El Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, mantiene conversaciones con la administración encargada de Venezuela sobre la posibilidad de que Washington adquiera una participación accionaria en los vastos recursos petroleros del país sudamericano, según informó el medio de noticias Axios.
Las negociaciones involucran más de una decena de yacimientos petroleros productivos con 90.000 millones de barriles de reservas probadas. Esta cifra representa aproximadamente un tercio de todas reservas probadas de Venezuela, que ascienden a 300.000 millones de barriles, según indicó el informe publicado este jueves, citando a dos funcionarios estadounidenses bajo anonimato.

A cambio de una participación accionaria para EE.UU., empresas privadas, incluidas firmas estadounidenses, podrían desarrollar los yacimientos, y devolverían más ingresos petroleros a Venezuela, de acuerdo con Axios.
Otro reporte de la agencia de noticias Reuters, que cita a fuentes con conocimiento de las negociaciones, señaló que se espera que el acuerdo –que podría firmarse y hacerse público próximamente– funcione de manera que el Gobierno de EE.UU. pueda asegurar un grupo de yacimientos petroleros venezolanos para que lo desarrollen empresas de ese país.
“Esto es real y se está discutiendo a los niveles más altos de los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela”, afirmó una de las fuentes.
Otro funcionario distinto señaló que se está considerando que la figura de “arrendamiento” –conocida como “lease” en inglés– sea el modelo legal para llevar a cabo el acuerdo, con una subasta o licitación adicional que asigne cada uno de los yacimientos entre los productores estadounidenses.
Duplicando las reservas de Estados Unidos
Venezuela posee las mayores reservas de petróleo probadas del mundo.
De hacerse realidad, el acuerdo más que duplicaría las reservas de petróleo de Estados Unidos, en un momento en que la reserva estratégica del país se encuentra en su nivel más bajo en 40 años, según indicó el informe de Axios.
Casi ocho meses después de que Estados Unidos capturara al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una operación militar en Caracas, la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha buscado abrir el país a la inversión extranjera, particularmente en el sector energético.

Ahora bien, ella lidera Venezuela bajo una fuerte presión de Trump, quien busca controlar la industria petrolera del país.
De hecho, el Gobierno de Trump ha estado instando a las empresas estadounidenses a invertir en Venezuela, pero estas se muestran cautelosas debido al deterioro de la infraestructura y a la apropiación pasada de activos de inversores extranjeros por parte del liderazgo anterior de Caracas.
Chevron, la única petrolera estadounidense que seguía operando en Venezuela cuando Maduro fue capturado, señaló en julio que había elevado su producción diaria de crudo a 280.000 barriles, y que planea aumentar la producción en un 50% para finales de 2028.

















