El ministro de Relaciones Exteriores de Türkiye, Hakan Fidan, mantuvo conversaciones telefónicas con sus homólogos de Pakistán, Afganistán, Qatar y Arabia Saudí para abordar los últimos enfrentamientos en la frontera entre Islamabad y Kabul, que han dejado varios soldados y civiles muertos.
El jueves, Afganistán lanzó ataques fronterizos contra Pakistán, en respuesta a los bombardeos aéreos ejecutados por Islamabad el domingo en territorio afgano, que causaron numerosas víctimas.
Mientras las autoridades paquistaníes aseguraron haber abatido a 70 “terroristas”, funcionarios afganos y Naciones Unidas denunciaron la muerte de civiles, una acusación que Pakistán rechaza.
Según fuentes diplomáticas turcas, Fidan habló el viernes, por separado, con el viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar; el canciller afgano, Amir Khan Muttaqi; el primer ministro y jefe de la diplomacia qatarí, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani; y el ministro de Relaciones Exteriores saudí, Faisal bin Farhan, en un intento por rebajar la tensión.
Las conversaciones se centraron en los choques más recientes entre Pakistán y Afganistán, en un contexto de creciente fragilidad en la frontera común.
Cabe recordar que la tensión entre ambos países ya había escalado en octubre del año pasado, cuando fuerzas afganas atacaron puestos fronterizos paquistaníes, apenas días después de que la Fuerza Aérea de Pakistán lanzara bombardeos dentro de Afganistán.
Por otra parte, en los últimos meses Pakistán ha registrado un repunte de atentados, muchos de ellos atribuidos al grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan, TTP. Según Islamabad, la organización opera desde Afganistán, una acusación que Kabul ha negado reiteradamente.
En este escenario, Türkiye y Qatar desempeñaron un papel clave para contener la escalada y propiciar un alto el fuego entre ambas partes.
De hecho, el 30 de octubre el ministerio de Relaciones Exteriores turco informó en un comunicado de que en Estambul se celebraron reuniones con la participación de Türkiye, Qatar, Afganistán y Pakistán, con el objetivo de reforzar el alto el fuego alcanzado a principios de mes en Doha, bajo mediación turca y qatarí.














