El uso de la fuerza por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) vuelve a protagonizar titulares y a sacudir a la comunidad inmigrante. Este lunes, un agente de ese organismo disparó mortalmente contra un hombre que grupos de derechos humanos han identificado como un colombiano de 26 años, en lo que marca el segundo incidente de este tipo en menos de una semana.
Los hechos ocurrieron en Biddeford, una ciudad de 22.000 habitantes en el estado de Maine, y se anticipa que probablemente avive las críticas sobre la campaña de deportaciones que ha impulsado el presidente Donald Trump.
Inicialmente, el senador estatal Angus King declaró a la prensa este lunes que, según una conversación con el secretario de Seguridad Nacional de EE.UU., Markwayne Mullin, la víctima de los disparos era objeto de una orden de arresto del ICE por su estatus migratorio.
Sin embargo, más tarde ese mismo día, un portavoz de King afirmó que en un segundo diálogo con Mullin, el senador fue informado de que la víctima no era la persona que tenía la orden de arresto.
"La persona que murió no era la que buscaban", declaró King a la cadena CNN.
En consecuencia, el senador exigió una "investigación completa, transparente y abierta", pero afirmó que, al parecer, los agentes involucrados no llevaban cámaras corporales.
Por su parte, ICE informó que el agente que disparó sería suspendido de sus funciones, de acuerdo con el protocolo para tiroteos con participación policial. El FBI había declarado previamente que también estaba investigando el caso.

Este es el segundo incidente letal contra un inmigrante por parte de agentes de ICE, después de que el pasado 7 de julio el mexicano Lorenzo Salgado, de 52 años, perdiera la vida por disparos de un oficial en un control de tráfico en Houston, Texas.
FOTO: Personas protestan con pancartas después de que un hombre muriera por disparos de ICE, el lunes 13 de julio de 2026 en Biddeford, Maine. /AP
"Intenté detenerme"
Daniel Boucher, de 71 años, le relató a la agencia de noticias AFP que se encontraba cerca del lugar del incidente, y que escuchó "muchos disparos" antes de ver a agentes de ICE sacar a una persona de un auto blanco con la cabeza y el rostro ensangrentados.
"En ese momento escuché claramente a la víctima decir: 'Intenté detenerme', o algo por el estilo", afirmó. "Luego estaba en el suelo. Solo podía ver las piernas y el estómago, y en un momento pude ver que su abdomen dejó de moverse, y supe que había fallecido", añadió.
Boucher declaró que cuando se enfrentó a uno de los agentes en el lugar de los hechos, el hombre intentó atropellarlo.
Por su parte, un portavoz del ICE declaró el lunes que los agentes intentaron detener un vehículo alrededor de las 7:00 a. m., hora local, tras realizar labores de vigilancia en la última dirección conocida de una persona con una orden de deportación.
"El vehículo intentó huir del lugar y, temiendo por la seguridad pública, un agente disparó su arma. El conductor del vehículo fue impactado y los servicios de emergencia fueron contactados de inmediato. Falleció a causa de sus heridas”, completó la declaración.
"Tragedia"
Las organizaciones Maine Immigrants' Rights Coalition y Presente Maine, que identificaron de manera conjunta a la víctima como un hombre colombiano de 26 años pero no revelaron su nombre, afirmaron que el hombre tenía autorización para trabajar en Estados Unidos.
"No dejaremos que esta muerte se reduzca a un pie de página en las estadísticas de control migratorio de esta administración", dijo Crystal Cron, directora ejecutiva de Presente Maine.
Por su parte, la gobernadora de Maine, Janet Mills, citando reportes no confirmados de medios estadounidenses según los cuales el hombre que murió no era el objetivo de la operación de ICE, dijo que estaba "horrorizada por esta tragedia".
“Este hecho hace que esta tragedia sea aún más inquietante e indignante, y subraya la forma temeraria y arbitraria en que se están llevando a cabo las operaciones de control de inmigración en Maine y en todo el país", escribió Mills en X.

Imágenes del lugar del incidente mostraban un cordón policial en una calle residencial, con una unidad forense apostada junto a una carpa roja. Algunas personas llevaron velas y flores en la calle cercana.
Los manifestantes se congregaron en la zona con pancartas que decían "¡Fuera ICE!", y se reunieron frente a la oficina de la otra senadora de Maine, Susan Collins, miembro del Partido Republicano de Trump.
"Una persona ha muerto, y sus seres queridos y la gente de nuestra comunidad merecen respuestas claras sobre lo sucedido", declaró el alcalde de Biddeford, Liam LaFountain, en un comunicado.
Los agentes fuertemente armados del ICE han enfrentado una fuerte reacción a nivel nacional por sus tácticas agresivas contra los migrantes, y por la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses este año en Minneapolis.




















