En la mezquita de Al-Aqsa, el tercer lugar más sagrado del islam, reina el silencio en el primer día de la festividad musulmana de Eid al-Fitr: Israel prohibió las oraciones allí, citando restricciones de seguridad impuestas en el contexto de la guerra que libra contra Irán.
La medida llevó a que palestinos convocaran a los fieles a reunirse cerca de la Ciudad Vieja, en Jerusalén Este ocupada, para realizar las oraciones lo más cerca posible de Al-Aqsa y conmemorar el fin del mes bendito de Ramadán.
Previamente, la policía israelí ha utilizado porras, granadas aturdidoras y gases lacrimógenos contra palestinos que rezaban fuera de las murallas de la Ciudad Vieja en protesta por las restricciones impuestas a Al-Aqsa durante Ramadán.
La Ciudad Vieja, que normalmente se llena de palestinos en los días previos al Eid, estaba extrañamente silenciosa, como una ciudad fantasma.
Israel restringió el acceso, alegando la prohibición de reuniones, mientras que a los comerciantes palestinos se les impidió abrir sus tiendas: únicamente se autorizó la operación de farmacias y comercios de alimentos esenciales.
Comerciantes palestinos, que prefirieron permanecer en el anonimato por temor a represalias israelíes, afirmaron que las restricciones les habían causado graves dificultades económicas.
Esta semana, la ministra de Relaciones Exteriores palestina, Varsen Aghabekian Shahin, ya había advertido que Israel aprovecha las crisis regionales para intensificar la expansión de los asentamientos ilegales en la Cisjordania ocupada.
Sus declaraciones se produjeron durante una reunión informativa el martes con miembros del cuerpo diplomático acreditado ante el Estado de Palestina, donde advirtió que Israel está acelerando las políticas destinadas a expandir los asentamientos ilegales e imponer el control permanente sobre Cisjordania ocupada, según un comunicado.
Shahin declaró que las autoridades israelíes se están aprovechando de la preocupación de la comunidad internacional por otras crisis regionales para acelerar los esfuerzos de anexión. Afirmó que estas políticas israelíes destinadas a consolidar el control permanente socavan la solución de dos Estados y amenazan el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación.

En esa línea destacó que los colonos israelíes ilegales llevan a cabo ataques diarios organizados contra palestinos y sus propiedades, incluyendo asesinatos, agresiones físicas, incendios provocados contra viviendas y vehículos, destrucción de tierras agrícolas y confiscación de recursos, “bajo la protección directa del ejército israelí”.
Sacerdote denuncia incursiones de colonos israelíes en un pueblo cristiano
Los colonos israelíes ilegales han intensificado sus incursiones en el pueblo palestino de Taybeh, la última comunidad completamente cristiana en Cisjordania ocupada, según declaró el jueves el párroco latino del pueblo.
El padre Bashar Fawadleh declaró a la Radio Vaticana que los últimos incidentes marcan un cambio, con ataques que se extienden más allá de las zonas orientales del pueblo. Añadió que la policía israelí respondió aproximadamente una hora después de ser notificada, pero los colonos regresaron poco después de ser desalojados.
“La policía llegó una hora después de nuestra llamada… luego (los colonos) regresaron en 15 o 30 minutos. Y ahora están dentro del territorio”, dijo Fawadleh.
Advirtió que las incursiones podrían formar parte de un esfuerzo más amplio para expandir el control de los asentamientos a lo largo de un corredor que se extiende desde el este de Jerusalén hacia el Valle del Jordán. Taybeh, que abarca unas 4.000 hectáreas, es cada vez más vulnerable a la invasión de tierras, añadió.
Los residentes también se enfrentan a crecientes restricciones, incluidos puestos de control y barreras que limitan la circulación por Cisjordania ocupada.
Tras describir las condiciones como “muy difíciles”, Fawadleh hizo un llamado a la paz y la justicia. “Somos un pueblo palestino civil. Queremos vivir en paz. Queremos vivir con justicia”, afirmó, instando a la intervención internacional.
Fuentes locales citadas por Vatican News indicaron que el miércoles, colonos entraron en una fábrica de cemento y una cantera en las afueras occidentales de la ciudad, donde realizaron rituales religiosos e izaron una bandera israelí.
Desde el inicio de la ofensiva genocida en Gaza en octubre de 2023, los ataques de las fuerzas israelíes y los colonos ilegales en Cisjordania han matado a 1.133 palestinos y herido a cerca de 11.700. Además, se registra la detención de aproximadamente 22.000 personas.
En un fallo histórico de julio de 2024, la Corte Internacional de Justicia declaró ilegal la ocupación israelí del territorio palestino y exigió la evacuación de todos los asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este ocupadas.















