Mientras la falta de energía agrava la crisis que viven los cubanos, las declaraciones del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, negando que Washington aplique un bloqueo petrolero contra La Habana sumaron este martes otro foco de tensión. El ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez, lo acusó de “mentir” y promover un “cerco petrolero criminal”, denunciando que la Casa Blanca está profundizando una “guerra económica” contra el país.
El cuestionamiento por parte de Rodríguez se produjo después de que Rubio afirmara durante una conferencia de prensa justamente que “no existe un bloqueo petrolero contra Cuba”, pese a las amenazas del Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles a cualquier país que suministre crudo a la isla.
Ahora bien, además de negar que exista un bloqueo sobre Cuba, Rubio atribuyó la crisis energética cubana al fin de, según dijo, envíos subsidiados de petróleo desde Venezuela. “El único bloqueo que ha ocurrido es que los venezolanos decidieron que no van a regalar más petróleo, y menos a un régimen fallido”, dijo Rubio.
“Cuba estaba acostumbrada a recibir petróleo gratis de Venezuela. Tomaban el 60% de ese petróleo y lo revendían para obtener divisas”, agregó el secretario de Estado.
Rodríguez respondió en X que Rubio “ha optado sencillamente por mentir" y que "contradice al presidente (Trump) y a la vocera (Karoline Leavitt) de la Casa Blanca" al negar el impacto del "cerco petrolero criminal que él mismo propuso”. Y que, según afirmó, el bloqueo quedó registrado en la orden ejecutiva que firmó el mandatario estadounidense el pasado 29 de enero, a través del cual anunció los aranceles.
"En cuatro meses, solo un barco de combustibles ha llegado a Cuba. Se intimida y amenaza a todos nuestros proveedores en violación de las normas del libre comercio y la libertad de navegación", escribió Rodríguez.
Cabe recordar que la crisis energética en Cuba se agravó tras la fuerte reducción de los suministros venezolanos desde enero, luego de que Estados Unidos llevara a cabo una operación militar en Venezuela que derivó en la captura del entonces presidente Nicolás Maduro. Caracas había sido durante años el principal proveedor de petróleo de La Habana.
A la reducción del crudo venezolano se sumaron las amenazas arancelarias de Trump contra países que suministren combustible a Cuba, profundizando los prolongados apagones. Hasta ahora, Washington solo permitió la llegada, a finales de marzo, de un petrolero ruso que, según Trump, representó una excepción.
Cuba denuncia una “guerra económica”
En otra publicación en X, Rodríguez acusó a Washington de insinuar incluso una posible acción militar contra la isla. Según dijo, funcionarios estadounidenses justifican esa posibilidad alegando que “el país está devastado” y que sería “un honor liberarlo”.
“El aspecto más cínico e hipócrita es que Estados Unidos ha intentado devastar el país durante décadas mediante una guerra económica, intensificada aún más en los últimos dos meses con la adopción de dos órdenes ejecutivas genocidas”, afirmó el ministro. Y denunció las nuevas sanciones anunciadas por Washington el 1 de mayo, que apuntan también al sector energético.
Además, sostuvo que tanto el “bloqueo económico y energético” como las amenazas militares constituyen “crímenes internacionales”.
La crisis económica que afecta a Cuba está marcada por escasez de combustible, apagones y dificultades en el acceso a alimentos y medicinas. No obstante, aunque Estados Unidos endureció su política exterior hacia la isla desde que Trump inició su segundo mandato, el historial de duras sanciones de Washington se remonta a 1960. Funcionarios de La Habana han insistido que las dificultades actuales son consecuencia de décadas de medidas estadounidenses que han asfixiado la economía del país.
Justamente, este domingo el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, desestimó recientes declaraciones de funcionarios estadounidenses que expresaban preocupación por las dificultades que enfrenta la población cubana, calificándolas de “ironía”, principalmente teniendo en cuenta la prolongación de las sanciones y del nuevo bloqueo.
Díaz-Canel también acusó a Washington de buscar un pretexto para justificar una posible intervención militar contra la isla. Al advertir sobre las consecuencias de un eventual conflicto, sostuvo: “No queremos la guerra. Siempre hemos dicho que las diferencias con el gobierno estadounidense pueden resolverse mediante el diálogo, pero debe haber intención y seriedad para encontrar áreas de cooperación que conduzcan a un acuerdo y nos mantengan alejados del conflicto”.
Aunque ambas partes han reconocido conversaciones en el último mes, por el momento no se han hecho públicos los temas o avances en este diálogo.














