Pix, el sistema de pagos brasileño que destronó las tarjetas bancarias y está en la mira de Trump
AMÉRICA LATINA
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Pix, el sistema de pagos brasileño que destronó las tarjetas bancarias y está en la mira de TrumpImplementado hace seis años, Pix causó una “revolución”, según expertos. Tiene 176 millones de usuarios y desplazó a las tarjetas y el efectivo como método de pago. Su éxito avivó las tensiones entre los presidentes Trump y Lula da Silva.
Pix se convirtió en una forma habitual de pagar bienes y servicios en Brasil.

Ni tarjetas ni dinero en efectivo. En Brasil, la mayoría de las transacciones económicas de millones de individuos y empresas se realizan desde el celular, en segundos y sin comisiones. Se llama Pix, un método de pago “revolucionario”, según analistas, que ha destronado a las procesadoras tradicionales y avivado la tensión entre el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

“Eu pago com Pix (yo pago con PIX)” se transformó en una frase recurrente para saldar cuentas, comprar ropa, alimentos y hasta adquirir agua de coco en las playas del país. 

“Causó una revolución”

Este sistema, implementado en 2020 por el Banco Central de Brasil (BCB), cuenta con 176 millones de usuarios y 25 millones de empresas que al mes realizan unas 7.000 millones de transacciones, según registros oficiales. 

Pix fue lanzada durante el Gobierno del expresidente Jair Bolsonaro, aunque su desarrollo comenzó en 2014 por el BCB bajo la administración de la entonces mandataria Dilma Rousseff. 

“Causó una revolución”, dijo el economista Ignacio Carballo, especialista en fintech y director del Centro de Finanzas Alternativas de la Universidad Católica, a TRT Español.

A seis años de su lanzamiento, es utilizado por el 80% de la población local y recibe elogios en todo el mundo, convirtiéndose en un “símbolo de soberanía nacional”, según informes.

“Transformó la infraestructura central de la economía cotidiana de Brasil, redujo costos operativos, aceleró transferencias y prácticamente eliminó el uso de efectivo, ampliando el acceso a servicios financieros”, detalló Carballo.

“¿Tendremos un sistema tipo Pix en Estados Unidos?”, se preguntó en 2025 el premio Nobel de Economía Paul Krugman, quien destacó los bajos costos de transacción y señaló que Brasil “pudo inventar el dinero del futuro”. “Un pago con Pix se liquida en tres segundos, frente a los dos días que tardan las tarjetas de débito y los 28 días las tarjetas de crédito”, explicó en una publicación de su blog el 22 de julio de 2025.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el sistema se consolidó como un instrumento clave para la inclusión financiera, el aumento de la competencia y la digitalización del mercado bancario en la principal economía del cono sur.

En 2024, fue el instrumento de pago con mayor crecimiento y en 2025 tuvo el récord de operaciones diarias: el 5 de diciembre alcanzó 313,3 millones de transacciones.

Además, registró 80.000 millones de transacciones y movió más de 35 billones de reales (6,79 billones de dólares), según el BCB.

Al eliminar intermediarios, Pix redujo las redes de tarjetas como Visa, Mastercard, y procesadores como PagBank o GetNet, entre otros.

“Lo usamos para todo, enviar y recibir transferencias, cobrar el sueldo, pagar en el mercado, la cuota de la escuela o el bus. No utilizo dinero en efectivo hace años”, relató a TRT Español Ana Laura Romeo, una trabajadora independiente que reside en Buzios, a unos 200 kilómetros de Río de Janeiro, y utiliza el sistema hace más de dos años.

Para Romeo, la única desventaja es la mayor dependencia del teléfono. “Si te quedas sin batería es imposible pagar cualquier cosa”, afirmó. La mujer valoró la rapidez y facilidad de uso. “Para los comerciantes es ideal porque cobran de inmediato”, resaltó.

Eje de la pelea Trump-Lula

Pero el éxito de Pix se transformó en epicentro del conflicto que ha escalado en los últimos meses entre Trump y Lula, luego de que el presidente estadounidense acusara al sistema de pagos de perjudicar a empresas financieras y tecnológicas de su país, como Visa, Mastercard y Apple.

El enfrentamiento se agravó en julio pasado, cuando Trump ordenó imponer aranceles de 25% a las principales importaciones desde Brasil, alegando supuestas prácticas comerciales desleales en servicios digitales, pagos tecnológicos y otros rubros tras una investigación de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU (USTR, por sus siglas en inglés).

