A pesar de que Israel y Líbano mantienen una nueva ronda de conversaciones en Estados Unidos para intentar preservar el alto el fuego vigente, Israel continúa intensificando su actividad militar en el territorio, ante lo que la ONU instó a las partes ejercer la “máxima moderación”.
Las negociaciones comenzaron el martes en el Departamento de Estado y están previstas para prolongarse durante dos días, reuniendo al embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter; a la enviada libanesa Nada Hamadeh Moawad; y a Daniel Holler, asesor principal del secretario de Estado Marco Rubio.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, aseguró que las conversaciones están registrando avances en los ámbitos político y de seguridad.
“Estamos dejando atrás los fracasos de los últimos 20 años y avanzando hacia un acuerdo integral destinado a restaurar la soberanía del Líbano y garantizar la seguridad de Israel”, afirmó.
Pigott reiteró el compromiso de Washington de seguir mediando en lo que calificó como unas “negociaciones históricas” y confirmó que una nueva sesión de diálogo está prevista para este miércoles.
Nuevos ataques dejan muertos y heridos en el sur del Líbano
Pese a las gestiones diplomáticas, los ataques israelíes continúan. Al menos siete personas, entre ellas un paramédico, murieron este miércoles en una serie de bombardeos contra varias localidades del sur del Líbano.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA) informó de que cuatro ciudadanos sirios murieron en un ataque con drones contra la localidad de Habboush, en la gobernación de Nabatieh. En otro incidente, dos palestinos fallecieron en un bombardeo contra la carretera Maamoura-Housh, en la ciudad de Tiro.
Asimismo, un paramédico de la Asociación Scout Risala murió en un ataque contra el barrio Ain de Arab Salim. Horas después, otro dron israelí alcanzó el barrio de Labbaneh, en la misma localidad.
Otro ataque contra un vehículo en la carretera Deir al-Zahrani-Habboush dejó al menos un herido, mientras que un bombardeo en Siddiqine causó varios lesionados, aunque las autoridades no precisaron el número exacto.
El Ministerio de Salud del Líbano informó además que un ataque israelí perpetrado el lunes cerca de un hospital en la ciudad de Tiro dejó cuatro muertos y 127 heridos, incluidos 39 trabajadores sanitarios.
Israel ha continuado sus operaciones militares pese al alto el fuego mediado por Estados Unidos que entró en vigor el 17 de abril y fue posteriormente prorrogado hasta principios de julio.
Según el Ministerio de Salud del Líbano, al menos 3.468 personas han muerto y 10.577 han resultado heridas en ataques israelíes desde el 2 de marzo. Los bombardeos también han provocado el desplazamiento de más de un millón de personas y graves daños en infraestructuras civiles, incluidas escuelas, centros sanitarios, mezquitas e iglesias.
ONU pide “máxima contención”
Por su parte, durante una rueda de prensa celebrada el martes, el portavoz de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, afirmó que la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL) continúa observando una intensa actividad aérea y un intercambio de fuego tanto a través de la Línea Azul como dentro de su propia zona de operaciones.
“Pedimos a todas las partes que ejerzan la máxima moderación y respeten plenamente el cese de hostilidades acordado”, señaló Dujarric.
Según el portavoz, entre la medianoche y las 16:00 horas del martes se registraron 478 trayectorias de proyectiles, de las cuales 468 fueron atribuidas a las fuerzas israelíes y 10 a Hezbollah. La misión también documentó nueve ataques aéreos israelíes y 46 violaciones del espacio aéreo libanés.
Los incidentes se produjeron un día después de que la misión informara de una actividad militar aún más intensa, con 702 trayectorias de proyectiles y 47 lanzamientos atribuidos a Hezbollah. Los observadores de la ONU también reportaron ataques en distintos sectores, incluidos bombardeos contra redes de carreteras.
Dujarric indicó que la escalada ha estado marcada por un elevado volumen de fuego de artillería, morteros y cohetes. Asimismo, confirmó que dos incidentes recientes afectaron a posiciones de mantenimiento de la paz de la ONU, aunque ningún miembro del personal resultó herido.
Consultado sobre si la presencia de tropas israelíes dentro del territorio libanés constituye una ocupación, el portavoz evitó utilizar ese término, aunque reconoció que “hay claramente tropas israelíes en el Líbano”, un hecho admitido por las propias autoridades israelíes.
Dujarric insistió en la necesidad de respetar los acuerdos existentes para restaurar la estabilidad y permitir el retorno seguro de los habitantes tanto del sur del Líbano como del norte de Israel.






















