La relatora especial de la ONU sobre Irán condenó los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra el país, calificándolos de “ilegales”, y advirtió de que la escalada militar está agravando una ya grave situación de derechos humanos.
Durante su intervención este lunes ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Mai Sato afirmó que los bombardeos violan el derecho internacional, independientemente de los objetivos que se hayan esgrimido para justificarlos.
“Ya condené los ataques de Estados Unidos e Israel el año pasado por ser ilegales bajo la Carta de la ONU, y vuelvo a hacerlo ahora. Los bombardeos siguen siendo ilegales, independientemente de los objetivos supuestos o declarados”, declaró.
En este sentido, Sato subrayó que el impacto humanitario ya es significativo.
“El coste humano de los ataques actuales ya es grave. Según informes, más de 1.000 civiles han muerto”, señaló, antes de añadir que una escuela primaria fue alcanzada y que hospitales y sitios declarados Patrimonio de la Humanidad también han sufrido daños.
Además, la relatora advirtió de que los ataques contra infraestructuras petroleras han provocado consecuencias medioambientales tóxicas, con posibles efectos a largo plazo para la salud pública.
Por otra parte, Sato destacó que la actual escalada se produce en un contexto de represión generalizada dentro del país.
“Advertí entonces que, para finales de 2025, el número de ejecuciones podría superar las 1.000. Sin embargo, al final más de 1.600 personas fueron ejecutadas en 2025”, explicó.
Asimismo, citó informes de la sociedad civil que hablan de más de 7.000 muertes vinculadas a protestas en todo el país, la detención de decenas de miles de manifestantes y el arresto de abogados y profesionales sanitarios que atendieron a los heridos durante las movilizaciones.
En paralelo, indicó que alrededor de 3 millones de personas se encuentran temporalmente desplazadas dentro de Irán y advirtió de que los cortes de internet han contribuido a aislar aún más a la población.
Finalmente, Sato hizo un llamamiento a detener la escalada militar y a retomar la vía diplomática.
“Si ponemos al pueblo de Irán en el centro de cualquier solución, la escalada militar debe detenerse y todas las partes deben reanudar de inmediato el diálogo diplomático”, concluyó.








