riesgo de salir del radar del comprador”.

Para contrarrestar esos riesgos, TIM llama a subsidios de empleo ampliados, mayor apoyo al salario mínimo y mayor acceso a financiamiento a largo plazo y bajo costo. “La inversión, la producción, el empleo y las exportaciones deben convertirse una vez más en la locomotora de la economía”, sostiene. “Si se apoya a los exportadores, confiamos en que podemos alcanzar nuestros objetivos para 2026”.

Diversificación como estrategia de supervivencia

Pese a las limitaciones, los exportadores turcos avanzaron con fuerza hacia nuevos mercados. Solo en 2025, organizaron misiones comerciales en 76 países, participaron en 401 ferias internacionales y sumaron cerca de 13.000 nuevas empresas al ecosistema exportador.

Ocho sectores y 27 provincias registraron exportaciones anuales récord, mientras que los envíos a 65 países alcanzaron máximos históricos.

Para Alkin, la diversificación geográfica es clave. “Los exportadores están luchando por no perder a clientes de larga data mientras simultáneamente se expanden hacia América Latina, África y el Sudeste Asiático”, dice. “Hoy en día, las empresas turcas están activamente presentes de manera seria en más de 200 mercados en todo el mundo”.

Más allá de los bienes, las exportaciones de servicios se consolidaron como un factor de estabilidad fundamental. El turismo, la salud, la educación y la logística registraron ingresos récord y ayudaron a contener el déficit de cuenta corriente.

“Los exportadores de servicios están logrando resultados extraordinarios”, afirmó Alkin. “Hoy son tan importantes como los de bienes para gestionar el equilibrio externo de Türkiye”.

Economistas y exportadores coinciden en que una ventaja estructural clave es la reputación de Türkiye como proveedor confiable, en un momento en que las cadenas de suministro globales se están reconfigurando.

“Las empresas europeas prefieren cada vez más abastecerse de socios cercanos y confiables”, indica Alkin. “Türkiye puede entregar bienes de alta calidad rápidamente y, crucialmente, sin interrupciones de último minuto”.

Esa percepción, reforzada durante el Covid-19, posicionó a Türkiye como lo que Alkin define como una “economía puerto seguro”, un estatus que hoy se traduce en pedidos más estables y previsibles.

El auge exportador de Türkiye es, así, una historia de éxito. Refleja una resiliencia y adaptabilidad extraordinarias, pero también evidencia la presión que enfrentan los exportadores por los costos, la dinámica cambiaria y la fragmentación global

Erdogan retomó esa idea durante la reunión de TIM en Estambul. “Aquellos que vuelvan su rostro hacia Ankara ganarán”, aseguró.

Para los exportadores turcos, el mensaje es claro: aunque el mundo tienda a cerrarse, el impulso hacia los mercados externos continúa, récord tras récord.

En la economía actual, el comercio global se ha vuelto más fragmentado, politizado e impredecible que nunca. Sin embargo, los exportadores turcos han respondido ampliando su alcance geográfico, profundizando su papel en los servicios y capitalizando la creciente reputación de Türkiye como proveedor rápido, confiable y libre de interrupciones.

El resultado es un éxito paradójico: las exportaciones crecen no porque las restricciones hayan desaparecido, sino porque la resiliencia, la diversificación y la credibilidad se han convertido en activos estratégicos.

Los exportadores turcos han tenido éxito bajo la tensión geopolítica y económica mundial, demostrando que la confianza y la fiabilidad pueden ser tan decisivas como la competitividad de precios.