El presidente estadounidense, Donald Trump, realizó sus primeras declaraciones públicas desde el inicio del ataque de EE.UU. contra Irán, insistiendo en que el ejército “continúa llevando a cabo operaciones de combate a gran escala en Irán”.
Trump añadió que la ofensiva está cumpliendo sus objetivos antes de lo previsto, pero también advirtió que la ofensiva podría durar “mucho más” que su estimación inicial de alrededor de un mes.
“Ya estamos sustancialmente adelantados respecto a nuestras proyecciones de tiempo”, afirmó Trump en la Casa Blanca el lunes, y agregó: “Desde el principio proyectamos cuatro o cinco semanas, pero tenemos capacidad para prolongarlo mucho más. Lo haremos”.
El mandatario subrayó que el programa de misiles balísticos de Irán estaba creciendo “rápida y dramáticamente”, lo que, según dijo, suponía “una amenaza clara y colosal para Estados Unidos y nuestras fuerzas estacionadas en el extranjero”.
Planteó como una de las razones de la ofensiva la posibilidad de que Irán desarrollara misiles capaces de alcanzar “nuestro hermoso Estados Unidos”.
Trump describió el costo humano de las tácticas iraníes, señalando que “cada vez que ves a alguien sin brazos o sin piernas” o con el rostro “destrozado”, lo más probable es que haya sido causado por una “bomba colocada al borde de la carretera” iraní.
Por primera vez desde el inicio del conflicto, Trump también abordó su decisión de 2018 de retirarse del acuerdo nuclear con Irán negociado bajo el presidente Barack Obama. “Era un documento horrible, horrible y peligroso”, dijo, argumentando que habría permitido a Irán obtener “armas nucleares hace tres años”.
“La gran ofensiva está por venir”
Horas antes el mismo día, el Pentágono confirmó el despliegue de fuerzas adicionales de EE.UU. en Oriente Medio, mientras Trump se negó a descartar el envío de tropas terrestres a Irán y señaló que podrían producirse nuevas oleadas de ataques aéreos, lo que apunta a una ampliación del conflicto.
Por separado, Trump declaró al medio de noticias CNN que la operación iba “bien”, pero advirtió que los ataques más duros aún están por venir. “Ni siquiera hemos empezado a golpearlos con fuerza. La gran oleada ni siquiera ha ocurrido. La grande está por venir pronto”, afirmó.
El presidente estadounidense señaló que la mayor sorpresa hasta ahora habían sido los ataques de represalia de Irán contra vecinos árabes como Bahréin, Jordania, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. “Les dijimos: ‘Nosotros nos encargamos’, y ahora quieren pelear”, aseguró. “Iban a estar muy poco involucrados y ahora insisten en involucrarse”.
Trump revisó su cifra anterior de 48 líderes iraníes muertos, situándola ahora en 49. También afirmó que EE.UU. está ayudando activamente al pueblo iraní más allá de los ataques militares, instando a los civiles a permanecer en sus hogares por su seguridad.
El domingo, Trump llamó a los iraníes a levantarse y “aprovechar este momento… y recuperar su país”.















