Pese a su largo historial como aliados, la brecha entre Estados Unidos e Israel parece agudizarse cada vez más, a medida que Washington presiona para que Tel Aviv ponga un alto a sus ofensivas contra Gaza, Irán y Líbano, informó la cadena israelí Canal 13.
Citando fuentes políticas anónimas, el medio reportó que el jefe del Comando Central de Estados Unidos (Centcom, por sus siglas en inglés), el almirante Brad Cooper, transmitió justamente este mensaje durante la visita que hizo este fin de semana a Israel: Washington busca avanzar hacia el "cierre de los tres frentes".
Esta presión ha puesto de manifiesto las diferencias sobre hasta qué punto Tel Aviv está dispuesto a reducir su agresión militar en la región.
Funcionarios militares israelíes comunicaron a sus homólogos estadounidenses que Tel Aviv pretende preservar su libertad de acción contra Irán, si Teherán continúa desarrollando su programa nuclear o reconstruyendo su capacidad de misiles balísticos, apunta el informe.
En Líbano, Washington presiona para que Israel se retire aún más de sus posiciones dentro de la zona de seguridad en el sur, informó el Canal 13.
En Gaza, Estados Unidos presiona para lograr avances y el despliegue de una fuerza multinacional, que actualmente incluye a cientos de soldados de Marruecos y Uganda, según la cadena.
A lo que se suma que, en los últimos días, funcionarios de seguridad de Israel también han expresado a la cúpula política sus diferencias respecto a las exigencias estadounidenses de detener los asesinatos selectivos y reducir los ataques militares en Gaza, sostuvo el informe.
El Canal 13 señaló que dichas exigencias no aparecen explícitamente en las propuestas que se están debatiendo.
Un alto oficial militar israelí, citado por la cadena, afirmó que el mensaje de Washington a las fuerzas de seguridad israelíes era "avanzar hacia el cierre de los tres frentes".
Moderación con Irán
El informe llega en un momento delicado: justo después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, indicara este domingo que Washington está adoptando, por ahora, un enfoque más moderado hacia Irán.
"Lo estamos manejando con discreción", declaró el mandatario al sitio web de noticias Axios, añadiendo que Estados Unidos está "solo negociando parcialmente" con Teherán mientras vigila de cerca la presión sobre su economía.
“Estamos observando a Irán con su gran inflación y la falta de liquidez”, declaró, dando a entender que la Casa Blanca está dispuesta a recurrir a la creciente presión económica en lugar de lanzar de inmediato una nueva ofensiva militar.

En esa línea, afirmó que Irán se encuentra en una situación financiera muy precaria y tiene supuestamente dificultades para pagar a sus soldados. También añadió que el bloqueo naval estadounidense ha intensificado la presión sobre el liderazgo de Teherán y ha contribuido a su crisis económica.
Según Trump, el impacto económico del conflicto en los estadounidenses ha disminuido, ya que los precios del petróleo han caído ligeramente por encima de los 75 dólares el barril. “Todo se solucionará. Siempre se soluciona. Es como una partida de ajedrez”, dijo el presidente refiriéndose al enfrentamiento con Teherán.
El pulso con Irán
Previo a las declaraciones de Trump, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró que su país no está dialogando con Washington, asegurando que Teherán no iniciará conversaciones mientras EE.UU. incumpla el memorando de entendimiento firmado en junio.
Por su parte, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, acusó el sábado a Washington de violar el pacto provisional al buscar acuerdos de transporte marítimo alternativos en el estrecho de Ormuz en lugar de acatar los procedimientos que Irán y Omán acordarían conjuntamente.
También afirmó que las disputas sobre las presuntas violaciones deben abordarse mediante los mecanismos establecidos en el memorando, y expresó su esperanza de que el proceso continúe "con dignidad y honor" para Irán.
En ese sentido, defendió al equipo negociador de su país, describiendo a sus miembros como "dedicados, expertos y trabajadores", y afirmó que las críticas dirigidas a ellos eran injustas.
De hecho, afirmó que el diálogo no había alterado la postura de Teherán hacia Washington. "Estados Unidos es colonialista; Estados Unidos es criminal. No cabe duda", declaró, según la agencia oficial de noticias IRNA.
Y explicó que la diplomacia había obligado a EE.UU. a negociar con su nación. "El mero hecho de haber mantenido conversaciones y haber impulsado la diplomacia obligó a Estados Unidos a sentarse a la mesa y alcanzar un acuerdo y entendimiento con Irán", afirmó. Por eso, rechazó las críticas al memorándum, asegurando que no contenía ninguna disposición que obligara a Irán a renunciar a ninguno de sus intereses o posiciones.
Estos desarrollos se producen en un contexto de escalada de tensiones regionales desde el 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron ataques coordinados contra Irán dirigidos contra infraestructura militar, nuclear y energética.
Teherán respondió con ataques con misiles y drones contra objetivos israelíes y estadounidenses en toda la región.
El 18 de junio, Irán y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento con la mediación de Pakistán y Qatar, poniendo fin a las hostilidades activas e iniciando negociaciones para un acuerdo final.
Posteriormente, las conversaciones se estancaron debido a disputas relacionadas con la seguridad marítima y la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
















