España vuelve a enfrentarse a una crisis migratoria en su frontera sur. La pequeña ciudad española de Ceuta, ubicada en el norte de África, vive desde el jueves una de las mayores oleadas de entradas irregulares de su historia reciente. Un total de 60.000 personas han cruzado desde Marruecos, la mayoría a nado o bordeando el espigón fronterizo que separa ambos territorios, según los últimos datos del Ministerio del Interior. El episodio ha dejado al menos 43 fallecidos, aunque se teme que la cifra pueda ser superior y ha situado al enclave al borde del colapso.
La magnitud de la llegada resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta que Ceuta cuenta con una población censada de unas 83.600 personas. En apenas unas horas, el número de personas que ha entrado equivale a más del 70% de la población de la ciudad autónoma.
Al amanecer de este viernes, cientos de jóvenes migrantes dormían sobre el césped de los parques, cubriéndose únicamente con la ropa que llevaban puesta. Otros descansaban en las entradas de aparcamientos públicos o buscaban refugio en cualquier rincón, mientras los servicios de emergencia trataban de responder a una situación que ha desbordado la capacidad de acogida
Sin embargo, el movimiento no avanza en una única dirección. Mientras pequeños grupos continúan entrando por el espigón fronterizo, otros cientos de migrantes han comenzado a regresar a Marruecos por el mismo punto por el que accedieron a territorio español, según constató la agencia de noticias EFE. En la frontera se repiten escenas en las que quienes abandonan Ceuta se cruzan con quienes todavía intentan alcanzarla.
La respuesta de Marruecos
Ante esta situación, los gobiernos de España y Marruecos acordaron este jueves reforzar la coordinación para contener la presión migratoria y acelerar la devolución "lo antes posible" de "todos" los migrantes que hayan entrado de forma irregular en Ceuta.
De hecho, al menos 37.500 ya han retornado a Marruecos, indicó el gobierno español, según reportó la agencia de noticias AFP.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, aseguró este viernes que España aplicará los convenios migratorios vigentes con Marruecos para devolver a las personas que han llegado de manera masiva al enclave español.
En paralelo, las autoridades marroquíes han intensificado los controles en las principales carreteras, estaciones de transporte y accesos a ciudades del norte como Tánger, Castillejos (Fnideq) y Tetuán para impedir que más personas alcancen la costa o el espigón fronterizo de Ceuta.
Sánchez viaja a Ceuta
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, visitó la zona este viernes, desde donde brindó una conferencia de prensa y condernó lo que ha considerado un "ataque" y "una violación de la integridad territorial de España".
Sánchez ha garantizado a los ceutíes que "toda España está con ellos" y ha afirmado que el Gobierno se hace cargo del estado emocional y la situación de "angustia" que están viviendo. Ha afirmado que el Gobierno esta utilizando todos los recursos del Estado para garantizar la seguridad de los ceutíes y la convivencia en la ciudad.
Para el mandatario, lo que ha sucedido ha sido una lectura interesada por parte de las mafias que trafican con seres humanos de la sentencia del Tribunal Supremo que impedía el retorno en caliente de las personas que lleguen a nado.
Por ello, es por lo que ha señalado que el gobierno analizará si hay que hacer alguna modificación legal, en referencia a la Ley de Extranjería, para poder garantizar las repatriaciones en frontera de la manera más eficiente posible, indicó.
Asimismo, ha destacado la colaboración de Marruecos, a cuyas autoridades ha agradecido su voluntad para que se materialicen cuanto antes esas repatriaciones, y el dialogo "fluido y muy razonable" que ha habido en esta ocasión a diferencia de lo sucedido en la crisis migratoria de 2021.
La presión se extiende también a Melilla
La crisis migratoria también ha alcanzado a Melilla, el otro enclave español en el norte de África. La frontera de Beni Enzar, la única operativa entre España y Marruecos en la ciudad autónoma, permanece cerrada tras los intentos de entrada irregular registrados en las últimas horas.
El Gobierno de Melilla ha asegurado que entre 300 y 400 personas lograron acceder a la ciudad durante la noche del jueves procedentes de Marruecos. Aunque la cifra es muy inferior a la registrada en Ceuta, las autoridades mantienen un dispositivo de vigilancia reforzado ante el riesgo de que la presión migratoria se traslade también a este enclave.
Italia plantea restringir Schengen con España
La crisis migratoria en Ceuta ha elevado también la tensión política en Europa. Italia ha ido un paso más allá y estudia solicitar el restablecimiento temporal de controles fronterizos con España mediante los mecanismos previstos en el espacio Schengen.
El ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Tajani, respaldó públicamente esa posibilidad y expresó su apoyo al titular de Interior, Matteo Piantedosi.
"Estoy a favor de cerrar el espacio Schengen con España y tengo plena confianza en el trabajo del ministro Piantedosi. La inmigración irregular y descontrolada supone un peligro para la seguridad nacional", escribió Tajani en la red social X.
El jefe de la diplomacia italiana vinculó además la presión migratoria al proceso extraordinario de regularización impulsado por el Gobierno español.
"Las imágenes procedentes de Ceuta muestran cómo la decisión del Gobierno de Madrid de conceder la ciudadanía española, y por tanto europea, a más de 500.000 inmigrantes ilegales es profundamente errónea y fomenta la trata de personas", afirmó.
No obstante, el proceso de regularización actualmente en marcha en España no contempla la concesión automática de la ciudadanía española, sino permisos de residencia bajo determinadas condiciones.
Por el momento, Roma no ha precisado si presentará formalmente esta petición ante las instituciones de la Unión Europea ni cuándo podría hacerlo.
España responde a Italia y convoca a su embajador
Las declaraciones de Tajani encontraron una rápida respuesta en Madrid. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó de "demagogia" las palabras de su homólogo italiano y anunció la convocatoria del embajador de Italia en España.
"El mensaje del Gobierno italiano es impropio de un país socio y amigo del que esperamos solidaridad europea y no demagogia partidista", escribió Albares en la red social X.
Francia refuerza los controles en la frontera con España
Por su parte, Francia optó por reforzar la vigilancia en su frontera con España. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció el endurecimiento de los controles y confirmó que mantiene un contacto permanente con el Gobierno español para seguir la evolución de la situación.
"Ante la situación observada en el enclave de Ceuta, desde ayer por la noche he dado instrucciones para reforzar sin demora los controles en la frontera española. Además, he activado la Fuerza Fronteriza de Intervención Rápida para llevar a cabo controles exhaustivos", escribió el ministro en su cuenta de X.
En declaraciones a la emisora RTL, Nuñez explicó que ya había hablado con su homólogo español y que volvería a hacerlo para coordinar la respuesta. Preguntado por la propuesta italiana, recordó que Francia ya mantiene controles reforzados y añadió:
"Por supuesto, se tomarán medidas si se producen desplazamientos hacia el territorio nacional y, en cualquier caso, se reforzará el control fronterizo".
Bruselas se solidariza con España
En paralelo, la Comisión Europea aseguró que sigue "de cerca" la evolución de la situación y reiteró su disposición a reforzar el apoyo a España.
Un portavoz del Ejecutivo comunitario recordó que la Unión Europea ya presta asistencia operativa y financiera a España, incluida Ceuta, y aseguró que Bruselas está preparada para ampliar ese respaldo si fuera necesario.
"Estamos dispuestos a ofrecer más apoyo a España, tanto financiero como a través de asistencia técnica y operativa adicional, incluso por medio de Frontex", señaló el portavoz en declaraciones a EFE.





















