El Mundial de la FIFA 2026 entra en un momento decisivo, con cuatro gigantes del fútbol a solo dos victorias de alzar el trofeo más codiciado de este deporte.
Antes de que el torneo comenzara, TRT World identificó a ocho selecciones como los principales contendores a llevarse la Copa del Mundo. Cuatro de ellas confirmaron los pronósticos al pasar a las semifinales: Francia, España, Inglaterra y, la actual campeona, Argentina.
El escenario queda ahora reducido a dos duelos entre potencias del fútbol mundial.
Francia y España, ampliamente consideradas como selecciones muy fuertes en el torneo, protagonizarán una de las semifinales. En la otra, Inglaterra se enfrentará a Argentina, con el primero buscando el trofeo que le ha sido esquivo desde 1966 y el segundo apostando por mantener su título.
Ante el inicio de las semifinales este 14 de julio, TRT World analiza el duelo entre Francia y España, dos equipos que han sido grandes favoritos.

“Invencibles”
Francia y España reavivarán una de las rivalidades más atractivas del fútbol internacional cuando se enfrenten este martes en Dallas, Estados Unidos, por su pase a la final del Mundial.
El duelo reunirá a dos de las grandes potencias del fútbol europeo y a dos de los equipos que mejor rendimiento han mostrado en el torneo, en un partido que muchos consideran el más atractivo de las semifinales
Francia, también conocida como Les Bleus (Los Azules, en español), ha avanzado con la autoridad que se esperaba de una de las grandes favoritas al título.
El equipo, dirigido por Didier Deschamps, ha combinado una sólida estructura defensiva con un ataque de enorme poder ofensivo. En las rondas eliminatorias dejó en el camino a Suecia, Paraguay y Marruecos, sin recibir un solo gol desde la fase de grupos.
El capitán, Kylian Mbappé, continúa siendo el corazón del ataque francés, al frente de un frente ofensivo que también cuenta con la velocidad y la creatividad de Ousmane Dembélé y Michael Olise. Sin embargo, la mayor fortaleza de Les Bleus ha sido su equilibrio, con William Saliba y Dayot Upamecano como pilares de una de las defensas más sólidas del campeonato.
El planteamiento táctico de Francia parte de un sistema 4-2-3-1 que se transforma en un 4-3-3 cuando el equipo tiene la posesión. A diferencia de otras selecciones que dominan mediante largas secuencias de pases, Les Bleus destacan por su intensidad y la velocidad de sus transiciones.

Su presión de alta intensidad les permite recuperar el balón en zonas de peligro antes de lanzar ataques a gran velocidad. Con sus delanteros buscando constantemente el uno contra uno ante la defensa rival, Francia sigue siendo uno de los equipos más letales en campo abierto.
Mbappé reconoció el peso de las expectativas sobre una selección que aspira a convertirse en la tercera de la historia en alcanzar tres finales consecutivas de un Mundial.
"No sé si lo llamaría una 'misión', pero todos sabemos que solo podremos relajarnos si ganamos el torneo", afirmó el capitán francés. "No podemos bajar la guardia hasta entonces. Todavía tenemos mucho que demostrar si queremos ser reconocidos como un 'equipo invencible'", añadió.
El centrocampista Adrien Rabiot explicó que los jugadores analizan habitualmente los partidos en pequeños grupos, donde intercambian opiniones y asumen la responsabilidad de encontrar soluciones más allá de las indicaciones de Deschamps y su cuerpo técnico.
"Hablamos mucho entre nosotros y mantenemos conversaciones con frecuencia", declaró Rabiot a la prensa el lunes.
"En el hotel, durante nuestro tiempo libre, intentamos analizar los partidos en pequeños grupos”, agregó el volante. “Eso es importante, además de todo lo que aportan el entrenador y su cuerpo técnico".
Una "final antes de la final"
España, por su parte, ha reafirmado bajo la dirección de Luis de la Fuente su condición como una de las grandes potencias del fútbol mundial. Tras un inicio discreto, La Roja fue ganando impulso y eliminó a Austria, Portugal y Bélgica en su camino hacia las semifinales, con apenas un gol encajado en todo el torneo.
La selección española ha mantenido de forma constante un sistema 4-3-3, basado en el control del centro del campo, la calidad técnica y una presión constante.
Dentro de la cancha, su característico fútbol de posesión contrasta con el estilo de Francia y se ve reforzado por la velocidad y la creatividad del joven Lamine Yamal, mientras Rodri y Pedri siguen marcando el ritmo de los partidos desde el mediocampo.
"No es una exageración decir que este partido es una final antes de la final", afirmó De la Fuente.
En España, el foco estará puesto en Lamine Yamal, que ha buscado alcanzar su mejor versión a lo largo del torneo.
"Creo que si Francia tiene que temerle a alguien debería ser a nosotros", dijo Yamal, quien cumplió 19 años el lunes, tras la victoria de España sobre Bélgica en cuartos de final. "Fuimos nosotros quienes los eliminamos la última vez."
En la misma línea, Rodri rebajó la euforia, aunque se mostró confiado en las opciones de La Roja.
"Francia es una de las mejores selecciones del torneo y atraviesa un gran momento, pero nosotros también", señaló el centrocampista español. "Podemos ganarles. Ya lo demostramos en la Eurocopa y en la Liga de Naciones".
Con estilos de juego en extremos opuestos, España y Francia protagonizarán un choque de identidades futbolísticas: La Roja intentará imponer su dominio de la posesión, mientras Les Bleus buscarán explotar su ya característica presión alta y la rapidez de sus transiciones.




















