Bashar Al-Assad, líder del régimen sirio derrocado en diciembre de 2024, fue condenado este martes a muerte en ausencia por un tribunal penal de Damasco. El expresidente fue declarado culpable de asesinato premeditado de múltiples víctimas, incluidos niños, tortura, detención arbitraria y crímenes de lesa humanidad, informó la agencia de noticias SANA.
El juez Al Aryan, del Cuarto Tribunal Penal, señaló que los testimonios de los testigos establecieron que el expresidente actuó como “el máximo responsable de las decisiones” en estos crímenes, y que había utilizado las instituciones del Estado para facilitar su concreción.
Al-Assad fue juzgado en ausencia ya que se exilió tras la caída del régimen, y se presume que se encuentra en Rusia.
El tribunal también condenó a muerte este martes al primo de Al-Assad, Atef Najib, exjefe de la rama de Seguridad Política en Daraa, y a otros seis prófugos: Fahd Jassem al-Freij, Mohammed Ayman Ayoush, Louay al-Ali, Qusai Ibrahim Mhayoub, Wafiq Saleh Nasser y Talal Fares al-Asimi.
El juicio se centró en los crímenes cometidos por altos funcionarios del régimen sirio de Al-Assad, entre ellos Najib, quien dirigía la rama de Seguridad Política en Daraa. Najib, que se encuentra detenido, fue declarado culpable de crímenes de lesa humanidad y condenado a muerte. Por su parte, Maher Al-Assad y los otros seis prófugos fueron declarados culpables de asesinato premeditado, tortura con resultado de muerte y crímenes de lesa humanidad, según SANA.

"Las investigaciones y los testimonios de los testigos demostraron la participación del acusado Atef Najib en el interrogatorio de varios detenidos tras el inicio de las protestas en Daraa”, declaró Al Uryan, y añadió que la rama de seguridad política que Najib dirigía, “junto con otras ramas de seguridad, asaltó la mezquita Omari en Daraa”.
Asimismo, el tribunal solicitó el procesamiento internacional de los ocho prófugos y ordenó emitir órdenes internacionales de arresto contra ellos, indicó la agencia.
El fallo fue dictado durante la novena audiencia del caso, en presencia del fiscal general de Siria, el presidente de la Comisión Nacional de Justicia Transicional, representantes de organizaciones jurídicas y de derechos humanos internacionales y familiares de las víctimas.
“Un hito importante en el camino hacia la justicia”
En la primera reacción oficial en Siria al veredicto, el presidente de la Comisión Nacional de Justicia Transicional, Abdul Basit Abdul Latif, describió el fallo como “un hito importante en el camino hacia la justicia, la reparación de las víctimas y la consolidación del Estado de derecho”.
“Este no es el final del camino, pero es un hito importante en el camino hacia la justicia, la reparación de las víctimas y la consolidación del Estado de derecho”, escribió Abdul Latif en la red social X.
Al-Assad sucedió a su padre, Hafez Al-Assad, en el 2000 y gobernó Siria durante casi 25 años, hasta que huyó a Rusia el 8 de diciembre de 2024. Su caída puso fin a más de cinco décadas de gobierno del Partido Baaz, que había comenzado en 1963.
Durante el Gobierno de Al-Assad, Naciones Unidas, organizaciones internacionales de derechos humanos y Gobiernos occidentales acusaron reiteradamente a las autoridades sirias de cometer violaciones generalizadas, entre ellas asesinatos masivos, torturas, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, ataques contra civiles e infraestructura civil y uso de armas químicas.

Tras la caída del régimen, en enero de 2025 asumió una administración de transición encabezada por el presidente Ahmed Al-Sharaa y comenzaron una serie de medidas para restablecer las instituciones en el país. Las autoridades de transición de Siria establecieron mecanismos de rendición de cuentas y justicia transicional para investigar los crímenes cometidos durante el anterior Gobierno.
El fallo de este martes representa el paso judicial más importante adoptado hasta ahora en ese proceso.



















