Un comentario de Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno de España, sobre la selección de fútbol de Francia ha desatado una intensa polémica que trasciende fronteras. Sus palabras, que cuestionaron la nacionalidad de los jugadores franceses afrodescendientes y de origen migrante, han sido calificadas de racistas y xenófobas por dirigentes de ambos países.
La controversia se originó a raíz de una columna de opinión publicada por Rajoy en el diario español El Debate, en la que analizaba el próximo enfrentamiento entre España y Francia en las semifinales del Mundial de la FIFA 2026.
Al referirse al combinado francés, el exmandatario escribió: "Tiene, además, una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses. Y está jugando muy bien. Serán un adversario formidable".
La frase fue interpretada como una negación de la condición de franceses de varios jugadores de la selección, lo que desató una oleada de críticas a ambos lados de los Pirineos.
De hecho, Pedro Sánchez, actual presidente del Gobierno de España, escribió en alusión a Rajoy que “hay quien todavía mide la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel. Otros la medimos por el arraigo a un país y la voluntad de contribuir a él. Jugando al fútbol. Cuidando a nuestros mayores. O abriendo negocios”. Y añadió: “España es de quien la ama y la trabaja. No de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas”.
En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó el comentario de Rajoy de "hiriente y peligroso" y aseguró que "todo lo que encubra racismo y xenofobia es despreciable. No es España".
Asimismo, subrayó que "todos los franceses, sin distinción, son nuestros amigos, nuestros vecinos y socios".
Rajoy fue el presidente del Gobierno de España entre 2011 y 2018, y antes de ocupar el cargo lideró el Partido Popular (PP), el principal partido conservador del país. En 2018 abandonó el poder tras perder una moción de censura presentada por el entonces líder de la oposición y hoy jefe del Ejecutivo, Sánchez.
La etapa de Rajoy al frente del gobierno estuvo marcada por políticas y discursos que organizaciones sociales criticaron con frecuencia por su impacto sobre la población migrante.
"Absolutamente inaceptable", responde Francia
La reacción de Francia ante los comentarios de Rajoy fue casi inmediata. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó las declaraciones como "absolutamente inaceptables", y aseguró que "no reflejan en absoluto la verdadera identidad de Francia".
"Francia es un país diverso, donde todo el mundo puede desarrollarse y encontrar su lugar", afirmó durante una entrevista en la cadena BFM TV. Asimismo, lamentó que este tipo de comentarios puedan alimentar los ataques racistas contra los jugadores de la selección nacional, especialmente contra su capitán, Kylian Mbappé.
"Creo que todavía nos queda mucho camino por recorrer para vivir todos juntos con cohesión. Francia es una República en la que todo el mundo tiene su lugar, sea cual sea su origen, sus convicciones o su religión, siempre que se respeten las reglas comunes de la República", declaró.
Nuñez añadió que este tipo de declaraciones "no ofrecen una imagen de esperanza" a muchos jóvenes franceses y confesó que le producen "desolación".
Por su parte, la ministra francesa encargada de la Igualdad entre Mujeres y Hombres y de la Lucha contra las Discriminaciones, Aurore Bergé, también condenó las declaraciones de Rajoy a través de la red social X.
"Los deslices racistas son inaceptables", escribió. "La selección francesa representa lo mejor de nosotros". Además, aseguró que el equipo simboliza "una Francia que gana, que se atreve, que juega en equipo y que se mantiene firme frente a la adversidad".
Por su parte, el ministro delegado para los Territorios de Ultramar, Naim Moutchou, sostuvo que las declaraciones del expresidente español no deben considerarse un simple lapsus verbal.
"Se trata de un odio sistemático y normalizado hacia Francia y los valores que representa", afirmó, antes de reclamar "todas las acciones legales posibles" por estos comentarios.
La Embajada de Francia en España también salió al paso de la polémica para recordar que todos los integrantes de la selección nacional son ciudadanos franceses.
"Conviene recordar los hechos, sin buscar crear ninguna polémica: todos los jugadores de la selección francesa son franceses", señaló la representación diplomática. Asimismo, precisó que 23 de los 26 futbolistas nacieron en Francia, mientras que los tres restantes, aunque nacieron en el extranjero, también poseen la nacionalidad francesa.
Rechazo de la clase política francesa
La condena no quedó circunscrita al Ejecutivo, sino que las críticas se extendieron de inmediato por prácticamente todo el espectro político francés.
La ministra delegada encargada de la Francofonía, las Alianzas Internacionales y los Franceses en el Extranjero, Éléonore Caroit, condenó los ataques dirigidos contra la selección francesa y aseguró que "ya vengan de una senadora paraguaya o de un expresidente español, ya sean escandalosos o más insidiosos, todos los ataques racistas contra el equipo de Francia son inaceptables".
"Todos los jugadores del equipo de Francia son franceses. Punto final", afirmó, antes de añadir que "estos comentarios aberrantes no les impedirán brillar en el terreno de juego. Toda Francia está detrás de sus 'Bleus'".
A esas críticas se sumó el primer secretario del Partido Socialista francés, Olivier Faure, quien recordó que "la selección de Francia está formada únicamente por franceses".
"Francia no es una nación étnica. No tiene un color de piel ni una religión. Es una nación política unida en torno al lema de la República", escribió en redes sociales. Y añadió: "Por mucho que le disguste a la derecha racista".
Las reacciones continuaron desde el Partido Comunista Francés. Su secretario general, Fabien Roussel, denunció lo que calificó como "un racismo burdo".
"Antes una senadora de Paraguay, ahora el expresidente del Gobierno de España: ¡no pueden evitar expresar un racismo burdo para intentar desestabilizar a nuestra magnífica selección de Francia!", escribió.
Además, reclamó una condena pública de Rajoy y expresó su respaldo al combinado francés de cara a las semifinales del Mundial.
Hasta sectores conservadores franceses se pronunciaron. La presidenta de Île-de-France, Valérie Pécresse, cargó contra el expresidente español. "Con su racismo miserable, Mariano Rajoy demuestra su incomprensión total de lo que constituye el alma del pueblo francés. ¡Y de lo que el martes nos llevará a la victoria!", escribió.






















