Las primeras horas del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán estuvieron marcadas por una alta expectativa, pero también por dudas sobre la solidez de la tregua, que durará, según se anunció, dos semanas. Este miércoles, se registraron explosiones en una importante refinería del sur iraní, junto con nuevos incidentes en países del Golfo. Todo mientras Teherán anticipaba que abordará las conversaciones con “cautela” y el presidente de EE.UU., Donald Trump, enviaba señales mixtas sobre una posible cooperación.
Por un lado, medios iraníes informaron este miércoles de varias explosiones en la refinería de Lavan. La cadena estatal Press TV aseguró que la instalación fue atacada en “una violación del alto el fuego” y atribuyó el hecho a fuerzas estadounidenses e israelíes. Equipos de emergencia fueron desplegados para contener un incendio, agregó, mientras que la agencia de noticias Mehr señaló que las causas aún no están claras.
Más tarde, las fuerzas iraníes derribaron un dron Hermes 900, de fabricación israelí, que sobrevolaba la localidad de Lar, en la provincia de Fars, indicó la televisión estatal, citando un comunicado de la Guardia Revolucionaria iraní. La aeronave fue interceptada por sistemas de defensa, añadió.
El comunicado advirtió que “la entrada de cualquier tipo de aeronaves del enemigo estadounidense o sionista en los cielos del país, incluso sin que estén realizando operaciones militares, está considerada una violación del alto al fuego y conllevará una respuesta firme".

En paralelo, aumentaron los reportes de impactos en el Golfo. Emiratos Árabes Unidos informó que sus sistemas de defensa habían interceptado misiles y drones iraníes.
En Bahréin, restos de un dron derribado dañaron viviendas en una zona residencial, mientras que Kuwait aseguró haber interceptado 28 drones dirigidos contra su infraestructura energética. Más tarde, Arabia Saudí también reportó que interceptó nueve drones que tenían como objetivo su territorio.
Aunque en las últimas semanas se han reportado ataques con drones y misiles de Irán contra activos militares estadounidenses en el Golfo, el gobierno iraní no comentarios de inmediato sobre los de este miércoles.
Teherán abordará diálogos “con cautela”
En el plano diplomático, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, confirmó que Teherán participará en negociaciones con Estados Unidos en Islamabad, tras una conversación telefónica con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.
Aun así, desde Irán advierten que las negociaciones estarán marcadas por la cautela. El embajador iraní ante la ONU, Ali Bahreini, indicó que Irán abordará las conversaciones de paz con Estados Unidos con mucha más cautela que en procesos anteriores, debido a la profunda desconfianza existente, y que la guerra afectará el futuro régimen jurídico del estrecho de Ormuz.
"No depositamos ninguna confianza en la otra parte. Nuestras fuerzas militares se mantienen en estado de alerta... pero, mientras tanto, entablaremos negociaciones para evaluar la seriedad de la otra parte", declaró el representante iraní a la agencia de noticias Reuters.
Pakistán llamó a delegaciones de Estados Unidos e Irán a Islamabad el viernes “para seguir negociando un acuerdo definitivo que resuelva todas las disputas”.
El alto el fuego fue anunciado el martes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que Irán presentó una propuesta “viable” de diez puntos. Así, anunció que aceptó “suspender el bombardeo y ataque contra Irán durante un período de dos semanas”. Lo reveló apenas dos horas antes de que venciera el plazo que él mismo había fijado para que Teherán reabriera el estrecho de Ormuz y aceptara un acuerdo, o enfrentara lo que describió como la destrucción de “toda una civilización”.
Según Teherán, el plan incluye compromisos de no agresión por parte de Washington, el levantamiento de sanciones y el reconocimiento del derecho iraní al enriquecimiento de uranio, entre otros.

Irán denuncia “violaciones del alto el fuego” en Líbano
Tras los anuncios del alto el fuego, Israel —que ha lanzado la guerra contra Irán junto a Estados Unidos y también lanzó una ofensiva letal contra Líbano— señaló que apoyaba la decisión de Trump de suspender los ataques militares, aunque aclaró que la medida no se aplicaba a territorio libanés.
En este contexto, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, denunció este miércoles “violaciones del alto el fuego” por parte de Israel durante una llamada con Pakistán, país mediador, según un comunicado citado por la agencia de noticias AFP.
En paralelo, una fuente informada dijo a la agencia semioficial Tasnim que Irán podría retirarse del acuerdo con Estados Unidos si continúan los ataques israelíes en Líbano. “Irán abandonará el acuerdo si persisten las violaciones del alto el fuego por parte del régimen sionista a través de ataques en Líbano”, afirmó la fuente.
