Francia ha prohibido la entrada al país del ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, figura destacada de la ultraderecha israelí, informó el ministro francés de Exteriores. La medida forma parte de una serie de sanciones coordinadas con otros países en respuesta a la violencia de los colonos contra los palestinos en la Cisjordania ocupada.
Las sanciones francesas fueron coordinadas con Reino Unido, Canadá, Australia, Noruega y Nueva Zelanda y están dirigidas contra “los responsables de la escalada de la actividad de asentamientos y de la violencia en Cisjordania (ocupada)”, declaró este martes el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot.
Barrot afirmó que Smotrich “promueve activamente la anexión de Cisjordania, que reivindica abiertamente, la creación de nuevos asentamientos en Cisjordania, la recolonización de Gaza, el colapso económico de la Autoridad Palestina y sus consecuencias perjudiciales para la población palestina”.
“Se trata de una política que la inmensa mayoría de la comunidad internacional, firmemente comprometida con la solución de dos Estados, no puede aceptar”, escribió Barrot en X.
Smotrich es el segundo miembro del gobierno israelí al que Francia prohíbe la entrada en los últimos meses, después de que el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, fuera vetado el 23 de mayo por burlarse de activistas detenidos y maltratados por soldados israelíes tras participar en una flotilla que transportaba ayuda a Gaza.
Francia también impuso sanciones a cuatro dirigentes de organizaciones de colonos y a 21 colonos israelíes violentos que residen ilegalmente en territorio palestino ocupado.
“Escasa rendición de cuentas”
Noruega anunció que adoptará las mismas sanciones aprobadas por la Unión Europea el pasado 28 de mayo y que además impondrá una prohibición de entrada contra “20 colonos violentos”, sin revelar sus nombres.
Junto con las sanciones contra “redes que financian y facilitan ataques de colonos contra palestinos en Cisjordania (ocupada)”, Reino Unido también instó a empresas y ciudadanos británicos a abstenerse de realizar actividades financieras en asentamientos israelíes considerados ilegales según el derecho internacional.
“Creemos que los grupos de colonos violentos no deberían beneficiarse de las tierras que han arrebatado a los palestinos”, declaró ante el Parlamento la ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper.
La funcionaria añadió que el gobierno israelí “ha condenado algunos actos de violencia de colonos, pero esas declaraciones pierden credibilidad cuando existe una rendición de cuentas tan limitada”.
Ben-Gvir y Smotrich fueron sancionados el año pasado por cinco países debido a acusaciones de incitación a la violencia contra los palestinos. España, Eslovenia y, más recientemente, Irlanda también han impuesto restricciones de entrada a ambos ministros.




















