Irán acusa a Israel de lanzar ataques de "falsa bandera" en el Golfo para ampliar el conflicto
Reportes revelan que Israel opera dentro de Irán para lanzar ataques de “falsa bandera” a instalaciones energéticas en el Golfo. Teherán dijo que solo apunta contra activos militares de EE.UU. Mientras, en Irán las bombas han matado a 1.000 personas.
Las denuncias por ataques de “falsa bandera” se sumaron este jueves al conflicto en Oriente Medio. Funcionarios iraníes acusaron a Israel de realizar acciones militares contra instalaciones energéticas y civiles en el Golfo, con el objetivo de arrastrar a los países árabes a la guerra iniciada tras los bombardeos de Tel Aviv y EE.UU. contra Teherán. La acusación surge en medio de rumores que atribuían a Irán la responsabilidad de esos ataques, algo que Teherán negó firmemente, asegurando que solo apuntaba a bases y activos estadounidenses como represalia.
Según los funcionarios iraníes, varios de los ataques recientes en el Golfo fueron ejecutados por Israel con drones, en lo que describen como un intento calculado de provocar ira regional. “Estos ataques son obra de Israel, no de Irán, y buscan sabotear la paz en la región”, indicó un portavoz al medio Middle East Eye.
En los últimos días, Arabia Saudí ha reportado múltiples agresiones con drones y misiles, incluyendo incidentes que tuvieron como objetivo la Base Aérea Príncipe Sultan, la refinería de petróleo Ras Tanura y sitios en Riad, aunque sin indicar de dónde procedían. También fue atacado el Puerto de Duqm, en Omán.
En este marco, dos fuentes iraníes dijeron al medio que la agencia de inteligencia exterior de Israel, el Mossad, ejecutó los ataques utilizando una red de agentes y logística ya establecida dentro de Irán.
Aseguraron que las autoridades actualmente están localizando almacenes utilizados por el Mossad para guardar drones, y una de las fuentes declaró: “No nos sorprendería que existan tales almacenes y salas operativas en otros países de la región”.
Otra fuente iraní sostuvo que Teherán había informado de manera privada a Arabia Saudí que no era responsable del ataque a la instalación de Ras Tanura de Saudi Aramco, que alberga la refinería nacional más grande del reino y constituye un terminal clave de exportación de petróleo. “Este es un esfuerzo israelí para sabotear la paz regional y las alianzas entre vecinos”, insistió.
Asimismo, el lunes, el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Majid Takht-Revanchi, había negado que su país estuviera detrás de las explosiones, aunque sí ha reconocido haber lanzado ataques contra activos militares estadounidenses.
Ahora bien, reportes anteriores han indicado que el Mossad mantiene una extensa red de agentes e informantes dentro de Irán, y que ha estado vinculado previamente a varias operaciones encubiertas contra objetivos iraníes.
Entre las operaciones pasadas atribuidas a Israel se incluye el asesinato de un alto científico nuclear iraní mediante un arma controlada a distancia, ciberataques a la infraestructura nuclear de Irán y la incautación de un gran archivo de documentos nucleares.
Presidente de Irán pide unidad regional
Las acusaciones surgen mientras los Estados del Golfo enfrentan una creciente presión de Washington para apoyar la campaña contra Irán. Durante una reciente reunión virtual de ministros de Relaciones Exteriores del Consejo de Cooperación del Golfo, funcionarios dijeron que la opción de responder a los ataques iraníes seguía siendo considerada para proteger la seguridad regional.
En ese marco, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha intentado tranquilizar a los estados vecinos, diciendo que Teherán respeta su soberanía y actúa únicamente en defensa propia.
“Sus majestades, jefes de estados amigos y vecinos, hemos trabajado junto a ustedes y mediante la diplomacia para evitar la guerra, pero la agresión militar estadounidense-sionista nos dejó sin otra opción que defendernos”, dijo Pezeshkian el miércoles.
Asimismo, el mandatario iraní se dirigió a los líderes de Oriente Medio en un mensaje publicado en la red social X, diciendo que la seguridad y estabilidad deben lograrse mediante esfuerzos conjuntos. “Creemos que la seguridad y estabilidad de la región debe alcanzarse a través de los esfuerzos colectivos de sus países”, dijo, enfatizando la necesidad de cooperación en lugar de intervención extranjera.
Pezeshkian insistió en que Irán había buscado evitar la guerra mediante compromisos diplomáticos con los líderes regionales.
EE.UU. “lamentará” haber hundido fragata iraní, advierte ministro
Mientras Israel y Estados Unidos continúan con sus agresiones contra Irán, tanto en la capital como en otros puntos del país, este miércoles Washington realizó además un ataque contra un barco lejos de las costas, en aguas internacionales. Al menos 83 personas murieron en el hundimiento de la fragata iraní tras el ataque de un submarino estadounidense en el océano Índico, frente a la costa sur de Sri Lanka.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, acusó a Estados Unidos de cometer un “acto atroz” y añadió que “lamentará profundamente” el precedente que ha creado.
“EE.UU. ha perpetrado un acto atroz en el mar, a 3.200 kilómetros de las costas de Irán. La fragata Dena, huésped de la Marina de India y con casi 130 marineros a bordo, fue atacada en aguas internacionales sin previo aviso”, publicó en la red social X. “Créanme: EE.UU. lamentará profundamente el precedente que ha establecido”, agregó.