Trump: “Irán ha atravesado lo que será un cambio de régimen muy productivo”
Mientras tanto, en la tarde de este miércoles, Trump señaló una posible cooperación entre Washington y Teherán, aunque también lanzó afirmaciones que generaron controversia. En una publicación en Truth Social, el mandatario escribió: “Estados Unidos trabajará estrechamente con Irán, que, según hemos determinado, ha atravesado lo que será un cambio de régimen muy productivo”.
“No habrá enriquecimiento de uranio, y Estados Unidos, trabajando con Irán, desenterrará y eliminará todo el ‘polvo’ nuclear profundamente enterrado (bombarderos B-2). Ahora está, y ha estado, bajo una vigilancia satelital muy precisa (Fuerza Espacial). Nada ha sido tocado desde la fecha del ataque”, añadió. Cabe destacar que uno de los 10 puntos del acuerdo que negociarán Washington y Teherán establece el reconocimiento del derecho iraní al enriquecimiento de uranio.
El presidente también señaló avances en el plano económico, al afirmar: “Estamos y estaremos hablando sobre aranceles y alivio de sanciones con Irán. Muchos de los 15 puntos ya han sido acordados”.
EE.UU. impone aranceles del 50% a países que suministren armas a Irán
Por otra parte, Trump advirtió contra el suministro de armas a Irán, amenazando con imponer aranceles inmediatos del 50% a cualquier país que lo haga.
“Cualquier país que suministre armas militares a Irán será inmediatamente objeto de aranceles del 50% sobre todos los bienes vendidos a los Estados Unidos de América, con efecto inmediato. No habrá exclusiones ni exenciones”, afirmó en su plataforma Truth Social.
Trump está “impaciente por avanzar” con acuerdo, dice vicepresidente Vance
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, calificó la tregua con Irán como “frágil” y urgió a Teherán a negociar “de buena fe” para alcanzar un acuerdo a largo plazo, al tiempo que advirtió que el mandatario “no es alguien con quien se pueda jugar”.
“Si los iraníes están dispuestos a trabajar con nosotros de buena fe, creo que podemos lograr un acuerdo”, dijo Vance. Añadió que, si Irán no se sienta a la mesa de negociaciones, “descubrirán que el presidente de Estados Unidos no es alguien con quien se pueda jugar. Está impaciente. Está impaciente por lograr avances”.
¿Qué pasa ahora con el estrecho de Ormuz?
Otro foco de tensión es el estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético global. Este miércoles, los primeros buques comenzaron a transitar por la vía marítima tras el anuncio del alto el fuego, lo que podría aliviar la situación de más de 800 embarcaciones que permanecían varadas.
Irán prometió garantizar un paso seguro durante dos semanas, mientras que Washington aseguró una reapertura “completa e inmediata”, lo que ha generado dudas sobre cómo se implementará el acuerdo.
El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, afirmó que el estrecho está abierto y que las fuerzas estadounidenses permanecerán en la región para asegurar el cumplimiento del alto el fuego. También aseguró que la ofensiva estadounidense destruyó la capacidad iraní para desarrollar misiles o armamento sofisticado, aunque sin brindar detalles que sustenten su afirmación.
Pese a estos anuncios, la actividad marítima sigue siendo limitada. Datos de seguimiento muestran un tráfico reducido horas después de la reapertura, y el sector naviero mantiene la cautela.
Según el sistema de monitoreo marítimo Marine Traffic, dos buques han atravesado el estrecho de Ormuz desde que Irán accedió a reabrir la vía como parte del acuerdo de alto el fuego: un granelero de propiedad griega y el buque Daytona Beach, con bandera de Liberia. No obstante, datos de navegación muestran un movimiento mínimo de embarcaciones más de seis horas después del anuncio de la tregua, de acuerdo con un reporte de CNN.
En este contexto, los grupos de la industria acogieron el anuncio con cautela, advirtiendo que las operaciones no se reanudarán de inmediato. La Asociación Noruega de Armadores, que representa a unas 130 empresas con cerca de 1.500 buques a nivel global, señaló que la situación de seguridad en el Golfo sigue siendo incierta y que los propietarios están a la espera de más información.
“Tomamos nota de las señales de alto el fuego, pero la situación en el estrecho de Ormuz sigue sin resolverse y es impredecible”, afirmó su director ejecutivo, Knut Arild Hareide. “Aún no está claro en qué condiciones se puede garantizar un tránsito seguro. Los armadores están evaluando la situación y no reanudarán los tránsitos hasta que exista una seguridad real”, agregó.
Por su parte, la naviera danesa Maersk, una de las mayores compañías de transporte de contenedores del mundo, indicó que el anuncio del alto el fuego aún no ofrece suficiente certeza para retomar sus operaciones normales en la zona.











