En unas elecciones presidenciales en Perú aún sin desenlace, solo una cosa parece clara: un escenario de balotaje encabezado por Keiko Fujimori. Sin embargo, aún resta definir el segundo lugar mientras continúa el recuento de votos. Y en ese contexto, el candidato Rafael López Aliaga –que se disputa voto a voto el pase a la segunda vuelta– ha pedido este martes la nulidad de las elecciones, al señalar problemas en la entrega de papeletas de votación y en las sedes de votación.
Con cerca del 82% del escrutinio de los votos, Keiko Fujimori lideraba el conteo oficial este miércoles con el 16,87% de los votos válidos, consolidándose como la primera fuerza electoral. A sus 50 años, la líder de Fuerza Popular —e hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000)— se perfila para disputar su cuarto balotaje presidencial, tras tres intentos fallidos previos, con un rival todavía por definir.
Detrás de ella se mantiene una contienda cerrada respecto a las votaciones que iniciaron el domingo, entre Rafael López Aliaga (12,32%), el centrista Jorge Nieto (11,5%) y el izquierdista Roberto Sánchez (11%), todos aún en disputa por el pase a la segunda vuelta.
Estas irregularidades han alimentado denuncias de fraude por parte de varios candidatos, entre ellos López Aliaga. Ha insistido, sin aportar todavía prueba alguna, en denunciar un "fraude" en los comicios debido a los problemas logísticos en el reparto del material electoral. Estos problemas causaron grandes retrasos en la apertura de locales en la capital, e incluso la extensión de las elecciones al lunes en trece colegios que no pudieron abrir el domingo, con 52.000 electores en conjunto.
De hecho, aseguró este martes que no aceptará el resultado de las elecciones incluso si él es quien pasa a segunda vuelta. "Les doy 24 horas para que declaren la nulidad absoluta de este fraude electoral", dijo el exalcalde de Lima, y advirtió que convocará protestas a nivel nacional si no se atiende su pedido.
Misiones de observación: respaldo al proceso pese a los retrasos
En este contexto, las misiones internacionales que supervisaron los comicios generales en Perú coincidieron en respaldar la validez del proceso electoral, al considerarlo creíble y transparente, aunque advirtieron sobre los problemas logísticos y la necesidad de una investigación detallada.
La misión de observación electoral de la Unión Europea (UE) afirmó que no ha encontrado "elementos objetivos para decir que la narrativa de fraude pueda tener elementos concretos para ser llevados a estas alturas".
"Está claro que ha habido problemas graves, como el hecho de que 13 centros electorales no hayan podido abrir (el domingo)", dijo en una rueda de prensa la jefa de la misión, la eurodiputada italiana Annalisa Corrado, durante la presentación del informe preliminar de observación.
Por su parte, la misión de observación electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Perú, liderada por Víctor Rico, "advirtió con preocupación que la tardanza en la apertura de los locales alimentó las narrativas de fraude difundidas en algunos sectores políticos desde la etapa preelectoral y generó declaraciones de rechazo de diversas fuerzas políticas y manifestaciones ciudadanas".
"Adicionalmente, este escenario de tensión fue exacerbado por campañas de desinformación en diversas plataformas, mediante las cuales se difundieron publicaciones falsas relacionadas con horarios de votación alterados", señaló el informe de la OEA.