Funcionarios estadounidenses confirmaron que un submarino de su país envió un torpedo y hundió la fragata IRIS Dena en el océano Índico, describiendo el ataque como parte de la expansión de la ofensiva estadounidense contra Irán. El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, dijo que el ataque demostró el alcance de las fuerzas de Washington. Hegseth añadió que el buque de guerra iraní “creía estar a salvo en aguas internacionales… En cambio, fue hundido por un torpedo”.
Las autoridades de Sri Lanka, por su parte, informaron que el barco emitió una llamada de socorro temprano el miércoles, a unos 40 kilómetros al sur de la ciudad portuaria de Galle. Los equipos de rescate lograron salvar a 32 tripulantes, pero decenas permanecían desaparecidos y se temía que al menos 80 marineros hubieran muerto.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses han bombardeado más de 20 barcos iraníes desde el inicio de la operación “Furia Épica” el fin de semana.
1.000 muertos, 6.000 heridos y 100.000 desplazados: las consecuencias de los ataques en Irán
Mientras tanto, los bombardeos no dejan de sacudir Irán. El Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, subrayó este miércoles que cuenta con munición suficiente para completar su campaña en Oriente Medio y sugirió que la ofensiva podría durar hasta ocho semanas.
“Puedes decir cuatro semanas, pero podrían ser seis, ocho o tres”, señaló Hegseth, quien aseguró que EE.UU. e Israel son quienes están marcando “el ritmo” de la ofensiva.
En este contexto, la cifra de iraníes que fallecieron bajo fuego israelí-estadounidense sigue en aumento: los ataques han matado al menos a 926 personas, según informó el Ministerio de Salud.
En un comunicado publicado en X, Hossein Kermanpour, portavoz del ministerio, indicó que 180 de los fallecidos eran menores de 18 años, incluidos tres niños menores de cinco años. La mayoría de los menores que murieron fueron víctimas de un ataque que impactó una escuela de niñas en la ciudad de Minab, que mató a 165 estudiantes. Miles de dolientes, incluidos familiares, residentes locales y autoridades, se reunieron para rendir homenaje en un funeral masivo.
Kermanpour añadió que 6.186 personas resultaron heridas en los ataques realizados entre el 28 de febrero y la tarde del jueves. Del total de heridos, 2.054 permanecen hospitalizados.
Las consecuencias de los bombardeos también han generado un desplazamiento masivo. La ONU estimó que unas 100.000 personas abandonaron Teherán durante los dos primeros días de los ataques de EE.UU. e Israel, el 28 de febrero y el 1 de marzo. La mayoría de los desplazamientos reportados son internos, con ciudadanos iraníes trasladándose entre diferentes partes del país.
“Se estima que 100.000 personas dejaron Teherán en los primeros dos días tras los ataques,” indicó la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en un informe de situación publicado el miércoles.
“Los últimos reportes indican que no ha habido un aumento en los desplazamientos transfronterizos vinculados a los eventos recientes. La situación en el paso fronterizo de Islam Qala con Afganistán se mantiene estable, sin cambios significativos observados”, agregó el informe.
Presión en el estrecho de Ormuz
En paralelo, la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz —la ruta entre Irán y Omán por el que circula una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo— aumenta y genera consecuencias para los mercados internacionales.
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó este jueves que el estrecho de Ormuz está bajo el control de Irán según las leyes internacionales y avisó de que los buques que no cumplan con los protocolos “podrían ser atacados o hundidos”. Este jueves por la mañana afirmó haber atacado un petrolero estadounidense en el norte del Golfo, indicando que el buque quedó en llamas.
Washington, por su parte, afirmó el miércoles que la Armada estadounidense podría escoltar petroleros a través de la vía “si fuera necesario”. El presidente Trump también dijo que “próximamente se tomarán más medidas” vinculadas al transporte marítimo en la zona para “garantizar el libre flujo de energía al mundo”.
No obstante, la Casa Blanca declinó el miércoles a comprometerse con una fecha específica para garantizar el paso seguro por el estrecho, señalando que la situación está siendo evaluada activamente por las agencias correspondientes.
“No quiero comprometerme con un plazo, pero ciertamente es algo que está siendo calculado activamente tanto por el Departamento de Guerra como por el Departamento de Energía”, dijo la portavoz Karoline Leavitt. La Armada estadounidense escoltaría los petroleros “si y cuando fuera necesario”, agregó.
Desde la noche del lunes, el tráfico marítimo en el estrecho comenzó a disminuir de forma drástica, mientras que algunos petroleros habrían sido atacados en la región, según reportes. Ante esta situación, los precios de la energía se dispararon: el crudo Brent subió un 12% y un referente europeo de gas natural aumentó alrededor de 50% en lo que va de la semana.
La cantidad restante del arsenal iraní podría ser un factor clave para determinar el curso de la guerra y el futuro del estrecho de Ormuz. Teherán es un importante fabricante de drones y cuenta con capacidad industrial para producir alrededor de 10.000 por mes, según el Centre for Information Resilience, un grupo de investigación sin fines de lucro financiado por el Ministerio de Relaciones Exteriores británico. Ahora bien, se desconoce el tamaño de su arsenal de misiles, con estimaciones que oscilan entre 2.500, según el ejército israelí, y alrededor de 6.000, según analistas.