Empresas mineras de Estados Unidos apuntan con entusiasmo a los yacimientos de Venezuela, ansiosas por invertir en minerales estratégicos tras la reciente apertura del sector. El miércoles, el secretario del Interior de EE.UU., Doug Burgum, visitó Caracas, donde se reunió con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y presionó por un acceso más amplio a recursos como oro, coltán y otros minerales que Washington considera cruciales para sus cadenas productivas.
Burgum es el segundo alto funcionario estadounidense en visitar Caracas desde el bombardeo estadounidense del 3 de enero, que mató a cerca de 100 personas y resultó en la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, que fueron trasladados a la fuerza a Nueva York. A partir de entonces, Washington ha afirmado que “dirige” Venezuela y “controla” sus vastos recursos naturales, como el petróleo.
En sus reuniones en Caracas, el secretario estuvo acompañado por más de una veintena de ejecutivos de empresas mineras que, según aseguró, representaban “miles de millones de dólares en inversiones y miles de millones de dólares en empleos bien remunerados”.
“Están ansiosos por comenzar y están ansiosos por eliminar la burocracia para permitir que fluya ese capital de inversión”, declaró Burgum tras las conversaciones con Rodríguez.
Burgum, quien preside el Consejo Nacional de Dominación Energética del presidente Donald Trump, describió las oportunidades de colaboración entre Caracas y Washington como “ilimitadas”.
Su visita se produce menos de un mes después de la del secretario de Energía, Chris Wright, quien impulsó un "aumento drástico" en la producción petrolera de Venezuela y destacó las "enormes oportunidades" para ambos países.
Las valoraciones entusiastas de ambos funcionarios, respaldadas por el presidente, reflejan el giro que tomaron las relaciones entre Washington y Caracas desde la captura de Maduro.
En otra señal de restablecimiento diplomático, el Departamento de Transporte de EE.UU. autorizó el miércoles a Envoy Air, filial de American Airlines, a operar vuelos directos a Caracas y a Maracaibo desde Miami. Serán los primeros vuelos directos entre ambos países desde 2019, cuando las relaciones se deterioraron durante el primer mandato del presidente.
Oro y coltán
Si bien la atención de Washington se ha centrado hasta ahora en el petróleo, del cual Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo, Burgum señaló que el país sudamericano también es “rico en minerales críticos”.
Aparte del oro y los diamantes, Venezuela cuenta con importantes yacimientos de bauxita y coltán, un mineral que contiene un metal utilizado en teléfonos móviles, laptops y otros dispositivos electrónicos. La actividad minera se concentra en la zona suroriental, en el arco del Orinoco.
Los ambientalistas han condenado la expansión de la minería ilegal en la zona, advirtiendo sobre deforestación descontrolada y contaminación de los ríos.
Rodríguez, que el mes pasado reorganizó el sector petrolero estatal para permitir inversión privada, estaría planeando la actualización del código minero. Hasta ahora se conocen pocos detalles de sus proyectos, pero su hermano, el presidente del Congreso, Jorge Rodríguez, afirmó el lunes que la reforma permitirá a “grandes empresas extranjeras” explotar minerales y elementos de tierras raras.
“Lo está haciendo muy bien”
El cumplimiento de Rodríguez con demandas de EE.UU. le ha valido elogios efusivos de Trump, quien la había amenazado con violencia si no acataba sus condiciones.
En su cuenta de Truth Social el miércoles, Trump escribió que ella estaba "haciendo un trabajo excelente y colaborando muy bien” con los representantes de EE.UU. “El petróleo está comenzando a fluir, y el profesionalismo y la dedicación entre ambos países es algo muy agradable de ver”, añadió.
Rodríguez, por su parte, agradeció al presidente en Telegram la “amable disposición” de su administración para trabajar juntos en “beneficio del pueblo de los Estados Unidos y Venezuela”.

El martes, la petrolera estatal venezolana PDVSA anunció la firma de nuevos contratos petroleros con EE.UU. Desde enero, la compañía ya ha enviado más de 80 millones de barriles de crudo a ese país, según Washington.
Cabe destacar que los nuevos acuerdos llegan en medio de temores por una caída en la producción mundial de petróleo debido a la ofensiva en Oriente Medio, que ha elevado los precios del crudo a sus niveles más altos en un año y medio.