Para Washington, Pix es una barrera comercial “injusta” que discrimina a las tarjetas de crédito porque ofrece una alternativa a las comisiones. 

“Brasil ha perjudicado injustamente a las empresas estadounidenses que participan en servicios de pago electrónico de la competencia, incluso mediante políticas que favorecen a su empresa líder nacional, Pix”, declaró la USTR. 

El enfrentamiento agravó la ya delicada fricción diplomática entre ambos países que ha dominado la reñida campaña con miras a las elecciones presidenciales del 4 de octubre, donde Lula busca la reelección, mientras Trump ha respaldado al principal opositor, el senador Flávio Bolsonaro, hijo de su aliado el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por el intento de golpe de Estado en 2023. 

Ambos defendieron el método de pago. Lula  posó con una pancarta que afirmaba “Pix es de Brasil”, y su rival con un cartel que indicaba “Pix es de Brasil y de Bolsonaro”. 

En agosto, el BCB afirmó que Pix no representa una amenaza para las empresas procesadoras de pagos estadounidenses.

"Voy a encontrarme con Trump en la ONU y decirle que haga un Pix y vea lo bueno que es", afirmó Lula, quien abre este martes el debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas y podría reunirse con su homólogo estadounidense en el marco de la cumbre.

Durante la reñida campaña en un país altamente polarizado, Lula acusó a Trump de interferir en el proceso electoral brasileño y a la familia Bolsonaro de hacer lobby en EE.UU en favor de medidas contra su gobierno y perjudiciales para Brasil. 

“No se meta en las elecciones”, reclamó Lula. 

Flávio Bolsonaro negó que su campaña reciba apoyo de Trump: “No existe ayuda del Gobierno estadounidense. Disculpen, pero esa narrativa no va a caminar”.

Esta semana, un informe de la Agencia Brasileña de Inteligencia elevó a nivel “crítico” el riesgo de interferencia de EE.UU en los comicios, y apuntó al rol del secretario de Estado de ese país, Marco Rubio, como responsable del despliegue, según medios locales.

Soberanía y autonomía financiera

Especialistas consideran que Pix fue una herramienta central para la inclusión financiera de sectores desfavorecidos. 

Si bien el gigante sudamericano redujo en los últimos años la pobreza y la desocupación, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística hay 38,8 millones de trabajadores informales, equivalente al 37,4% de la población ocupada.

“PIX permitió la bancarización e inclusión masiva de la población de bajos ingresos con transacciones 100% gratuitas”, dijo a TRT Español la economista e investigadora Denise Lobato Gentil, profesora de la Universidad Nacional de Río de Janeiro. 

Para Lobato Gentil, la herramienta “representa una gran amenaza geopolítica para EE.UU por la competencia con multinacionales financieras”, ya que “reemplazó el uso y perjudicó directamente los ingresos de las franquicias de tarjetas de crédito estadounidenses como Mastercard y Visa”. 

Pero además, dijo que permitió la desdolarización de la economía y la integración financiera. 

“El mayor peligro para EE.UU.”, dijo, “es la posibilidad de que el PIX se integre a las plataformas financieras de países del Sur Global para operar directamente en reales, yuanes, rublos o rupias al margen del dólar”. 

Aún así, consideró que la economía brasileña enfrenta grandes desafíos. “Hay un ritmo lento de crecimiento y este año sufrió una desaceleración en el segundo trimestre”, explicó. 

“Cayó el consumo de los hogares, y en un año electoral tiene un impacto muy fuerte para el gobierno”, agregó. 

Además, dijo que hubo una “retracción” de la industria productiva. En cambio, “el agronegocio fue un amortiguador, al crecer 2,8%, convirtiéndose en el motor principal de la economía y sosteniendo el PBI”, lo que según Lobato Gentil “fortaleció una estructura productiva colonial y primarizada volcada al mercado externo”. 

“Fue una revolución y tuvo impacto en la soberanía: Brasil administra la infraestructura y en lo económico la mayor parte de las comisiones permanecen en el país. Permitió el acceso al sistema financiero de millones de personas”, remarcó.

“La inversión de Pix fue recuperada ampliamente gracias al dinamismo que produjo en la economía al sumar a millones de personas al sistema”, dijo.

“Para Brasil no sólo es defender un medio de pago, sino demostrar capacidad de crear una infraestructura propia para los ciudadanos”, dijo Carballo. Y remarcó: “En lo político, permite que el Estado pueda manejar y establecer reglas sin lidiar con oligopolios. El desafío es que ayude a internacionalizar los pagos transfronterizos”.

FUENTE:TRT Español