En un momento decisivo para el futuro de Gaza, con las negociaciones para consolidar el alto el fuego aún en marcha, el nuevo jefe del buró político de Hamás, Khalil Al-Hayya, presentó este miércoles la hoja de ruta que marcará el rumbo del movimiento. En su primer discurso tras asumir el cargo, situó como principal prioridad el fin de la ofensiva israelí, la retirada total de las fuerzas israelíes del enclave y el avance de la reconstrucción de Gaza.
El anuncio llega apenas dos días después de que Hamás confirmara la elección de Al-Hayya como sucesor de Yahya Sinwar, fallecido durante enfrentamientos con las fuerzas israelíes en la ciudad de Rafah, al sur de Gaza, en octubre de 2024.
En este contexto, Al-Hayya instó a los países mediadores a incrementar la presión sobre el Gobierno israelí para que cumpla los acuerdos ya alcanzados y permita avanzar hacia la siguiente fase del proceso.
Como segundo eje de su programa, el dirigente palestino defendió la necesidad de restablecer "unas condiciones de vida dignas para los palestinos de Gaza", frustrar los planes de desplazamiento, acelerar la reconstrucción del enclave y garantizar la liberación de los prisioneros.
En tercer lugar, apostó por alcanzar la unidad palestina mediante el inicio inmediato de un diálogo nacional para reconstruir las instituciones palestinas, especialmente la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), sobre "bases democráticas y de consenso".
Asimismo, situó entre sus prioridades el fortalecimiento de las relaciones de Hamás con los países árabes y musulmanes.
En quinto lugar, hizo un llamamiento a los Estados árabes y musulmanes para que adopten medidas eficaces e incrementen la presión con el fin de detener la "maquinaria de muerte y genocidio" de Israel contra los palestinos en Gaza, al tiempo que respalden los derechos del pueblo palestino.
Por último, instó a la comunidad internacional y a las Naciones Unidas a proteger a los palestinos y exigir responsabilidades a los "criminales de guerra" israelíes.

La ofensiva israelí continúa
Las declaraciones de Al-Hayya se producen mientras la ofensiva israelí sobre Gaza continúa pese al alto el fuego. El Ministerio de Salud de Gaza informó este miércoles de que al menos 12 palestinos murieron y otros 12 resultaron heridos en ataques israelíes contra el enclave asediado durante las últimas 24 horas.
En su actualización estadística diaria, la cartera sanitaria detalló que 11 personas perdieron la vida en los bombardeos más recientes, mientras que otra falleció a causa de las heridas sufridas en un ataque israelí anterior.
Con estas nuevas víctimas, el balance total de la ofensiva israelí sobre Gaza desde el 7 de octubre de 2023 asciende a 73.305 palestinos muertos y 173.918 heridos, según el Ministerio de Salud gazatí.
Las autoridades sanitarias añadieron que numerosas víctimas continúan atrapadas bajo los escombros o permanecen en las carreteras, ya que los equipos de ambulancias y de defensa civil siguen sin poder acceder a muchas de las zonas afectadas.
Mientras tanto, nuevas imágenes satelitales obtenidas por Planet Labs PBC muestran que el Ejército israelí está levantando de forma discreta, pero a un ritmo acelerado, una enorme barrera de tierra que separa más de la mitad del territorio que mantiene ocupado en Gaza del resto del enclave, consolidando aún más la fragmentación del territorio palestino.
En los últimos meses se han construido más de 23 kilómetros de esta infraestructura, que atraviesa comunidades palestinas previamente arrasadas por las fuerzas israelíes. La longitud de la barrera equivale a más de la mitad de Gaza, un enclave de unos 40 kilómetros de largo por 11 de ancho, donde viven más de dos millones de palestinos.

Ataques diarios pese al alto el fuego
Consultado por The Associated Press sobre las imágenes satelitales, el Ejército israelí confirmó la construcción de una barrera física en la denominada "Línea Amarilla", el límite hasta el que se replegaron las tropas israelíes en virtud del acuerdo de alto el fuego alcanzado en octubre con el movimiento de resistencia palestino Hamás.
Ese trazado fue concebido en el acuerdo, respaldado por Estados Unidos, como una división provisional del territorio hasta que se produjera una retirada israelí más amplia. Sin embargo, el estancamiento de la tregua ha alimentado el temor entre los palestinos de que esa línea termine convirtiéndose en una frontera permanente de facto.
Ni el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), encargado de supervisar el alto el fuego, ni la Junta para la Paz, el organismo impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump para asumir eventualmente la supervisión de Gaza, quisieron pronunciarse sobre la construcción de la barrera.
El Ejército israelí afirmó además que, junto a esta infraestructura, ha desarrollado una "zona de seguridad" dotada de sistemas de inteligencia y recursos tecnológicos, aunque rechazó ofrecer detalles sobre el recorrido completo de la barrera o hasta dónde prevé extenderla.
Pese al acuerdo de alto el fuego, las fuerzas israelíes han mantenido ataques diarios sobre el enclave, que han causado la muerte de al menos 1.168 palestinos y heridas a 3.798 personas desde la entrada en vigor de la tregua, de acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza.






















