Un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con “aniquilar” a Irán durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, tomó la palabra en la misma tribuna para responderle directamente. Con fotografías de niños que, según denunció, murieron en los bombardeos estadounidenses e israelíes, aseguró que el pueblo iraní se ha convertido en “víctima de terrorismo”.
“Ayer, el presidente de Estados Unidos (Donald Trump) nos describió como terroristas, cuando hemos sido víctimas del terrorismo”, afirmó Pezeshkian, en referencia al discurso que el mandatario de EE.UU. pronunció el martes ante la misma Asamblea General.
Su intervención tuvo lugar en un escenario excepcional: el mandatario iraní se dirigió a la 81.° Asamblea General en Nueva York mientras su país mantiene una guerra contra Estados Unidos desde finales de febrero.
El mandatario recordó el asesinato del líder Supremo de Irán, Alí Jamenei, que, según denunció, ocurrió sin ningún fundamento jurídico. También acusó a Washington y a Tel Aviv de atacar deliberadamente a la población civil iraní.
“Vengo de un Irán donde bombardearon una escuela. ¿Ven a estos niños?”, preguntó mientras señalaba las fotografías que había llevado al podio. “Estos niños perecieron bajo las bombas con armas utilizadas por Estados Unidos e Israel. Niños inocentes que no habían cometido crimen alguno”, declaró.
Las imágenes remitían al ataque ocurrido en la escuela iraní de Minab, al inicio de la guerra, donde murieron 120 niños. Expertos, incluyendo una misión de la ONU, han denunciado que existen motivos razonables para creer que Washington y Tel Aviv cometieron un crimen de guerra al lanzar allí un bombardeo.
También mencionó un ataque contra un centro deportivo en Lamerd, una pequeña ciudad iraní, donde, según denunció, Estados Unidos utilizó armamento con múltiples ojivas contra un lugar en el que jugaban niños.
“No somos terroristas. Nuestro pueblo inocente ha sido tomado como blanco en ataques cobardes contra nuestro país. Nosotros nos hemos defendido con toda la fuerza posible”, afirmó. Durante este tramo del discurso, la delegación estadounidense se retiró de la sala.
El martes, desde la misma tribuna, Trump había acusado a Irán de patrocinar el terrorismo. “No hay mejor ejemplo de un peligro al que se permitió fortalecerse, poniendo en riesgo al mundo, que el principal patrocinador del terrorismo: la República Islámica de Irán”, declaró. También reiteró que nunca permitiría que Teherán desarrollara armas nucleares.
Trump también planteó la posibilidad de alcanzar un acuerdo o lanzar una nueva ofensiva militar. “¿Haremos un trato con Irán que les permita reconstruir y crear un país más grande del que tenían antes [...]? ¿O debería aniquilarlos, aniquilar a la República Islámica del Irán rápidamente?”, indicó, aunque dejó abierta la puerta a un entendimiento después de las elecciones legislativas de noviembre.

Pezeshkian defiende la respuesta militar de Irán
Tras responder a las acusaciones de Trump, Pezeshkian defendió las acciones militares de Irán y sostuvo que su país no inició las hostilidades con EE.UU. e Israel, sino que actuó en respuesta a los ataques recibidos.
“Nuestro pueblo se ha mantenido firme. Nos han golpeado, es cierto, pero no nos hemos arrodillado, no hemos bajado la cabeza”, declaró luego.
Pezeshkian sostuvo que las fuerzas de su país respondieron a los ataques sin tomar deliberadamente como blanco a civiles. En contraste, acusó a Israel de bombardear barrios residenciales en distintas ciudades y provincias iraníes, así como de llevar a cabo asesinatos, acciones que describió como verdaderos actos terroristas.
“¿Somos nosotros la fuente de la inestabilidad? Lo único que buscamos es vivir de manera independiente”, cuestionó.
En ese sentido, afirmó que Irán no busca desarrollar su poder militar para atacar a otros países, sino para proteger su soberanía y evitar nuevas amenazas. “No buscamos poder para atacar ni cometer agresiones”, indicó, aunque insistió en que Teherán necesita fortalecer su capacidad militar para evitar nuevas amenazas.
Pezeshkian también criticó un orden internacional en el que, según sostuvo, las grandes potencias utilizan su influencia para imponer sus intereses, en lugar de defender la justicia, la democracia y la seguridad de los pueblos.
El programa nuclear y las acusaciones de doble rasero
La defensa del programa nuclear iraní fue otro de los ejes del discurso, en un momento en el que esta cuestión sigue siendo uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo con Estados Unidos.
Pezeshkian rechazó las restricciones que Washington busca imponer a Teherán y sostuvo que su país tiene derecho a desarrollar tecnología nuclear con fines civiles y pacíficos, especialmente para satisfacer las necesidades energéticas de su población. También cuestionó que el acceso a esta tecnología quede reservado a un reducido grupo de países.
“Decimos que no a las armas nucleares, pero también decimos que no a las limitaciones a la energía nuclear”, sostuvo.
El mandatario denunció además lo que considera un doble rasero en la aplicación de los mecanismos internacionales de control nuclear. En particular, cuestionó que Israel posea armamento nuclear mientras Irán enfrenta inspecciones y sanciones internacionales por su programa.

También criticó que, mientras Israel lleva a cabo ataques en la región, especialmente en Gaza, sea Teherán el que enfrenta sanciones económicas y exigencias internacionales sobre sus instalaciones nucleares.
El mandatario se refirió además a la situación en Gaza, que presentó como un símbolo del fracaso de los mecanismos internacionales para proteger a la población civil. Sostuvo que cualquier iniciativa para alcanzar la paz regional debe abordar también la situación de Palestina. “No podemos hablar de la paz haciendo caso omiso de Palestina”, afirmó.
Ormuz, otro punto clave para un acuerdo con Washington
El discurso también abordó otro de los principales focos de tensión entre Teherán y Washington: el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas que se ha convertido en uno de los escenarios centrales de la guerra.
Pezeshkian advirtió que Irán no permitirá que esta ruta marítima sea utilizada para llevar a cabo agresiones contra su territorio y cuestionó que otros países pretendan mantener sus intereses comerciales mientras participan en ataques contra la República Islámica.
"No podemos permitir que algunos tengan libre acceso y defiendan sus intereses a través de esa vía de navegación, mientras que, al mismo tiempo, utilizan esa vía para imponernos su agresión", afirmó Pezeshkian ante la Asamblea General de la ONU.
La advertencia llega mientras Irán y Estados Unidos mantienen contactos diplomáticos indirectos para buscar una salida al conflicto, según trascendió este miércoles. Sin embargo, la reapertura del estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los principales puntos de disputa, ya que Teherán exige garantías de seguridad antes de permitir que esta ruta marítima vuelva a operar con normalidad.




















