A la destrucción causada por meses de ofensiva israelí se suma ahora una amenaza menos visible, pero igualmente devastadora: la ONU alertó este miércoles de que el 83% de los centros de desplazados evaluados a principios de mes presenta infestaciones de roedores y ectoparásitos.
Durante una rueda de prensa, el portavoz de Naciones Unidas, Farhan Haq, citó datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y alertó de que "los civiles en Gaza afrontan graves riesgos para la salud pública, que se suman a la inseguridad y al desplazamiento".
Según explicó, las plagas proliferan en un entorno marcado por aguas residuales que recorren las calles, agua estancada y un sistema de saneamiento prácticamente colapsado, factores que elevan el riesgo de propagación de enfermedades entre la población desplazada. Ante este escenario, indicó que los equipos humanitarios "están intensificando esta semana las labores de control de roedores".
Asimismo, Haq subrayó que "para reducir los riesgos para la salud pública, se necesita con urgencia un acceso sostenido a equipos y suministros esenciales, como repuestos y aceite para motores". A renglón seguido, reclamó que las organizaciones encargadas de la gestión de residuos sólidos puedan acceder a los vertederos situados en zonas cuyo acceso permanece restringido por las fuerzas israelíes, que, según precisó, representan alrededor del 65% de Gaza.
Además, el portavoz recordó que "el acceso al agua sigue siendo un desafío diario para las familias", aunque destacó que Naciones Unidas y sus socios humanitarios continúan prestando servicios esenciales de agua, saneamiento e higiene a cientos de miles de niños y sus familias.
Nuevo ataque contra un campamento de desplazados en Jan Yunis
Mientras la ONU alerta del agravamiento de la emergencia humanitaria y sanitaria, los ataques israelíes continúan golpeando las zonas donde se refugian miles de desplazados. Al menos tres palestinos, entre ellos una niña, murieron y varias personas más resultaron heridas en un bombardeo contra una tienda de campaña en Jan Yunis, en el sur de Gaza, según informaron medios palestinos.
Según esas informaciones, helicópteros israelíes atacaron una tienda de campaña perteneciente a la familia Al-Balawi, situada cerca de la zona de la Facultad, al oeste de Jan Yunis, donde se refugiaban personas desplazadas.
De acuerdo con testigos, el bombardeo desató escenas de pánico entre las familias desplazadas que buscaban refugio en el campamento.
Pese a la entrada en vigor del alto el fuego el 10 de octubre de 2025, Israel ha continuado su ofensiva genocida sobre Gaza. Desde entonces, al menos 1.207 palestinos han muerto y otros 3.914 han resultado heridos, según el Ministerio de Salud gazatí. En total, desde el inicio de la ofensiva israelí el 8 de octubre de 2023, el balance de víctimas asciende a más de 73.000 muertos y 174.000 heridos, la mayoría de ellos mujeres y niños.























