México, España y Brasil han elevado la preocupación ante la “dramática situación” que atraviesa Cuba, en medio de meses de creciente presión por parte de la administración estadounidense. En ese contexto, los tres países han instado a abrir un “diálogo sincero y respetuoso”.
En un comunicado conjunto difundido por el ministerio de Relaciones Exteriores de México, los gobiernos expresaron su “profunda preocupación por la grave crisis humanitaria que enfrenta el pueblo cubano” y pidieron la adopción de medidas urgentes para aliviarla.
Asimismo, defendieron la necesidad de impulsar un diálogo en línea con el derecho internacional. Según el texto, este debería permitir “encontrar una solución duradera a la situación actual” y garantizar que sean los propios cubanos quienes decidan su futuro “con plena libertad”.
El llamamiento coincide con la celebración en Barcelona de una cumbre de líderes progresistas, encabezada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y con la participación de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
En paralelo, los tres países se comprometieron a reforzar la ayuda coordinada a la isla para mitigar la crisis humanitaria.
Mientras tanto, Cuba se prepara ante la posibilidad de una escalada, tras reiteradas advertencias desde Washington que sitúan a la isla como el “siguiente” objetivo, después del derrocamiento del líder venezolano, Nicolás Maduro, y la guerra contra Irán.
Por su parte, la administración estadounidense ha impuesto un bloqueo petrolero que agrava la ya delicada situación económica y energética de la isla, considerada la peor en décadas.






