Irán e Israel anunciaron este lunes el cese de sus ataques mutuos tras una nueva escalada militar desencadenada por los bombardeos israelíes sobre Beirut. Después de que Israel atacara la capital libanesa, Irán lanzó misiles contra el norte de Israel y las fuerzas israelíes respondieron con varias oleadas de ataques aéreos contra territorio iraní, en el intercambio de fuego más grave entre ambos países desde la tregua alcanzada en abril.
La pausa se produjo después de que Washington mantuviera contactos con ambas partes. Según el Canal 12 de Israel, el presidente estadounidense Donald Trump pidió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, detener los ataques contra Irán. Poco después, Teherán anunció la suspensión de sus operaciones militares, condicionada a que Israel también cesara sus bombardeos.
La nueva escalada comenzó el domingo, cuando Israel atacó Beirut pese al alto el fuego vigente en Líbano. En paralelo, el diario Israel Hayom informó de que Washington y Tel Aviv trasladaron un mensaje a Teherán indicando que Israel no lanzaría nuevos ataques si Irán detenía sus disparos.
Aunque ambas partes anunciaron una pausa en las hostilidades, tanto Israel como Irán acompañaron la decisión con nuevas advertencias sobre posibles acciones futuras.
Israel mantiene sus advertencias
Pese al anuncio de la pausa, Netanyahu dejó claro que Israel se reserva el derecho de volver a actuar militarmente contra Irán.
"Israel tiene pleno derecho a la autodefensa y lo estamos ejerciendo cuando es necesario. Se lo digo a ustedes igual que se lo digo, con aprecio y respeto, en mis buenas conversaciones con mi amigo el presidente Trump", afirmó el mandatario israelí en una declaración televisada.
Sus declaraciones llegaron un día después de los bombardeos israelíes sobre Beirut y de la posterior respuesta iraní.
Dentro del Gobierno israelí también hubo llamamientos a endurecer la ofensiva. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, reclamó una respuesta más contundente y afirmó: "Esta noche, Teherán debe arder".
Las diferencias entre Netanyahu y Trump también quedaron expuestas públicamente. En declaraciones al diario Financial Times, el presidente estadounidense aseguró que Israel "no tendrá otra opción" que aceptar un eventual acuerdo con Irán.
"Yo tomo las decisiones. Yo tomo todas las decisiones. Él no toma las decisiones", dijo Trump en referencia al primer ministro israelí.
Según el Canal 12, el mandatario estadounidense también trasladó una advertencia directa a Netanyahu: "Bibi, será mejor que tengas cuidado con lo que haces, porque podrías quedarte solo frente a Irán muy pronto".
Pese a ello, Netanyahu defendió públicamente la autonomía de Israel en materia de seguridad.
El debate también ha llegado a la política israelí. Tanto aliados como detractores del primer ministro han recuperado una declaración pronunciada por él mismo en 2024: "Un primer ministro en Israel debe ser capaz de decir no, incluso a nuestros mejores amigos".
Teherán advierte de una respuesta más dura
Por su parte, Irán anunció el cese de sus operaciones militares contra Israel, aunque advirtió que responderá con mayor contundencia si continúan los ataques israelíes, especialmente en Líbano.
En un comunicado difundido por la agencia de noticias semioficial Tasnim, el Cuartel General Central Khatam Al-Anbiya justificó la ofensiva iraní como una respuesta a los ataques israelíes contra Beirut y el sur de Líbano.
"Tras las agresiones y atrocidades del brutal régimen sionista en el sur de Líbano y en la región de Dahiye, llevadas a cabo con el apoyo de la criminal Estados Unidos, las poderosas Fuerzas Armadas de Irán dieron una respuesta dolorosa a este régimen en apoyo del oprimido pueblo libanés", afirmó el comunicado.
El mando militar añadió que Israel y sus aliados "deberían haber aprendido la lección" tras la respuesta iraní.
"Sobre esta base, se anuncia el cese de las operaciones de las Fuerzas Armadas", señaló.
No obstante, advirtió que "si continúan las agresiones y atrocidades, incluidas las cometidas en el sur de Líbano, se aplicarán medidas mucho más severas y devastadoras".
Mientras tanto, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aseguró que Teherán mantiene abiertas tanto las opciones diplomáticas como las militares.
"La diplomacia y la defensa son las dos alas del poder nacional; no hemos abandonado ni el campo de batalla ni la mesa de negociaciones", escribió en la red social X.
Asimismo, afirmó que Irán "no retrocederá ante ninguna amenaza".
Las conversaciones continúan
La pausa en los combates se produce en un momento en que la administración Trump intenta alcanzar un acuerdo con Irán, una iniciativa que ha generado tensiones con el Gobierno de Netanyahu.
Durante las últimas semanas, Trump ha presionado públicamente para evitar nuevas escaladas militares que puedan poner en peligro las conversaciones con Teherán. En ese contexto, el presidente estadounidense pidió a Israel moderar sus acciones tanto en Irán como en Líbano, mientras su administración mantiene contactos diplomáticos con las autoridades iraníes.
Irán, por su parte, ha condicionado cualquier posible acuerdo con Washington al mantenimiento del alto el fuego en Líbano. Teherán sostiene que no aceptará avanzar en las negociaciones mientras continúen los ataques israelíes contra territorio libanés.
Las diferencias también han aflorado dentro de Israel. Sectores de la oposición y algunos aliados de Netanyahu le han acusado de limitar la libertad de acción militar israelí para no perjudicar las conversaciones impulsadas por Washington. Otros, en cambio, han reclamado una postura más dura frente a Irán y han advertido de que cualquier acuerdo negociado por Estados Unidos podría acabar siendo desfavorable para los intereses israelíes.
En medio de ese debate, tanto aliados como detractores del primer ministro han recuperado una declaración pronunciada por Netanyahu en 2024: "Un primer ministro en Israel debe ser capaz de decir no, incluso a nuestros mejores amigos".
Trump, sin embargo, rechazó este lunes que Netanyahu hubiera ignorado sus peticiones. En una entrevista con la BBC, afirmó que fue él quien convenció al líder israelí para detener los ataques contra Irán gracias a las perspectivas de alcanzar "un muy buen acuerdo" con Teherán.
"Si le digo que haga algo, lo hace", declaró el mandatario estadounidense.






















