En el quinto día del conflicto en Oriente Medio, desencadenado tras la ofensiva de Israel y EE.UU. contra Irán, Líbano amaneció nuevamente entre sirenas y escombros. Tel Aviv –que inició este lunes una “campaña ofensiva” contra el grupo Hezbollah y autorizó incursiones terrestres– continuó con sus ataques, que ya han matado a 56 personas y herido a por lo menos 330, según las autoridades locales. Los bombardeos, que se extendieron desde Beirut hacia el sur, además han obligado a más de 60.000 personas a huir de sus hogares.
Solo el martes, las fuerzas israelíes lanzaron al menos 40 ataques en el Líbano, reportó la agencia de noticias palestina WAFA. En los suburbios de Beirut, las localidades de Aramun y Saadiyat fueron escenario de ataques aéreos que mataron a seis personas e hirieron a ocho, según un balance preliminar. En la zona de Hazmieh, a las afueras de la capital, un también fue impactado por los bombardeos.
En el este del país, un ataque israelí destruyó un edificio de cuatro plantas en Baalbek, matando a cinco personas e hiriendo a 15 más. En el sur, los aviones de guerra israelíes lanzaron ataques con drones sobre Tiro, Breq, Blat y otras localidades. Además, el ejército israelí emitió órdenes de evacuación para residentes de 80 pueblos y ciudades del sur de Líbano, ante la posibilidad de nuevos ataques aéreos.
La escalada se produjo tras el lanzamiento de cohetes en la madrugada de este lunes del grupo libanés Hezbollah contra Israel, en represalia por los ataques a Teherán.
Israel autoriza incursiones militares
En este contexto, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció el martes que autorizó incursiones terrestres en Líbano con el objetivo de asegurar “posiciones estratégicas”. Durante la noche, las fuerzas israelíes se desplegaron cerca de la frontera del sur del país, ocupando posiciones descritas como defensa avanzada para prevenir ataques de Hezbollah. Katz confirmó, además, que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, respaldaba la medida.
"El primer ministro y yo hemos autorizado a las Fuerzas de Defensa de Israel a avanzar y tomar el control de posiciones estratégicas adicionales en Líbano para proteger a las comunidades fronterizas israelíes", declaró Katz en un comunicado.
Asimismo, el Ejército anunció que “la 91.ª División está operando en el sur del Líbano y está posicionada en varios puntos estratégicos de la zona (no especificados)", como parte del "fortalecimiento del sistema de defensa avanzada".
"Seguimos atacando a Irán con fuerza. Nuestros pilotos sobrevuelan los cielos de Teherán y también los del Líbano. Hezbollah cometió un grave error al atacarnos", dijo Netanyahu desde la base aérea de Palmajim, según un comunicado de su oficina. "El Gobierno libanés debe comprender, y el pueblo libanés debe entender, que Hezbollah los está arrastrando a una guerra que no les corresponde", añadió.
Cabe destacar que desde noviembre de 2024, Israel ocupa cinco posiciones en el sur de Líbano y, pese al alto el fuego acordado ese mes con el grupo libanés Hezbollah, ha continuado atacando el país.
FPNUL denuncia que soldados israelíes cruzaron la frontera
La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) denunció este martes que soldados israelíes cruzaron áreas fronterizas en el sur del país, calificando la acción como una clara violación de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad, que exige el cese de hostilidades entre Israel y Hezbollah, y la creación de una zona de amortiguamiento y libre de armas entre la Línea Azul y el río Litani.
“Cada uno de estos movimientos constituye una violación grave de la resolución 1701”, advirtió la FPNUL, que además documentó ataques aéreos israelíes indiscriminados, cientos de incidentes de fuego cruzado a lo largo de la Línea Azul, 84 violaciones del espacio aéreo y decenas de cohetes y proyectiles lanzados por Hezbollah hacia Israel.
La misión de paz subrayó que, a pesar de las “circunstancias extremadamente desafiantes”, continuará denunciando las acciones israelíes y reportando todos los hechos al Consejo de Seguridad, en un intento de frenar la escalada que amenaza con desestabilizar toda la región.
Una nueva crisis de desplazados
Por otro lado, más de 58.000 personas han sido desplazadas dentro del Líbano, según la Unidad de Gestión de Desastres del Gobierno de país. Además, la agencia de noticias Anadolu reportó que 10.000 cruzaron hacia Siria para escapar de los ataques.
Los pasos fronterizos de Jdeidet Yabous, cerca de Damasco, y Jousiyé, en Homs, registraron largas filas y congestión durante horas mientras los civiles buscaban refugio. En una entrevista con TRT Arabi, el director de Relaciones Públicas de Jdeidet Yabous, Mohamed Al-Qasim, explicó que se permitía el cruce sin sellar pasaportes, lo que aceleró el flujo de personas. Además, se habilitaron salas adicionales y se reforzó el personal, registrándose el ingreso de 10.000 personas desde la noche anterior hasta la mañana de este miércoles.
Entre los que cruzaron se encuentran Antonius Yasmine, quien tuvo que suspender su tratamiento médico en Líbano debido a los ataques, y Amina Khalil, quien relató que incluso salir de su casa se había vuelto imposible. “Estoy casada con un sirio y mis hijos son sirios. Estaba en Líbano por una visita familiar, y la situación era muy mala”, afirmó, aliviada tras llegar a Siria.
A su vez, Alaa Ahmed declaró que decidió regresar definitivamente a su país después de haber vivido en Líbano como refugiado, y agregó: “Estoy pensando en construir una nueva vida en Siria”.
Cabe recordar que el país quedó arrastrado al conflicto tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra Líbano e Irán, en medio de una escalada regional. Hezbollah atacó el lunes por la madrugada un puesto militar en el norte de Israel con misiles y drones, como represalia ante los continuos bombardeos israelíes en Irán y al asesinato del líder Supremo de ese país, Alí Jamenei.














