Norte de Colombia, bajo agua: lluvias récord desatan inundaciones mortales con miles de damnificados
Inundaciones históricas en el norte de Colombia dejan 22 muertos y 120.000 damnificados; viviendas, cultivos y ganado arrasados mientras autoridades y vecinos buscan soluciones urgentes.
Colombia atraviesa una de las peores emergencias climáticas de su historia reciente: las inundaciones provocadas por lluvias intensas durante una temporada atípica, han dejado al menos 22 muertos y decenas de miles de familias damnificadas en apenas 12 días, según cifras oficiales.
El agua ha cubierto todo a su paso, desde viviendas hasta extensas zonas agrícolas, afectando especialmente a los departamentos de Córdoba, Sucre, Magdalena, Chocó y Antioquía. Sólo en los dos primeros departamentos, las autoridades calculan 14 fallecidos y al menos 9.000 viviendas destruidas por la tragedia.
Ahora bien, la magnitud del desastre no tiene precedentes para esta época del año. Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), explicó que las precipitaciones en Córdoba aumentaron un 1.600% en comparación con lo habitual para febrero.
En sus palabras, “estos niveles de agua nunca se habían registrado en este mes, que suele ser el más seco de la región”. Además, precisó que más de 40.000 hectáreas permanecen actualmente sumergidas. Por ello, Carrillo afirmó que “claramente estamos ante una crisis climática, un evento excepcional”.
Los informes técnicos apuntan a un fenómeno meteorológico excepcional. Las lluvias, escasas para esta época del año en Colombia, se intensificaron por la presencia de dos frentes fríos del hemisferio norte –uno la semana pasada y otro este fin de semana– que han llegado hasta el sur del mar Caribe y provocado la crecida de ríos.
Unas inundaciones “sin precedentes”
En este contexto, el presidente Gustavo Petro trazó desde el pasado viernes un panorama desolador: unas 120.000 familias damnificadas, 40.000 hectáreas completamente inundadas y otras 300.000 impactadas de forma directa por las lluvias.
“No se registra en la historia que hubiera fluido tanto una corriente fría ártica hacia el sur”, afirmó Petro, subrayando lo inédito de las precipitaciones registradas.
En la misma línea que Petro, el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, aseguró que su departamento enfrenta una emergencia “sin precedentes en la historia”. “No tenemos reportes de un hecho de tal magnitud", señaló el gobernador en una entrevista con la agencia de noticias EFE.
Más allá de la atención inmediata a las comunidades afectadas, Zuleta advirtió de que el principal desafío será la recuperación económica de una región con una marcada vocación agroindustrial, cuya economía se sostiene en la ganadería, la agroindustria y la pesca, entre otros sectores clave.
"Tenemos impactos en el sector agroindustrial, agrícola, pecuario, turístico, pesquero y minero-energético. Se afecta el comercio, se afecta la informalidad; hoy se afecta todo el departamento de Córdoba", dijo Zuleta.
"Lo perdimos todo"
El avance del agua no solo borró terrenos enteros en el norte de Colombia, también afectó la vida diaria de miles de personas. En una región ganadera tradicionalmente fértil, el territorio se transformó en una extensión continua de agua que alcanzó viviendas, cultivos y corrales.
En los puntos más afectados, donde el nivel llega hasta la cintura, los vecinos se mueven entre corrientes lentas pero persistentes para intentar rescatar lo poco que quedó en pie. Desde allí tratan de salvar muebles, ropa o algún electrodoméstico, desplazándose en lanchas, barcas improvisadas o camionetas que avanzan con dificultad, según testimonios recogidos por un reportero de la agencia de noticias AFP.
Muchos no han tenido siquiera esa oportunidad. “Perdimos todo, todas las cosas, y estamos muy preocupados porque no sabemos qué pueda pasar”, cuenta Enid Gómez, de 43 años, con la voz quebrada. Su relato resume la experiencia de miles de familias que han visto desaparecer en cuestión de horas lo que tardaron años en construir. “Perdimos todos los electrodomésticos. Estamos con lo que tenemos puesto”, añadió desde Montería, la capital del departamento de Córdoba.
La magnitud del desastre también queda reflejada en las imágenes aéreas que circulan desde el inicio de la emergencia. En ellas se observan campos enteros de pasto y cultivos sumergidos bajo el agua, una postal desoladora que resume el golpe directo al corazón productivo de la región.
El impacto alcanza además al ganado. La autoridad de atención de desastres calcula que al menos 5.500 animales se han visto afectados y han tenido que ser rescatados. Desde que comenzó la emergencia, se repiten las imágenes de vacas y caballos arrastrados por la corriente o auxiliados contrarreloj. “Muchos se perdieron porque terminaron ahogados”, lamenta Edwin Orozco, habitante de Lorica, un municipio cercano. “La situación es crítica. El agua sigue aumentando”.
Para Enid Payares, también vecina de Montería, la incertidumbre es total. No ha podido regresar a su vivienda para comprobar qué quedó en pie. Allí guardaba las herramientas con las que se ganaba la vida como manicurista. “Todas las máquinas las tenía en la casa. Ahora no sé si estarán en el agua o no”, dice. Como muchos otros damnificados, espera respuestas mientras el nivel del agua sigue subiendo.
Gobierno colombiano anuncia envío de ayuda humanitaria
Mientras el agua sigue marcando el ritmo de la emergencia, el Gobierno colombiano ha comenzado a movilizar ayuda humanitaria. En coordinación con distintas entidades, se organizó el envío de 10 toneladas de alimentos e insumos veterinarios para los animales afectados en el departamento de Córdoba.
La ayuda incluye alimento concentrado y húmedo para perros, gatos, cerdos, aves y ganado, reunida gracias a una gran donación realizada en la capital, con el respaldo de la Alcaldía de Bogotá, la solidaridad ciudadana y la participación del sector privado. También se lograron reunir suministros críticos como multivitamínicos, desparasitantes y elementos de cuidado destinados tanto a animales de compañía como de producción y especies silvestres.
Asimismo, debido a la emergencia, el presidente Petro le pidió a la Corte Constitucional este lunes levantar la suspensión temporal sobre la emergencia económica que había decretado su Gobierno en diciembre pasado para poder acceder a fondos adicionales. El alto tribunal congeló la medida en enero y se espera que decida sobre si la permite o la anula definitivamente.
“¿De dónde vamos a sacar la plata?… Si viene el tercer frente frío, ¿cuánto valdrá?”, cuestionó Petro durante un consejo de ministros televisado desde Córdoba. "No tenemos plata”, añadió.
La emergencia económica buscaba establecer impuestos temporales sin necesidad del aval del Congreso, como normalmente establece la normativa, bajo el argumento de que quería evitar una “inminente crisis fiscal”. Esta medida del Ejecutivo se planteó después de que el Legislativo no aprobara una reforma tributaria que el Gobierno dice se necesitaba para el financiamiento de 2026.